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Gestión hídrica

Las reservas de los embalses catalanes se mantienen estables pese a las últimas lluvias

Los pantanos de las cuencas internas acumulan más de un 74% de su capacidad máxima

Antiguo, con lodo y bajo el foco: Catalunya aborda la puesta al día del pantano de Foix

Embalse de Siurana.

Embalse de Siurana. / ZOWY VOETEN

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Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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Las lluvias torrenciales del pasado fin de semana se concentraron sobre todo en el sur de Catalunya. Aunque es cierto que durante los dos últimos días han caído chubascos en diferentes puntos de Catalunya, los embalses de las cuencas internas no han experimentado grandes cambios. Aun así, las lluvias han servido para recargar acuíferos y se han acumulado también precipitaciones en la zona del Montsant.

A día de hoy, Sau se encuentra al 58% de su capacidad, mientras que Susqueda está casi al 82%. Son datos similares a los de las últimas semanas y no se espera que estos dos porcentajes se incrementen en las próximas horas.

En el caso del Llobregat, La Baells roza el 86% de su volumen máximo y la Llosa del Cavall (en el río Cardener, que desemboca en el Llobregat) rebasa el 90%, dos puntos porcentuales más que hace 15 días. El pantano que no ha recibido prácticamente nuevas reservas durante este fin de semana de precipitaciones es el del Alt Empordà, Darnius Boadella que ha aumentado ligeramente y se sitúa por debajo del 59%.

Otoño sin lluvias cuantiosas

La situación general de las cuencas internas catalanas eleva el agua embalsada al 74,34% de la capacidad total. Se trata de un dato que supera al de hace una semana pero que es muy similar. Durante el otoño, no ha habido un episodio de lluvias cuantiosas que haya provocado un aumento importante de los embalses.

El actual escenario hídrico no se explica únicamente por las lluvias de los últimos meses, sino también al papel clave de las plantas desalinizadoras, que han trabajado a más del 80% de su capacidad. Su producción constante, que complementa las reservas naturales, ha contribuido a mantener los embalses a niveles elevados incluso durante el verano. La ventana de lluvias otoñales suele ir de septiembre a noviembre. A partir de diciembre, en general llegan semanas más secas, aunque no se pueden descartar grandes temporales invernales como fue el Gloria, hace ya cinco años.

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