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Medioambiente y municipios

Los deberes pendientes de las ZBE en Catalunya: una quincena de grandes ciudades todavía no sancionan

Las ordenanzas municipales condicionaban hasta ahora la medida a la puesta en marcha del nuevo registro catalán de autorizaciones

Fuera del área metropolitana, ningún municipio de más de 50.000 habitantes ha empezado a multar

NOTICIA | Catalunya crea un registro para que las grandes ciudades puedan multar a los vehículos más contaminantes

CONTEXTO | Las grandes ciudades deberán sancionar en sus ZBE para acceder a las ayudas estatales al transporte público

Un cartel de las ZBE en la Ronda Litoral de Barcelona.

Un cartel de las ZBE en la Ronda Litoral de Barcelona. / Ferran Nadeu

Barcelona
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Las grandes ciudades catalanas tienen deberes pendientes en materia de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). No todas, pero sí la mayoría. Especialmente en cuanto a la imposición de sanciones a los vehículos contaminantes que tienen vetada la circulación en los perímetros urbanos restringidos. De los 23 municipios de Catalunya de más de 50.000 habitantes, los obligados por la regulación estatal, a estas alturas todavía no sanciona una quincena de ellos. Cabe recordar que la aplicación de sanciones en las ZBE es condición para obtener ayudas estatales al transporte público.

Un grueso de urbes se ha escudado —incluso en sus ordenanzas municipales— en estar a la espera del registro catalán de autorización de excepciones, responsabilidad de la Generalitat, para impulsar la política medioambiental. Una vez esa infraestructura digital ya ha echado a andar, tal como ha avanzado EL PERIÓDICO, el foco vuelve a ponerse sobre los ayuntamientos.

Concretamente, sobre los grandes ayuntamientos que no pertenecen al Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que dispone de un pionero registro propio que cuenta con más de 200.000 usuarios inscritos y unas 450 autorizaciones diarias a vehículos sin etiqueta por día laborable. Es el que usan ya Barcelona, Sant Cugat del Vallès, Sant Boi de Llobregat, Viladecans y El Prat de Llobregat. Estos son los municipios metropolitanos con ZBE activadas y con un régimen sancionador activo que prevé generalmente multas de 200 euros que pueden llegar a 260 euros en caso de reincidencia. Sant Cugat es un caso excepcional: prevé multas de hasta 500 euros para sanciones muy graves.

El 'agujero' de las ZBE se halla fuera del territorio de las 36 ciudades metropolitanas: ningún municipio de más de 50.000 habitantes ha empezado a multar todavía. Sí hay regulaciones del tráfico activas, por ejemplo en Terrassa, pero los ayuntamientos aún no sancionan. En diversos reglamentos locales, como por ejemplo los de Girona, Granollers o Mollet del Vallès, se explicita incluso que la medida está condicionada a que la Generalitat ponga en marcha su registro de excepciones. Ese momento llegará en unas semanas, según confirman fuentes del Departament de Territori, aunque los municipios ya están probando la plataforma en fase 'beta'.

Más allá de las sanciones, hay todavía municipios que ni siquiera han aprobado su ordenanza municipal necesaria para implementar la ZBE. Son los casos de Mataró, Rubí, Vilanova i la Geltrú o, ya en el contexto del AMB, Castelldefels y Santa Coloma de Gramenet. Otras grandes ciudades como Tarragona o Reus sí se han puesto las pilas durante estos primeros meses del año y han sacado adelante sus ordenanzas.

También en el contexto metropolitano, L'Hospitalet y Cornellà de Llobregat tampoco multan provisionalmente porque el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) tumbó sus regulaciones y los consistorios las están rehaciendo. Y caso aparte es el de Badalona, donde el alcalde Albiol proyecta una ZBE sin etiquetas ambientales pese a que son un "requisito imprescindible" de las ZBE.

Los municipios más beligerantes

No es casual que las ciudades que todavía no tienen implementadas ni multan en sus ZBE coincidan con las que fueron más beligerantes contra la norma catalana que regula las restricciones a los vehículos más contaminantes. "El decreto es un despropósito y manifestamos nuestro contundente rechazo", llegó a afirmar Ana María Martínez (PSC), alcaldesa de Rubí y presidenta del Arc Metropolità de Barcelona, lobi que agrupa a grandes ciudades de la segunda corona metropolitana como Sabadell, Terrassa, Mataró, Rubí o Vilanova i la Geltrú.

Esos mismos municipios son, como ya explicó este diario según datos de los parques de vehículos matriculados, los que cuentan con mayor proporción de vehículos potencialmente afectados por las ZBE. Por orden, y sumando tanto vehículos sin etiqueta como con etiqueta B, lo que estipula el decreto catalán, los municipios más afectados por las ZBE son Manresa, Vilanova i la Geltrú, Terrassa, Granollers, Mataró y Sabadell. Barcelona es la 13ª ciudad con mayor proporción de afectación (un 51,8%), aunque supera a cualquier otro municipio en el total absoluto de vehículos potencialmente afectados por las ZBE del Govern: 485.646.

"Hemos hablado con todos los municipios y, en concreto, hemos realizado varias reuniones de trabajo para ayudar a los más reticientes a interpretar la flexibilidad del decreto", explica la directora general de Qualitat de l'Aire i Canvi Climàtic, Sonsoles Letang. "Es una actuación nueva que incluye restricciones y, aunque algunos se lo han tomado como algo positivo para tener menos contaminación, es normal que a otros les haya generado más inquietud", añade. "A estos últimos les damos apoyo para que encuentren la fórmula de encajar las ZBE obligatorias con las flexibilizaciones permitidas", zanja.

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