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TRAS LA APROBACIÓN DEL GOBIERNO

Jóvenes ante el consumo de alcohol: "Nuestros padres bebían a lo loco"

Ser más dinámicos socialmente, encajar o pasarlo mejor son las principales razones por las que acceden a emborracharse

Un grupo de jóvenes sujetando sus cubatas.

Un grupo de jóvenes sujetando sus cubatas. / / Pablo Hernández Gamarra

Patricia Casteleiro

Vigo
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¿Por qué beben los menores? "Por perder la vergüenza y ser más sociables" es la respuesta que da un grupo de adolescentes a la salida del instituto. Aunque está prohibido, conseguir alcohol no es difícil para ellos. O bien a través de amigos mayores, o simplemente porque nadie les pide el DNI, logran burlar las barreras legales y desafiar lo "apropiado" para su edad. Ni siquiera es necesario ocultarse: los botellones y su presencia en los pubs está a la orden del día.

El Gobierno aprobó esta semana un anteproyecto de ley para retrasar el acceso de los menores al consumo de alcohol. La idea es establecer un mayor control a nivel familiar, de forma que si uno sufre una intoxicación etílica y acude por ello al hospital, la familia tendrá que someterse también a una evaluación. También se prohibirá beber donde la presencia de niños sea mayoritaria, se restringirá la publicidad y se harán cribados desde los centros de salud. Los propios menores encuestados para esta información comprenden que se tomen este tipo de medidas, sobre todo "porque cada vez vemos más chicos y chicas que empiezan a beber antes de los 15", dicen desde el instituto San Tomé de Vigo.

Según el experto Antonio Rial Boubeta, el consumo ya se está produciendo en edades más tempranas y en forma de atracón: antes de los 13,4 años se bebe por primera vez y un año más tarde aparece la primera borrachera.

Aunque la principal razón que explica por qué beben es para enfrentarse a situaciones sociales con menos vergüenza, también dan otras como "encajar en un grupo", "no ser el raro" o "para divertirse más". Sin embargo, pese a que ven razonable que el foco se ponga sobre ellos, también recuerdan que sus padres "eran mucho peores" y bebían "más a lo loco". Una estudiante de Bachillerato apunta que "antes se hacían muchas barbaridades, ahora simplemente se conocen más los efectos negativos del alcohol y se intenta restringir el consumo con mayor insistencia".

Otros tres adolescentes creen que tratar por todos los medios que los menores no beban es ponerle puertas al mar: "Va a seguir pasando y, si nos lo prohiben, encontraremos la forma de seguir haciéndolo", comentan.

Por otra parte, y coincidiendo con los datos de Rial Boubeta, en otro instituto de la ciudad olívica observan que cada vez hay más jóvenes empezando antes. "Ves a gente de segundo de la ESO que ya va por ahí de botellón, aunque la mayoría yo creo que bebemos de verdad desde los 16 o los 17", indican.

Otras dos alumnas opinan que el coma etílico o acabar en el hospital "da vergüenza" y que "nadie quiere ser esa persona que esta tirada por el suelo y a la que hay que atender". "Ahora se controla más, pero se empieza antes", diagnostican.

Fácil de conseguir

En las ciudades gallegas acceder a un pub o discoteca siendo menor de edad es asequible si se sabe elegir el lugar. El boca a boca y las experiencias de unos pocos también ayudan. "En algunas piden el DNI, pero no se paran a ver si coincide la foto o te puedes pasar el sello con tus amigas y no se dan cuenta", explican desde un grupo.

"La identificación solo se solicita en la puerta, después en la barra ya no hay problema", añade su amiga. Saben perfectamente en que pubs o discotecas entrar para evadir las prohibiciones.

"Si tienes suerte y cuelas por mayor de edad, ya está hecho. También depende de como te comportes en la cola o como vayas vestido", apuntan dos expertas en la materia.