A partir de este martes
Los responsables de un geriátrico de Sant Quirze del Vallès, a juicio por tener desnutridos y sucios a los ancianos
Los encargados de la residencia repartían 18 menús entre 24 residentes, a pesar de que tanto las familias como la Generalitat pagaban dietas para cada uno de los usuarios
El 59% de las residencias de Catalunya tienen lista de espera de más de un año

Juzgan a los responsables de una residencia de Sant Quirze por tener los ancianos desnutridos y sucios / EL PERIÓDICO / VÍDEO: EFE

Tenían a los ancianos desnutridos: repartían 18 menús entre los 24 residentes. Y, "atentando contra su dignidad", no se ocupaban de su higiene, no les daban material de aseo y los tenían "en un estado de extrema precariedad y suciedad". Además, presuntamente se estafaba a las familias y también a la Generalitat cobrándoles todos los menús en realidad cada anciano recibía menos. Son las acusaciones que pesan sobre los responsables de la residencia Sanlisart de Sant Quirze del Vallès. La administradora de la sociedad que gestiona el geriátrico, dos empleados y el dueño de una empresa de cátering se sientan a partir de este martes en el banquillo de los acusados del juicio que empieza en la Audiencia de Barcelona. La Fiscalía reclama penas de hasta 47 años de prisión y el pago de una indemnización de 30.000 euros a cada uno de los 21 afectados.
La Fiscalía pide para los acusados hasta 47 años de prisión y el pago de 30.000 euros a cada uno de los 21 afectados
La acusación pública sostiene que la administradora de la entidad Llar Residencial per la Tercera Edad Galaxis, titular de la residencia Sanlisart, entre otras, y el dueño de una empresa de cátering actuaron en "connivencia" con el "propósito de enriquecerse" e idearon un plan para que el geriátrico adquiriera los menús para los residentes, pero, "simulando" un descuento, servían ocho menús menos de los que correspondía para alimentar a 24 personas, "en detrimento" de su salud y del dinero de los ingresados en el centro y de la propia Generalitat.
La acusación pública sostiene que la administradora y el dueño de una empresa de catéring idearon un plan para enriquecerse
La Conselleria de Drets Socials abonaba de 800 a 1.000 euros por cada plaza pública para que los ancianos "estuvieran adecuadamente atendidos", pagando el usuario el resto de la cuota, que ascendía a un total de 1.600 a 1.800 euros. Las familias que iban por lo privado desembolsaban entre 1.400 a 1.800 euros.
Solo en un mes defraudaban unos 5.400 euros manipulando albaranes y facturas
De esta manera y "como consecuencia de esta práctica irregular sostenida en el tiempo", apunta la fiscalía, los residentes "no disponían de la alimentación suficiente ni equilibrada", produciéndoles "desnutrición o, cuanto menos, un estado rayano a la misma". En particular, la empresa que gestionaba la residencia de Sant Quirze abonaba únicamente 4,90 euros por usuario por el desayuno, la comida, la merienda y la cena del día, "simulando", recalca la acusación, que la cantidad pagada eran 6,10 euros, cuando la media de los geriátricos era en general de 9,87 euros.
Alimentos escasos y sin nutrientes
Los alimentos distribuidos en ese centro eran "notoriamente escasos y carentes de los nutrientes necesarios", apunta el ministerio público. Durante un mes, la cantidad que se ahorraba la residencia y, por tanto, presuntamente defraudaba a los residentes y a la Generalitat fue, por ejemplo, de 5.489,10 euros solo en el mes de abril de 2016. Para llevar a cabo esa acción se manipulaban los albaranes de entrega y las facturas emitidas.
Por otro lado, el director y responsable higiénico-sanitario de la residencia Sanlisart, esposo de la administradora de la empresa que gestionaba el centro, y la que era supervisora del funcionamiento del geriátrico "hicieron una intolerable dejación de sus funciones", precisa la fiscalía. Ambos, con la "omisión de la diligencia mínimamente exigible" a quienes tienen a su cargo personas "extraordinariamente vulnerables" y "prevaliéndose de su estado de indefensión merced a su avanzada edad y sus dolencias", tenían a los ingresados en el geriátrico "en estado de desnutrición o en riesgo" de ello, "merced a la carencia de alimentos que les dispensaban".
Tras diversos expedientes, la Generalitat acordó revocar en febrero de 2017 la acreditación a la empresa Llar Residencial per la Tercera Edad Galaxis
Además, la acusación pública relata que los responsables del centro no ofrecían a las personas que allí vivían la posibilidad de repetir o de ingerir un alimento alternativo si el que se servía no era de su agrado o no era el adecuado para su estado de salud. En ocasiones, los internos no tenían suficiente comida en el desayuno, merienda y cena.
Los ancianos presentaban "trastornos severos" por alimentación inadecuada y por su estado de salud e higiene
De igual modo, incide el escrito del fiscal, "atentando a su dignidad como seres humanos y con menosprecio absoluto de su edad y patologías", no se ocupaban de su higiene ni de que estuvieran adecuadamente aseados. En un caso, el residente dormía atado a dos sábanas "en contra de su voluntad y sin prescripción médica alguna". Estas prácticas contaba con el conocimiento y "anuencia" de la administradora de la empresa que gestionaba la residencia, según la acusación.
Asimismo, concurrían en el geriátrico Sanlisart "carencia de equipamientos y de las debidas condiciones de higiene, salubridad y confort", entre otras irregularidades.
Tras diversos expedientes, en febrero de 2017 la Generalitat acordó revocar a la empresa Llar Residencial per la Tercera Edad Galaxis la acreditación como entidad colaboradora del programa de apoyo residencial a los mayores, a la vez que se le impuso una sanción. Los residentes fueron trasladados entonces a otros centros.
Cuando los ancianos llegaron a los nuevos centros allí se detectó que algunos de ellos tenían "déficits y trastornos severos", tanto relativos a la nutrición (extrema delgadez o sobrepeso) por una alimentación inadecuada", como a su estado de salud e higiene.
La fiscalía reclama para la administradora de la sociedad y para el empresario de catering cinco años de prisión por el delito de estafa y para esa misma acusada y dos empleados del centro dos años de prisión por cada uno de los 21 delitos contra la integridad moral y abandono.
- Llega a España un nuevo fármaco para el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes
- Protección Civil enviará un ES-Alert esta tarde para informar de las medidas activadas por el episodio de viento
- Francesco Tonucci, pedagogo: 'La escuela está ocupando todo el tiempo de los niños, hay demasiadas horas de colegio
- Alerta del sector de la dependencia: 'El sistema no está preparado para el impacto demográfico que se avecina
- La Aemet advierte de la llegada de la borrasca Nils, que dejará lluvias, fuertes vientos y temporal marítimo
- Huelga de profesores en Catalunya: Última hora en directo de las movilizaciones
- Toda Catalunya activa avisos por fuertes rachas de viento y temporal marítimo tras la llegada de la borrasca Nils
- Los Mossos investigan la muerte del dueño de Mango 'de forma encapsulada' para evitar filtraciones