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SORTEO DE LA LOTERÍA

Ni viajes ni comilonas: el Gordo de la Lotería de Navidad se gasta en bienes duraderos y, como siempre, en "tapar agujeros"

Coches, neveras, inversiones y vivienda. Los premiados no piensan en el ocio, consumen con la cabeza en el futuro

Una de las agraciadas con el 'Gordo' de la Lotería de Navidad sostiene su décimo.

Una de las agraciadas con el 'Gordo' de la Lotería de Navidad sostiene su décimo. / EUROPA PRESS

Madrid
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Mañana llega el día en el que la ilusión se convierte en suerte. No es una fortuna que vaya a permitir que nadie -salvo que esté cerca de la jubilación- deje su trabajo ni va a llegar para comprar una mansión en La Finca, pero servirá de desahogo para los españoles que se lleven el preciado Gordo.

Un total de 400.000 euros al décimo -328.000 euros después de impuestos- alegrarán el año y algo más a quienes resulten agraciados en el Sorteo de la Lotería de Navidad. El premio más vendido de España se puede gastar en grandes comidas, en viajes alrededor del mundo o en experiencias inolvidables, pero en lo que suelen invertir quienes lo reciben es en bienes duraderos y en inversiones.

Joaquín Monroy, administrador de La Chulapa de Moncloa, que en 2022 repartió el Gordo y cuatro quintos premios y que, en 2023, volvió a dar el mayor premio, explica que sus compradores, cuando lo compran, dicen que lo van a gastar "en un viaje o en coches, siempre hablan de cosas de ocio", pero lo que realmente ocurre cuando a alguien le toca la Lotería es que lo emplean para "tapar agujeros".

Así lo confirma una encuesta realizada por el comparador y asesor hipotecario iAhorro, que desvela que el 47,2% de los entrevistados aseguran que utilizarían ese monto para pagar deudas. Se trata de un porcentaje que ha descendido 4,2 puntos en un año, desde el 51,4% que se decantaba por esta opción en 2023. Asimismo, han caído las opciones que lo dedican "a ahorrar para tener un colchón financiero", que pasa del 19,9% del año pasado al 17,9% de este año.

Vivienda e inversiones

Sin embargo, este ha sido el año en el que más ha repuntado el interés entre los potenciales ganadores por comprar una vivienda. "En 2017, un 11% decían que dedicarían el premio a este fin y ahora estamos en un 30,3%, porque la vivienda es uno de los principales problemas que tienen los españoles, ya que, por sus propios medios, tienen una dificultad brutal para acceder a ella. O tienen una inyección de dinero, como ocurre con los premios de lotería, o lo tienen bastante complicado para acceder a la compra de una vivienda", explica Laura Martínez, directora de Comunicación de iAhorro.

Señala que "se está viendo que el ladrillo es una de las inversiones más estables, estemos en la época en la que estemos, por encima de cualquier otro producto financiero o de inversión". Y ya no solamente si toca el Gordo, sino también si tocan 50.000 euros. Martínez desvela que los comportamientos inversores entre los potenciales premiados también han variado en los últimos años. "Cuando preguntamos qué productos de inversión elegirían para sacarle rentabilidad, en el año 2020 lo más alto eran los depósitos y las cuentas remuneradas, pero eso ha caído bastante y lo que más ha subido ha sido la vivienda. Los fondos de inversión se mantienen estables y los planes de pensiones han caído bastante, porque ya fiscalmente no son tan competitivos", dice.

La directora de Comunicación de iAhorro refleja que hace años los 400.000 euros del premio "daban para comprarse una vivienda, un coche, amueblar la vivienda, viajar con la familia...", puesto que se trataba de un premio "muy considerable, aunque no cambiase la vida por completo". Ahora, por la inflación, la alteración que provoca en la vida de los agraciados no resulta tan sustancial. "La vida ha subido y, en las grandes capitales, da para un pisito de tres habitaciones como mucho, en el que hay que hacer reforma y poco más. Y obra nueva, casi imposible".

Bienes duraderos

Un 3,4% de los encuestados por iAhorro sostienen que gastarían el premio en comprar un coche, lo que supone casi cinco puntos por debajo que los que respondieron en 2017. El estudio La propagación sentimental de los premios de lotería: evidencia de la Lotería de Navidad en España, elaborado por los investigadores del Banco de España Morteza Ghomi e Isabel Micó-Millán y por la profesora de Macroeconomía de la UC3M Evi Pappa, investiga el impacto de los premios de lotería en el consumo de una determinada zona y cómo, incluso quienes no han sido agraciados, se muestran más optimistas ante esta noticia positiva.

Estos investigadores evidencian que aumenta el consumo de bienes duraderos alrededor de donde toca el Gordo. "Lo que vemos de los datos que hemos tenido es que se interesaban por cosas de casa, como hay electrodomésticos grandes, tipo neveras, esas cosas. Y luego coches, que es donde se ve más el efecto. No tanto ir al restaurante, sino cosas que se mueven más con el ciclo económico. Si hay un aumento de la demanda, no se va a reflejar servicios", señala Evi Pappa.

Para analizar el impacto en el consumo real de bienes duraderos, los coautores analizaron datos mensuales sobre licencias de vehículos nuevos a nivel provincial, todos ellos proporcionados por la Dirección General de Tráfico (DGT). Los resultados muestran un claro aumento en las licencias de vehículos nuevos en las provincias en las que ha caído el premio. La tasa interanual de las licencias aumenta significativamente y alcanza un pico de 10 puntos porcentuales cinco meses después del sorteo.

Estos investigadores explican cómo reaccionan los habitantes de un área premiada en relación con sus ahorros. Evi Pappa refleja que el optimismo causa un cambio de comportamiento en cuanto a los ahorros precaucionarios, esos que cada uno reserva por si llegan momentos difíciles o por si necesita invertirlos en un determinado fin. "Parece que a los consumidores les afectan de eventos que tienen nada que ver con los fundamentos de la economía, pero que inciden en su sentimiento y en su comportamiento económico. Cuando alguien se vuelve más optimista, piensa que no necesita ahorros precaucionarios", zanja. Y es por ello que el premio Gordo de la Lotería de Navidad no sólo atañe a quien lo recibe, sino a todo su entorno.