Novedades funerarias
DIA DE TODOS LOS SANTOS | Ataúdes biodegradables y sepelios a ritmo de 'rock and roll'
Las funerarias adaptan su oferta a la nueva relación de la población con la muerte, menos lúgubre y más amable y luminosa
La muerte ya no da miedo
¿Cuánto cuesta morirse?

Espacio para urnas de madera en el 'Camí del Bosc' del camposanto de Roques Blanques de Barcelona / JORDI COTRINA

Las empresas de servicios funerarios son la expresión más elocuente y visual de la nueva forma de relacionarnos con la muerte que está calando en la sociedad. La parca está dejando de ser vista como algo incómodo de lo que da reparos hablar para empezar a ser contemplada como una parte más de la vida en la que debe ser integrada con normalidad y las entidades encargadas de gestionarla están mutando su aspecto y su funcionamiento guiadas por la misma filosofía. Adiós a los crespones negros, la ambientación mortuoria y los nichos de ladrillo y hormigón. Es la hora de los ataúdes biodegradables, los velatorios con pantallas digitales para proyectar imágenes del finado y los cementerios-jardín que invitan a quedarse a vivir.
La familia de Joan Ventura lleva 300 años dedicada al trasiego de cadáveres, pero oír al consejero delegado de Áltima -una de las principales empresas de servicios fúnebres de España- explicando los servicios que brindan en los más de 40 tanatorios, cementerios y crematorios que gestionan causaría asombro a sus antepasados. La joya de la corona es el camposanto de Roques Blanques, ubicado en el parque natural de la sierra de Collserola, en Barcelona, donde es posible depositar las cenizas en urnas de madera o de arena y enterrarlas al pie de un árbol que la familia del fallecido puede localizar por gps e incluso llegar a él en bicicleta. También ofrecen “experiencias inmersivas de la cremación” que convierten esta operación de apariencia fría e industrial en una despedida bucólica. Otra opción es convertir parte de las cenizas en joyas o diamantes.
“Hoy la gente desea volver a la naturaleza. Lo desea en vida y también en la muerte, y las empresas funerarias estamos respondiendo a esa demanda", explica Ventura, que pronto empezará a ofertar ataúdes hechos de hongos que se deshacen en contacto con la humedad para facilitar la conversión de los restos en nutrientes orgánicos. En sus centros también disponen de urnas de sal que permiten arrojar las cenizas al mar sin dañar al ecosistema. "El cuidado del medioambiente es otra preocupación del sector. Todos los coches fúnebres son ya eléctricos y de colores claros, y las flores de plástico han sido sustituidas por flores secas o de material natural", aclara. Los ramos y centros de mesa también han sustituido a las legendarias coronas.
Normalizar la muerte
Morirse ya no es lo que era, ni las firmas de pompas fúnebres del pasado tienen mucho que ver con el ambiente distendido y relajado que se respira hoy en los tanatorios y los cementerios, sobre todo en los de las grandes ciudades. "Normalizar la muerte pasaba por quitarle todo lo lúgubre que le rodeaba y por convertir la despedida del ser querido en una experiencia amable y entrañable", distingue José Vicente Aparicio, presidente de Funermostra, la feria que reúne a las principales compañías del sector cada dos años en Valencia.
Los tanatorios han cambiado los tonos oscuros y morados del pasado por otros más vivos y claros, y las salas de velatorio, tradicionalmente estancas, hoy se diseñan y construyen con amplios ventanales abiertos al exterior. La mayoría de las ceremonias siguen siendo religiosas, pero las civiles se están abriendo paso y cada vez son más solicitadas.
Normalizar la muerte pasaba por quitarle todo lo lúgubre que le rodeaba y por convertir la despedida del ser querido en una experiencia amable y entrañable
"Ahora existe la figura del maestro de ceremonias. Antes, esa labor la atendía el cura. Hoy organizamos despedidas al gusto del cliente. Y si el fallecido era un motero amante del heavy metal, en la ceremonia puede sonar rock duro y se proyectan imágenes suyas en moto y con chupa de cuero, si así lo desea la familia o él lo dejó escrito", ilustra Alejandro Quinzán, presidente de Panasef, la asociación que concentra el 70% de las compañías funerarias españolas. También hay tanatorios con servicio de guardería, para que la crianza no sea impedimento para acudir a decir adiós al familiar o el amigo fallecido y, de paso, acercar a los menores a la experiencia de la muerte, a la que estaban ajenos en el pasado.
En España hay actualmente 7.100 salas de velatorio en 2.567 tanatorios. El número de camposantos asciende a 17.628, pero lo más llamativo es la elevada cifra de hornos crematorios: 540, más que Alemania, Italia y Francia juntos. "El nuestro era un país claramente inhumador, pero la cremación es hoy ya mayoritaria en los núcleos urbanos. En el medio rural no tanto", explica Quinzán.
Cada día se llevan a cabo más de 570 incineraciones de restos mortales en nuestro país. Esta solución, además, da la opción de agendar el sepelio en el calendario al gusto de familiares y amigos. "Cada vez es más frecuente hacerlo varios días después del fallecimiento, no inmediatamente y con el cadáver de cuerpo presente. Esto permite reunir a los allegados sin prisas y convertir el encuentro en un homenaje al ausente, como vemos en las películas anglosajonas", apunta Ventura.
- Dentro de una batida de caza: 'Las multas por saltarse la prohibición de entrar son de 1.000 a 3.000 euros
- Joaquín Zarzoso: 'Nos pinchan las ruedas del coche y nos roban los perros, pero los cazadores somos clave para controlar el jabalí
- Catalunya prepara cambios en la ESO: los alumnos de 4º podrán elegir entre Matemáticas académicas o prácticas
- La vida en la calle 2 de Zona Franca, el mayor campamento de sintecho de Barcelona: 'Pensaba que estaría dos meses como mucho
- El 80% de los alimentos en las máquinas expendedoras de hospitales y residencias serán saludables
- Radiografía de la caza en Catalunya: 60.000 licencias, 80.000 jabalís abatidos y un sector 'poco comprendido
- Los cazadores alertan de una 'superpoblación' de corzo en el centro de Catalunya
- Las 'cosas raras' que el entorno de las niñas muertas en Jaén ve en el caso: de los 'mensajes bien escritos' a 'un árbol muy alto
