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Energías renovables

El primer parque solar 100% público se ubicará en las comarcas de Girona

L'Energètica comprará un parque fotovoltaico en Vidreres y una parte de otro en Sant Fruitós de Bages para producir energía verde

L'Energètica, empresa de la Generalitat, destinará hasta 10 millones a comprar parques solares

El parque solar en Vidreres.

El parque solar en Vidreres. / L'Energètica

Guillem Costa

Guillem Costa

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L'Energètica, la compañía energética pública de Catalunya, ha seleccionado dos parques solares para comprarlos y explotarlos. Hasta ahora, esta compañía se había centrado en cubrir los tejados de edificios de la Generalitat con placas fotovoltaicas. Pero pronto serán una realidad los primeros parques solares de titularidad pública. El primero de ellos es el parque de la empresa Rubau Energia y está ubicado en Vidreres, en las comarcas de Girona, el territorio de Catalunya donde las energías renovables están menos desarrolladas. L'Energètica también obtendrá el 45% de un segundo parque, construido en Sant Fruitós de Bages por el grupo público belga Aspiravi.

Ambas operaciones forman parte de un llamamiento público convocado en julio. La energética pública anunció que compraría parques solares por valor de 10 millones de euros. Finalmente, después de que se hayan presentado seis proyectos, se han seleccionado estos dos, que suman una potencia de 6,34 megavatios y que costarán 4 millones de euros. El resto de ofertas han quedado descartadas porque no cumplían con los criterios de rentabilidad económica mínima establecidos.

"Estamos satisfechos porque son parques que generan consenso en el territorio", explica Daniel Pérez, director de L'Energètica. Esto, para Pérez, es solo punto de partida: "Realizaremos una nueva subasta para comprar más parques solares de menos de 5 megavatios de potencia".

Más compras

El objetivo final de L'Energètica es cubrir el gasto eléctrico público con energía limpia. La meta aún está lejos, pero estos pasos son importantes, puesto que incrementan la cantidad de energía verde generada por la compañía pública. Esta estrategia de compra de parques avanza en paralelo a los proyectos para instalar placas fotovoltaicas en edificios como escuelas, conselleries o centros de atención primaria. Además, también se está trabajando para construir parques fotovoltaicos en solares abandonados que son propiedad de Incasol o en terrenos de propiedad de la Generalitat, como el antiguo peaje de Santa Susanna o en el espacio donde se encontraba el vertedero del Pla de l'Estany.

Los parques de Vidreres y Sant Fruitós ya han superado los requisitos técnicos y tan solo les queda superar una auditoría para que se valide la operación de compra final. En caso de que reciban la luz verde, serán una realidad los dos primeros parques solares ubicados en el suelo, no en tejados, de los que dispondrá la energética pública, aunque la compañía, en uno de los casos, ostentará el 45% del proyecto.