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Entrevista

Joan Martínez: “Un trastorno mental es solo una etiqueta, no define a la persona”

El técnico de inserción laboral de la Fundació Tallers remarca que para una persona diagnosticada de esquizofrenia, bipolaridad o psicosis “trabajar resulta terapéutico”.

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Joan Martínez, técnico de inserción laboral de la Fundació Tallers.

Joan Martínez, técnico de inserción laboral de la Fundació Tallers. / David Campos

Eduard Palomares

Barcelona
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La salud mental tiene cada vez más consideración social, especialmente desde la pandemia. La depresión, la ansiedad o el estrés ya no son pesos muertos que sufrir en silencio, sino trastornos que merecen un tratamiento. Sin embargo, existe todavía una cuenta pendiente hacia enfermedades mentales más severas, como la psicosis, la esquizofrenia, la bipolaridad… Prueba de ello es que las personas afectadas tienen graves dificultades para conseguir un empleo debido al estigma que arrastran. Para contrarrestarlo, la Fundació Tallers (que forma parte del Pere Claver Grup) colabora con el Programa Incorpora de la Fundación La Caixa para favorecer la inserción laboral. Joan Martínez trabaja cada día para conseguirlo.

-¿Un trastorno mental sigue siendo un obstáculo demasiado grande a la hora de acceder al mercado laboral?

-Cuando hablamos de enfermedades severas, con alteraciones del comportamiento emocional y, a veces, cognitivas, que tienen un reconocimiento de un grado de discapacidad superior al 33%, sí. Es significativo que se haya avanzado mucho en la inclusión de otros colectivos, pero no en el de las personas con dificultades de salud mental. De hecho, su índice de inserción laboral es solo del 19%, seguramente porque las empresas tienen ciertos temores basados en prejuicios.

-¿Cómo se puede eliminar ese estigma?

-Los diagnósticos son solo etiquetas, que simplemente nos orientan sobre las necesidades de apoyo que puedan nuestros usuarios, pero que en ningún caso definen ni a la persona ni hablan de sus experiencias vitales, de sus sueños, de sus aptitudes y de sus capacidades. Se lo explicamos a ellos, porque muchas veces se han acabado por creer el propio estigma, y también a las empresas.

-Un trastorno de salud mental no es, por lo tanto, un impedimento para trabajar.

-No, de ninguna manera. Al contrario, cuando la enfermedad está tratada y equilibrada, un trabajo en un entorno saludable y de equidad tiene un valor terapéutico muy importante. Favorece sus habilidades sociales, les ofrece una referencia clave sobre la cual estructurar su vida, les aporta autoestima y les permite llevar a cabo una reestructuración positiva de su identidad.

-¿Qué apoyo les proporciona la Fundació Tallers?

-El acompañamiento es siempre muy personalizado, con itinerarios adaptados y muy centrados en el momento actual. No se trata solo de preparar el currículum o ensayar una entrevista de trabajo, sino que es un proceso largo en el que la persona debe tomar conciencia de sus aptitudes y también de sus dificultades. La parte final es el proceso formativo, seguido de prácticas en las empresas y acompañamiento en el lugar de trabajo. Esto es muy importante, y es posible gracias a apoyos como el del Programa Incorpora de la Fundación La Caixa.

"El acompañamiento no solo consiste en preparar el currículum o ensayar una entrevista de trabajo, sino que es un proceso largo en el que la persona debe tomar conciencia de sus aptitudes y también de sus dificultades"

-¿Este acompañamiento también es clave para dar confianza a las empresas?

-Sin duda, sobre todo para que pierdan el miedo. Yo siempre les digo que no les estoy aportando un candidato con esquizofrenia o bipolaridad, sino a un candidato con nombre y apellido, experiencia y una serie de competencias acordes con el rendimiento que buscan. Y además con el reconocimiento de discapacidad, por lo que podrán beneficiarse de las bonificaciones fiscales. Las empresas para nosotros son vitales y, por eso, también les ofrecemos todo el apoyo y formación que requieran.

-¿El proceso acaba por dar sus frutos?

-Sí, tenemos casos de éxito, y en diferentes perfiles y sectores. Por ejemplo, recientemente hemos incorporado a un candidato en una empresa de manipulados industriales que estaba comprometida con la inclusión, pero no se había planteado que fuera con una persona con un trastorno mental. Primero hacía falta romper el estigma con un proceso previo de prácticas, para que la persona aprendiera, se adaptara y fuera conocida por los compañeros. El resultado ha sido un éxito. 

TEMAS

  • Salud mental
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