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Obras hídricas

El Govern prioriza la potabilizadora de Trinitat y la interconexión Besòs-Llobregat para disponer de más agua

El Ejecutivo catalán, que prevé tener 280 hm3 de agua adicionales en 2030, más agua de la que cabe en Susqueda, deja para más adelante las potabilizadoras públicas en torno al Besòs y demora un año la desalinizadora del Tordera

El Govern prevé nuevas restricciones por sequía en noviembre si este otoño no llueve

La consellera y portavoz Sílvia Paneque, durante la rueda de prensa.

La consellera y portavoz Sílvia Paneque, durante la rueda de prensa. / MARIONA PUIG / ACN

Guillem Costa

Guillem Costa

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Tras analizar cuáles son las medidas que se pueden asumir más rápidamente para disponer de más agua, el Govern ha presentado este martes su calendario de infraestructuras hídricas. Son obras que deben servir para que Catalunya esté preparada ante el descenso de lluvias pronosticado por la mayoría de los modelos climáticos. Gran parte de los trabajos mencionados coinciden con la hoja de ruta diseñada por el anterior Ejecutivo.

No obstante, hay algunos cambios de calendario y se pone fecha a las dos principales novedades anunciadas por el Govern Illa: la desalinizadora en el norte de la Costa Brava, que podría estar lista en 2032, y la desviación de aguas residuales del Besòs hacia el Llobregat, que se realizará a partir de 2027. "Hemos estudiado qué podemos hacer en 2025 y 2026 para alejarnos de las restricciones", ha concretado Sílvia Paneque, consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica.

La desalinizadora planificada en el norte de la Costa Brava entrará en servicio en 2032, según el Govern

Lo más urgente serán las desalinizadoras móviles de la Costa Brava, en Empuriabrava y Roses. Se trata de una medida provisional para que estas comarcas, que han sufrido más restricciones, tengan el acceso garantizado al agua potable. En paralelo, a partir de 2025, en el ámbito de los ríos Ter y Llobregat, de los que beben la mayor parte de los habitantes de Catalunya, se centrarán los esfuerzos en tres infraestructuras operadas por Aigües de Barcelona. En primer lugar, entrará en servicio la ampliación de la potabilizadora de Trinitat, la cual, con una inyección de 39 millones de euros, suministrará unos 12 hm3 anuales más. También se reactivarán los pozos de Sant Joan Despí, relacionados con la potabilizadora de la misma población, y la potabilizadora Estrella (en Sant Feliu de Llobregat).

Cambio de calendario

De cara a 2027, también se recuperarán otras captaciones de agua subterránea y se potenciará la regeneración de agua en lugares como Gavà, Figueres, Sant Feliu de Llobregat y Mataró. Para más adelante (2028 y 2029) quedarán las obras de las futuras potabilizadoras públicas, en Montcada i Reixac y el Bon Pastor, operadas por el ente de agua Ter Llobregat (ATL). Paneque ha garantizado que se construirán, aunque primero se centren en las obras que se pueden acelerar de forma más ágil.

La conexión para desviar aguas residuales del ámbito del Besòs y tratarlas en el Llobregat para acabar convirtiéndolas en agua potable será una realidad en 2028, según los planes anunciados por la consellera.

Sobre la desalinizadora de la desembocadura del río Tordera, Paneque ha sostenido que el Ministerio para la Transición Ecológica la licitará en 2025 para que esté construida en 2029. La ministra Teresa Ribera, que dejará el cargo tras su designación como vicepresidente y comisaria de la UE, afirmó a principios de año que esta estación de desalinización estaría lista en 2028. Por lo tanto, el calendario comunicado este martes por el Govern incluye un retraso de un año. También en 2029, debería activarse la desalinizadora del Foix (Cubelles-Cunit). La nueva planta de la Costa Brava norte quedaría ya para 2032.