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Colectivos vulnerables

Los menores de 6 años con diagnóstico de discapacidad intelectual se multiplican por 10 en 20 años

La entidad Dincat, autora del informe sobre este colectivo, apunta a que hoy se diagnostica más, sobre todo el autismo, aunque existen "factores ambientales, sociales y demográficos" que se deben seguir investigando

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Manifestación de la patronal Dincat, que representa parte de los Centros especiales de Trabajo, para exigir al Gobierno y al Govern más recursos per poder pagar la subida del salario mínimo.

Manifestación de la patronal Dincat, que representa parte de los Centros especiales de Trabajo, para exigir al Gobierno y al Govern más recursos per poder pagar la subida del salario mínimo. / Albert Bertran

Elisenda Colell

Elisenda Colell

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"Llevamos años en lista de espera para la residencia de mi hijo, es como una maldición, y lo peor es que no sabes si queda mucho, o queda poco, es una angustia terrible", se quejaba Silvia, madre de un hombre con discapacidad intelectual este jueves en la presentación del informe sobre la situación de este colectivo de la federación Dincat. Como él, en Catalunya hay más de 80.000 personas con discapacidad intelectual: son un 28% más que hace cinco años, pero para atenderles es necesario redoblar esfuerzos. De hecho, los niños menores de 6 años diagnosticados con discapacidad intelectual se han multiplicado por 10 en 20 años "Necesitamos proyectar, evolucionar y hacer cambios para corregir el déficit y dar respuestas a estas personas con más recursos", ha reclamado el director de la entidad, Víctor Galmés, que ha calificado las eternas listas de espera de este sector de "gran caja negra". "La realidad del colectivo está muy alejada de los derechos que marca la normativa: sufrimos discriminación y desigualdad", ha añadido el presidente, José Carlos Eiriz. 

El 8,5% de catalanes tiene una discapacidad. De estos, 86.512 presentan discapacidad intelectual. Es el tipo de discapacidad que más ha crecido en los últimos cinco años. Son casi un 30% más que en 2018, a diferencia de la física o la derivada de trastornos mentales, que ha aumentado menos de un 12%. "Hoy se diagnostica mucho más, especialmente el trastorno del aspectro autista, pero también se habla de factores ambientales, sociales y socialdemográficos que debemos seguir investigando", ha explicaco Galmés. Lo cierto es que este aumento de casos está repercutiendo en la atención pública.

Se triplican las listas de espera para la detección precoz

La primera barrera ya se la encuentran los niños menores de 6 años en los centros de atención precoz de la Generalitat (CDIAP). En dos décadas, los menores atendidos se han multiplicado por diez. Desde 2019 a 2022 los niños en lista de espera se han casi triplicado, han pasado de 1.440 a 3.984, y el tiempo de espera ya no es de un mes, sino de un mes y medio.

Además, los que son tratados reciben una atención por debajo de lo que dicta la legalidad. Cada paciente recibe de media 0,69 horas semanales, aunque el mínimo legal estipula que no se pueden bajar de 0,8 horas a la semana. "Ha crecido más la demanda que la oferta y tenemos importantes listas de espera", ha explicado María Sánchez, coautora del informe. También hay importantes esperas en el acceso a residencias para adultos. En total hay más de 3.836 personas esperando una plaza, y la tasa de cobertura de este servicio es del 12%.

Solo el 10% trabaja

Otro de los grandes dramas con los que cargan estas personas es el paro. Solo el 10% de personas con discapacidad intelectual tiene empleo y la práctica mayoría lo hacen en centros especiales de trabajo, aunque más del 78% de los encuestados en este informe les gustaría trabajar. "Tenemos un importante problema de inserción social y de paro, registramos el doble de paro que la media de la población", ha insistido Sánchez, que ha querido dejar claro que este dato es tan solo un eslabón más de la discriminación que sufre este colectrivo. "Tienen menos estudios, trabajos más precarios, sueldos más bajos, les cuesta más llegar a final de mes y esto hace muy difícil su autonomía", ha añadido Sánchez.

Pero los que no trabajan tampoco tienen muchas alternativas para vivir dignamente. "Las ayudas sociales que perciben, como la Prestación Contributiva o la No Contributiva, son muy bajas, apenas llegan a los 400 euros al mes", ha destacado Sánchez, que también ha apuntado a que la Renta Garantizada de Ciudadanía no ayuda a estas personas, ya que cobran lo mismo que una persona que no tiene discapacidad. "Es un agravio económico", ha clamado.

El informe hace un importante repapo al estado de los derechos humanos de las personas con discapacidad que estipula la convención hacia este colectivo de las Naciones Unidas. La mitad de las personas cuidadoras dice que no percibe ninguna ayuda, una de cada tres mujeres con discapacidad intelectual no ha ido nunca al ginecólogo y el 60% dice que los médicos les ignoran en consulta. Un 11% tiene dificultades para votar y uno de cada tres no tiene amigos.

Brotes verdes

Ante este panorma, la federación también considera que hay aspectos de mejora. "Apreciamos 'brotes verdes' como la desaparición de la tutela, la nueva figura del facilitador judicial, los proyectos piloto para fomentar la vida independiente... celebramos que nos vayamos acercando", ha dicho el presidente. Golmés ha pedido la elaboración de una estrategia para la inserción laboral y un cambio en los servicios públicos que se les presta.

Lo han dicho ante la consellera de Drets Socials, Mónica Martínez, que se ha comprometido a ampliar en 6.000 las plazas de residencias, contando también el colectivo de personas mayores, y a revisar las cuantías de la renta garantizada para las personas con discapacidad. "Debemos abordar este problema y este informe nos ayuda a identificar dónde debemos redundar esfuerzos", ha dicho la consellera.