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TENDENCIA EN TIKTOK

Los lectores compulsivos "están de moda" y son cada vez más jóvenes: "Siento cierta presión"

Una de las derivas de Booktok, la subcomunidad de TikTok enfocada en la literatura, se centra en que los usuarios están compitiendo por demostrar que son los que más libros leen

"Probablemente, lo que estén haciendo es leerlo muy rápido, sin permitir que deje poso y lo hacen de una forma consumista, como ocurre con la moda", dice Susana Vallejo

Sandra Cuesta Llerandi, 'booktoker, en su casa en Madrid.

Sandra Cuesta Llerandi, 'booktoker, en su casa en Madrid. / Alba Vigaray

Madrid
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"Como he tenido mucho tiempo y he estado malita, he tenido la excusa para leer y me he leído siete libros, que para mí en un mes es muchísimo", dice Tamara Molina (@tawiebooks en TikTok). "Aquí una servidora, en su momento menos delulu (delirante) del año, se ha leído un total de 12 libros este mes", desafía Irene Ramírez (@irxnxbooks). Pero @soriibooks las tumba con 15 libros en un sólo mes. La competición por ver quién lee más se juega en TikTok, donde miles de jóvenes de todos los países muestran a golpe de columnas de tomos su pasión por la literatura. O, al menos, su pasión por consumir libros de manera compulsiva.

Esta tendencia "lleva ya tiempo, algo más de un año", indica Susana Vallejo, cofundadora de Phantastica.com, una escuela de escritura (y lectura) online especializada en géneros fantásticos. "Qué tontería es esta de que lo que más importe sea la cantidad de libros, casi es postureo", apunta, al tiempo que plantea la duda de si realmente "se los han leído o no, porque hay gente que simplemente enseña la pila y dice: 'Fijaos, estos libros son los que me he leído durante este mes'. Y a veces enseñan la portada y punto, por lo que no se sabe si realmente los han leído o no". Otros usuarios tratan además de hacer reseñas que se asemejan casi a una réplica de la sinopsis que aparece en la contraportada del libro y "no aportan contenido de calidad". 

Sandra Cuesta Llerandi (@sandracuestall) lleva un par de meses compartiendo contenidos de Booktok, la subcomunidad de TikTok enfocada en libros y literatura, en esta red social. Esta joven trata de revertir esta realidad con reseñas más sosegadas, con reflexiones e impresiones que luego compartirá con otros lectores en un club de lectura de Premios Nobel que está poniendo en marcha. Reconoce que todo lo que envuelve a esta tendencia le genera "cierta presión". "Durante los meses de verano, sí que me puedo leer tres, cuatro o cinco libros porque tengo menos cosas que hacer, pero en mi día a día no puedo. Habrá meses en los que sí y otros en los que no, porque además tengo una vida social, un trabajo y quiero mantener una vida equilibrada", señala esta joven, que trabaja en el departamento de Comunicación de uno de los principales despachos de abogados de España.

Por redes sociales se popularizan libros que "se leen en una sentada, como los de fantasía". Alas de Sangre y Alas de Hierro, de Rebecca Yarros, Juntos en la hoguera, de Isabel Ibáñez, o Trenza del mar Esmeralda, de Brandon Sanderson, son algunas de las obras que aparecen una y otra vez en estos vídeos cortos. También la literatura romántica triunfa entre esos incipientes adultos. Las estanterías del apartamento de Sandra Cuesta Llerandi en Madrid están ordenadas por editoriales y, con un vistazo rápido, saltan a la vista volúmenes de Annie Ernaux, Milan Kundera, Delphine de Vigan o Fiódor Dostoyevski. Ella, que en su juventud perdía los ojos entre páginas de la saga Harry Potter, refleja que esos libros de fantasía y romance que triunfan "tienen letras grandes, historias que no requieren muchísima concentración, mantienen en vilo", por lo que concluye que "se juntan varias cosas que hacen que puedas leer esa cantidad de libros".

Fenómenos literarios en TikTok

Muchos de estos booktokers enseñan los mismos libros. Parece que verlos en tres o cuatro vídeos -lo que significa que aparecerán en muchos más- los convierte en un fenómeno literario o, al menos, de ventas. "Las editoriales hoy en día envían los ejemplares de sus novedades, en concreto de los libros por los que apuestan, a booktokers, influencers y youtubers. Muchos de los booktokers tienen o muchos seguidores o hacen análisis bastante acertados. Por eso, vemos prácticamente siempre los mismos libros", razona Susana Vallejo, que pone el ejemplo del propio Alas de Sangre.

Su éxito, afirma, "viene de una operación de marketing total, porque es un libro muy entretenido, pero está muy mal escrito. Si a alguien le gusta la fantasía y no para de verlo en TikTok, acabará comprándoselo". Fenómenos orgánicos "hay poquísimos" y resulta complicado reconocer si uno lo es o no. Algunas obras que hace varios años ocupaban las estanterías de novedades de las librerías han vivido su segunda juventud ahora. Es el caso de Tan poca vida, de Hanya Yanagihara, que se ha convertido en uno de los libros más leídos de este año pese a tener casi mil páginas, o, en una escala más modesta, Los nombres propios, de Marta Jiménez Serrano, que acaba de alcanzar su décima edición, pese a haberse publicado en 2021.

Quienes tienen la capacidad de conseguir que un libro se convierta en fenómeno son los jóvenes, no sólo por su presencia mayoritaria en las redes sociales, sino porque son los que más leen. De acuerdo con el informe de Hábitos de lectura y compra de libros en España de 2023, elaborado por la Federación de Gremios de Editores, revela que la horquilla de edad más lectora de nuestro país es la de los 14 a los 24 años. Un 74% de ellos leen libros en su tiempo libre al menos una vez al trimestre, lo que supone un 3,8% más que en 2012, cuando se empezaron a recabar estos datos.

"El problema no es que en España no se lea", que lo hace, según este mismo informe, un 64,1% de la población, "sino que en nuestro país es todo muy desigual. Leen mucho los niños, se lee mucho en las grandes capitales, no se lee en las zonas rurales, no leen las personas de más edad, que fueron muy débilmente alfabetizadas", señala Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores. Aunque aún no se puede hacer una comparativa de dónde nos encontramos con respecto a otros países, porque se ha establecido recientemente la metodología de España en la Unión Europea y todavía no hay datos, nuestro país "está en una posición progresivamente buena y vamos por la línea adecuada", resuelve Ávila.

"Leer está de moda"

Esta lectura compulsiva, con cuyo debate Antonio María Ávila recupera el término catalán lletraferit (letraherido, los que se ven atravesados por el amor a la literatura), no es más que la muestra extrema de una realidad que se ha impuesto entre los más jóvenes: "Leer está de moda", destaca Sandra Cuesta Llerandi. Incluso si los libros que todos leen "no tienen una gran calidad literaria, pero han llegado a un lector o a muchos, ya ha conseguido algo, porque entretener tampoco es tan fácil", reconoce Susana Vallejo. "A lo mejor empiezan por ahí, toman la costumbre de leer y acaban leyendo otras cosas y les queda ya el hábito para toda la vida".

Cuesta Llerandi asegura que a veces los booktokers juegan incluso con la extensión de los libros para sumar uno a su lista y algunos recalcan que se han leído "cinco libros, pero de 100 páginas cada uno, que no significa que sean peores". También añaden los audiolibros, ella incluida, que les permiten conocer más a fondo una obra que no iban a leerse por alguna razón. Tan sólo consume este formato el 6,9% de la población (3,5% semanalmente), la mayor parte menores de 45 años. "Hay un sector de gente joven a la que le interesa el audiolibro, pero no es significativo porque los datos siguen siendo bajos", apostilla Ávila.

El debate ante esta situación lo lanza Susana Vallejo: ¿qué es ser un buen lector? ¿Es el que lee mucho o el que lee cosas muy profundas o que lo hace en profundidad? "Hay muchos chicos que leen solo por la trama, cuando a lo mejor son libros que, literariamente, no valen nada. Están mal escritos, los narradores se confunden, no se puede criticar la verosimilitud o la estructura, pero están leyendo", plantea.

La cofundadora de Phantastica.com invita a los lectores a "entrenar un tipo de lectura más analítica". Y concluye: "Si alguien realmente está leyendo 15 libros al mes, puede ser un buen lector y puede captar todos los detalles, es posible, pero realmente no es la mayoría de la gente que lo comparte en TikTok, porque hacer eso es muy difícil. Probablemente, lo que estén haciendo es leerlo muy rápido, sin permitir que deje poso y lo hacen de una forma consumista, como ocurre con la moda. Pero el libro tiene que dejar un poso. ¿Se van a acordar de ese libro un año después? ¿De los personajes? Tendría que ser muy bueno el libro para que realmente dejase algo. La gente que lee mucho y cuelga contenido al respecto en redes normalmente no llega a ese nivel de profundidad y haría falta una experiencia lectora muy grande, que ahora mismo muchos de ellos no tienen. Lo mismo dentro de tres años si que la tienen".