Entrevista

Isabel Rebollido, astrofísica: “Necesitamos una estabilidad económica y social para que las mujeres puedan dedicar su tiempo a la ciencia’’

“Es muy importante compartir los descubrimientos con la sociedad, pero hay que ser responsables sobre cómo lo hacemos. A veces pecamos un poco de sensacionalismo”

Isabel Rebollido, entre Ana Ulla (izquierda) y Minia Manteiga (derecha), catedráticas de Astronomía y Astrofísica de las universidades de Vigo y A Coruña, respectivamente, en el Citic de la UDC.

Isabel Rebollido, entre Ana Ulla (izquierda) y Minia Manteiga (derecha), catedráticas de Astronomía y Astrofísica de las universidades de Vigo y A Coruña, respectivamente, en el Citic de la UDC. / / IAGO LÓPEZ

María de la Huerta

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“Siempre, desde pequeña, tuve muy claro que me quería dedicar a la astrofísica. No recuerdo un momento de mi vida en que no tuviese interés en esta ciencia”, resalta Isabel Rebollido (Boiro, 1989), astrofísica en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), situado en Madrid y encargado de las misiones de astrofísica y de la exploración del sistema solar de la Agencia Espacial Europea (ESA). “Recuerdo ver muchos documentales de pequeña, ir a ver las lluvias de estrellas en verano... En mi casa no estaban muy centrados en la astronomía, pero si había algo interesante, por ejemplo, que pasase un cometa o algo así, sí que hacíamos por verlo”, explica la científica gallega, integrante de la Comisión Mujer y Astronomía de la Sociedad Española de Astronomía (SEA), participante en el ciclo de conferencias Fronteiras, dende a orixe do universo ata a exploración espacial, organizado por la Real Academia Galega de Ciencias, en colaboración con la Diputación de A Coruña, y coordinado por Minia Manteiga y Ana Ulla, catedráticas de Astronomía y Astrofísica de las universidades de A Coruña (UDC) y Vigo, respectivamente. En la jornada de ayer, celebrada en el Centro de Investigación en Tecnoloxías da Información e as Comunicacións (Citic) de la UDC, junto con Rebollido, intervinieron Benjamín Montesinos, investigador del Centro de Astrobiología del CSIC y presidente de la SEA, y Ester Lázaro, investigadora del centro de Astrobiología del CSIC.

Rebollido enfocó su alocución en “cómo una parte de los astrofísicos “ consideran “que hay que encauzar la búsqueda de vida”: centrándose en “entender muy bien qué pasa con los sistemas planetarios”. “El único sistema planetario que conocíamos, hasta hace relativamente poco, era el sistema solar. Todas nuestras teorías de formación planetaria, de cómo aparece la vida, de cómo se distribuye la masa en estos sistemas... todo viene de nuestro sistema solar. Y, cuantos más planetas descubrimos, más nos damos cuenta de que eso, en realidad, no es así. No todos los sistemas planetarios son iguales al nuestro. Hay una demografía muy diversa, con planetas gigantes (muchísimo más grandes que Júpiter) orbitando muy cerca de la estrella (mucho más cerca que Mercurio y que el Sol); hay planetas que están muy lejos de su estrella, y otros que están muy cerca; incluso hay como un vacío de planetas de masa intermedia...”, refiere la astrofísica gallega, cuya intervención se centró en explicar cómo se están “estudiando todos esos procesos de formación”, desde “un sistema planetario primigéneo, hasta el resultado final (que es lo que vemos con las observaciones de exoplanetas)”.

Eso también nos da mucha información sobre qué pasó en el sistema solar en las etapas tempranas. Como es lógico, no podemos viajar en el tiempo, de modo que todo nuestro conocimiento se obtiene en base a modelos y suposiciones que no podemos comprobar. Y, nuestra forma de hacerlo, es ir a otros sistemas planetarios que están en esas etapas muy tempranas de su evolución, y ver qué está pasando allí. Esto incluye un poco cómo llegó el agua a la Tierra, por ejemplo”, indica.“Sabemos que nuestro planeta ser formó muy cerca del Sol, y las temperaturas eran demasiado altas para que hubiese agua líquida y no se escapase de la atmósfera. Creemos que, por ejemplo, el agua llegó a la Tierra a través de meteoritos y de cometas, y uno de los objetivos es estudiar si ese transporte de materiales en meteoritos o cometas se puede dar en otros sistemas planetarios”, detalla.

Vida extraterrestre, ¿de utopía, a cuestión de tiempo?

A la pregunta de si la posibilidad de que exista vida en otros planetas, incluso fuera del sistema solar, ha pasado de ser una utopía a ser cuestión de tiempo, Rebollido entiende que “esa es la idea”. “Cuando hablábamos de vida extraterrestre hace 30, 40, 50 años... se pensaba siempre en hombres verdes y demás. Eso está muy bien, pero los astrofísicos ahora hacemos otro tipo de búsqueda de vida”, señala. “Nosotros, en realidad, cuando pensamos en astrobiología, pensamos en formas de vida muy simples. Por ejemplo, cianobacterias que puedan estar procesando gases, y transformarlos a lo mejor en oxígeno o algo así, como pasó en las etapas iniciales de la Tierra; u otro tipo de microorganismos, que puedan alterar, de alguna manera, ese ecosistema. La comunidad astrofísica no busca vida inteligente. Hay instituciones que sí se dedican un poco a eso o que sí lo tienen como objetivo (por ejemplo, el instituto SETI, en EEUU), pero son una minoría. La gran mayoría de los astrofísicos que trabajamos, de alguna manera, en la astrobiología y en la búsqueda de vida, estamos escudriñando esas pistas de pequeños microorganismos y bacterias que puedan darnos señales en forma de procesamiento de elementos. Por eso buscamos metano, agua, ozono... ese tipo de elementos que precisan una cantidad de masa viva (biosfera) que los mantenga en equilibrio, por ejemplo”, reitera.

'Discos de escombros'

Las investigaciones de la astrofísica gallega están centradas, en concreto, en los llamados “discos de escombro”, discos de polvo y basura que orbitan alrededor de las estrellas con sistemas planetarios maduros y que “contienen información relevante sobre cómo es su sistema planetario, y su potencial capacidad para albergar vida”. “Los ‘discos de escombros’ son como una etapa posterior a la formación de la estrella, incluso puede que posterior a la formación de los planetas gigantes, y donde creemos que se están formando los planetas rocosos, como la Tierra, Marte, Venus... Se llaman ‘de escombros’, porque son un conjunto de piedras, polvo y gas: los restos de todo ese proceso de formación estelar, que se quedan ahí, orbitando la estrella. Eso es lo que va a dar lugar a los planetas rocosos, que son los que a nosotros nos interesan, porque creemos que son los lugares más propicios para el desarrollo de la vida. En esos ‘discos de escombros’ es donde está todo el material que entrará a formar parte de los planetas rocosos. Quizá no estamos viendo los planetas directamente, pero estamos viendo, como de una manera indirecta, el material que los va a formar. Además, en estos ‘discos’ hay un montón de actividad dinámica (colisiones, actividad química de transporte de materiales, etc.), que nos ofrece también información indirecta sobre qué tipo de cuerpos puede haber en ese sistema, qué materiales los componen... Es como el paso previo a qué pasa con todos esos planetas, y creemos que son muy importantes porque nos dan la base de la demografía después. Es decir, lo que está pasando justo antes de que el sistema se estabilice y sea parecido al nuestro” , explica.

Con respecto a dónde hay más posibilidades de encontrar vida extraterrestre, dentro del sistema solar, con el conocimiento actual, Rebollido apunta que, “ahora mismo”, la comunidad astrofísica está volcada “hacia las lunas”. “Creemos que en Marte y en Venus (en Mercurio, ya desde luego que no, porque no tiene atmósfera y es un planeta muy pequeño), en realidad, no vamos a encontrar vida si no lo hemos hecho todavía (aún hay muchas investigaciones que intentan estudiar el subsuelo de Marte para entender también su historia). Ahora nos estamos volcando todos en las lunas de los planetas gigantes. Por ejemplo, va a haber varias misiones europeas a las lunas de Júpiter, que intentarán investigar qué hay debajo de ese hielo que recubre toda la luna, pues pensamos que puede haber agua líquida (un océano). Es uno de los sitios por los que estamos apostando que, si vamos a encontrar algo en el sistema solar, va a ser ahí. Otro es Titán, la luna de Saturno. Hay un par de lugares a los que, en realidad, podemos ir in situ (aunque las naves espaciales tardan muchos años en llegar) y sacar muestras”, sostiene la astrofísica gallega, antes de admitir que a ella le gustaría llegar “a muchos sitios”, y compartir su mayor “sueño” profesional:

Me encantaría participar en alguna misión o en el desarrollo de algún instrumento, una espinita que tengo ahí y que espero poder sacarme algún día. En realidad, el sueño de todos los que nos dedicamos a esto es descubrir evidencias de vida extraterrestre. A mí me gustaría mucho, por ejemplo, encontrar agua en algún ‘disco de escombros’ que evidencie ese transporte de materiales que hace los planetas terrestres habitables”.

Es muy importante compartir los descubrimientos con la sociedad, pero hay que ser responsables sobre cómo lo hacemos. Todos queremos generar noticias de impacto y, a veces, pecamos un poco de sensacionalismo. Hay muchas noticias de astrofísica que son fascinantes pero, quizás, en la interacción de los científicos con los medios se pierde un poco la cautela de entender lo importantes que son los avances sin caer en darle a la gente lo que quiere”, reflexiona Rebollido, quien considera que “el equilibrio es muy delicado y, a veces, es difícil encontrarlo”. “Yo misma veo muchas noticias, de algún campo de la astrofísica que no entiendo tanto, y tengo que ir a preguntarle a mis colegas si, en realidad, son relevantes. En ocasiones, se ‘venden’ cosas con bombo y platillo cuando no debería ser así”, incide.

Galicia, tierra de astrofísicas

De lo que no hay ninguna duda es de que Galicia es tierra de astrofísicos. “Y, sobre todo, de astrofísicas. Ahí están Minia Manteiga y Ana Ulla, catedráticas de las universidades de A Coruña y Vigo; Begoña Vila, que desarrolla su labor en EEUU; y más compañeras que están repartidas por el mundo. No sé qué pasa en Galicia que nos gusta tanto esto, pero está muy bien. Lo que necesitaríamos ahora es concentrarnos aquí un poco, y hacer nuestra comunidad fuerte también en astrofísica”, reivindica Rebollido, quien reconoce haber vivido alguna situación de “paternalismo”, a lo largo de su carrera, por su condición de mujer, y advierte de que, “cada vez que hay una crisis económica, repercute más” en ellas. “Necesitamos una estabilidad económica y social importante para que las mujeres puedan dedicar su tiempo a la ciencia. El caso de la astronomía lo conozco de forma particular, pero creo que pasa en todos los ámbitos y es una pena”, concluye.

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