Estupefacientes

Nuevas drogas de diseño, más potentes y de efectos imprevisibles, desembarcan en Catalunya

La entidad de prevención Energy Control alerta del superéxtasis: pastillas cuatro veces más potentes que la dosis habitual

Los médicos avisan de que los efectos a corto y largo plazo de las drogas sintéticas de última generación son aún desconocidos

Holanda, la supercocina de las drogas de diseño que llegan a Catalunya

Drogas

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Una nueva generación de drogas sintéticas, más potentes que sus antecesoras y de efectos imprevisibles, se expande en Catalunya. Según alerta el Observatorio de las Drogas y Energy Control, un programa de intervención y prevención en el ámbito del consumo de drogas, la concentración de MDMA (éxtasis) en las pastillas alcanza niveles muy altos (hasta 400 miligramos, cuatro veces la dosis habitual). La potencia de este superéxtasis, por tanto, aumenta su peligrosidad, y las probabilidades de tener una mala experiencia. "Nos preocupa esta concentración", explica Mireia Ventura, coordinadora de los Servicios de Análisis de Energy Control, quien apunta a que el consumo de éxtasis está ascendiendo en un mercado en el que también proliferan otras sustancias sintéticas cuyos efectos secundarios aún son igualmente desconocidos.

De hecho, uno de los principales riesgos del consumo de drogas, como alertan desde entidades de prevención hasta sanitarios y cuerpos de policía, es el desconocimiento de lo que se está tomando. Al adquirir una pastilla de MDMA no hay forma de saber si se trata de otro tipo de droga, si hay mezcla o cuántas dosis contiene. Desde Energy Control, relacionan esta nueva concentración con el hecho de que en las incautaciones se penaliza el número de pastillas, no las dosis que contienen, por lo que con menos cantidad de material se puede mover más MDMA.  

Mayor consumo en Barcelona

Lo cierto es que laboratorios y mercados clandestinos trabajan continuamente para la producción de nuevas drogas. Ejemplo de ello es la clefedrona, (4CMC) –de cuya presencia se alertó la semana pasada, aunque se detectó por primera vez en 2015– u otras como 2MMC y el 3CMC, todas ellas de la familia de las llamadas catinonas. Se trata de sustancias parecidas a la anfetamina, pero que se venden como sustitutas del éxtasis. "Aunque se está detectando en otras comunidades autónomas, el mayor uso de la clefedrona está teniendo lugar en la capital catalana", explica Ventura.

"Se trata de nuevas drogas que no están fiscalizadas", añaden desde Energy Control sobre este tipo de sustancias que aparecen y desaparecen rápidamente del mercado y que suelen sustituir a otras que en un determinado momento no están disponibles. La presión policial está ahí: las detenciones en Catalunya por drogas sintéticas han pasado de 440 en 2019 a 900 en 2023, apuntan desde Mossos d'Esquadra a este diario.

Drogas alegales y desconocidas

"El mercado de drogas es muy dinámico", explica Ventura. "Cuando se fiscaliza una, entran sustituciones". Estas nuevas sustancias no están controladas, ni se tiene información sobre sus efectos. "Se sintetizan artificialmente para saltarse las prohibiciones, y se lanzan a la calle sin conocer sus efectos", coincide Francisca Fonseca, responsable de adicciones del Servicio de Psiquiatría del Hospital del Mar. "En este mercado, cuando se controla una droga, aparece otra nueva. Nos hace sentir que vamos siempre detrás de lo que va surgiendo", añade la doctora.

"Estas nuevas sustancias sintéticas pueden ser más tóxicas, y sus efectos a largo plazo son desconocidos", alerta Fonseca. "Tienen un perfil más peligroso –coincide Ventura–, sobre todo si se mezclan producen más efectos secundarios y hay más probabilidades de que provoquen una mala experiencia". No solo son desconocidas para los expertos, sino que es habitual que la persona que las esté consumiendo piense que se trata de pastillas de éxtasis, y que desconozca su grado de concentración.

Alerta europea

Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, en 2023 se detectaron 26 sustancias psicoactivas nuevas. Desde esta entidad también se alerta de que las catoninas sintéticas están aumentando su presencia en el mercado europeo como un estimulante sustituto y también mezcladas con otras sustancias.

Las catinonas producen euforia, estimulación, alerta y estimulación del deseo sexual. Entre los efectos adversos se encuentra insomnio, ansiedad, comportamiento agresivo, aumento de la presión arterial y del ritmo cardiaco. Estas sustancias psicoestimulantes se pueden consumir por vía oral o nasal. Energy Control advierte de que, cuando se esnifan, aumentan los efectos y riesgos de las catoninas.

"El consumo de las cantinonas es más residual que el éxtasis, que sigue siendo la droga reina", explica Emilio Salgado, responsable de la unidad de Toxicología Clínica dependiente del área de urgencias del Hospital Clínic de Barcelona. De hecho, en este centro hospitalario se han detectado 32 casos de intoxicación por catinonas en los últimos seis años.

Cannabis sintético

Por otra parte, también se ha detectado un aumento de la venta de cannabinoides sintéticos. "Sustancias similares al THC, que suelen ser vendidas como gominolas", explican desde Energy Control. El problema con esta droga es similar al de las anteriores. "Hay más probabilidades de que cause malas reacciones, sobre todo si las dosis están mal repartidas y son superiores a lo esperado".

Uno de estos es el hexahidrocannbiol (HHC), que se vende como alternativa alegal al cannabis de THC, y se puede encontrar con normalidad en tiendas tanto físicas como 'online'. Aunque se es una droga con menos sustancia de cannabis que el THC - por eso es alegal - no hay límite de concentración, por lo que puede llegar a tener los mismos o más efectos que el cannabis.

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