Mejora constante

El pantano de Sau remonta del 2% al 20% de su capacidad en dos meses y da oxígeno al sistema Ter-Llobregat

Las precipitaciones de las últimas semanas han favorecido también la recuperación de los embalses de las cuencas del Ebro, que están casi llenos

Los embalses ya están más llenos que hace un año: las lluvias abren la puerta a levantar más restricciones

Vista general del Pantano de Sau, este martes después de las lluvias de los últimos días.

Vista general del Pantano de Sau, este martes después de las lluvias de los últimos días. / EFE/Siu Wu

Guillem Costa

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La sequía persiste en Catalunya pese a que la situación en las cuencas internas ha mejorado con las últimas lluvias. En estos momentos, los embalses de los ríos Ter y Llobregat acumulan más de 165 hectómetros cúbicos. Uno de los casos que llama más la atención es el del pantano de Sau, que supera el 20% de su capacidad, cuando en los peores momentos de esta crisis hídrica bajó hasta el 2%.

Durante las últimas semanas el embalse se movía alrededor del 10%, porque parte del agua que llegaba procedente del curso alto del río Ter se enviaba al embalse de Susqueda (al 26%) para asegurar su calidad. Los pantanos del Llobregat también han visto como mejoran sus reservas. Algo que continuará ocurriendo durante los próximos días gracias a las lluvias de esta semana.

El oxígeno que han cogido los embalses del Ter (Sau y Susqueda) y el Llobregat (la Llosa del Cavall y la Baells) no solo sirve para alejar la emergencia y evitar más restricciones en verano, sino que también ayudan a asegurar la calidad del agua. Este aspecto ha sido, durante esta crisis hídrica, una de las grandes preocupaciones de los dirigentes catalanes. La estación potabilizadora de Cardedeu está pendiente de más innovaciones para poder tratar agua en peor estado, procedente del Ter. Pero con la situación actual, en principio se podrá sanear toda el agua que llegue este verano, con los filtros de carbón que se instalaron el año pasado.

La calidad del recurso en el Llobregat también podía suponer un problema si no caían lluvias. Pero la meteorología aleja, de momento, esta amenaza. Las altas temperaturas acelerarán la evaporación y favorecerán la aparición de materia orgánica en el agua. No obstante, si llegan más lluvias, todo apunta a que el escenario será, en el peor de los casos, como el del pasado verano.

Cuencas del Ebro

Hace días que varios pantanos de la cuenca del Ebro hacen hueco para el agua que caerá. Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) detallan que el embalse de Terradets, por encima del 95%, también está desembalsando agua. En el caso del pantano de Camarasa, se abrieron compuertas la semana pasada porque se acumulaba mucha agua. Ahora el embalse se sitúa al 85% de su capacidad. Algunos pantanos de Aragón como el de Barasona o San Salvador están en una situación similar.

Este escenario es positivo no solo para el abastecimiento, sino para la principal finalidad de los embalses de las cuencas del Ebro: garantizar el riego agrícola. En estos momentos, la campaña está asegurada para los agricultores de los canales Catalunya-Aragón, el de Urgell y el Segarra-Garrigues. También para los arroceros del delta del Ebro. El pantano de Rialb, uno de los más importantes de la zona, está hoy al 47% de su capacidad, cuando un año atrás apenas superaba el 7%, un escenario que puso en riesgo a todos los agricultores del canal de Urgell.

Las previsiones son que el deshielo dure todavía bastantes días, por lo tanto, es probable que la mayoría de estos embalses sigan vaciándose durante las próximas semanas. En las cuencas internas de Catalunya los embalses no están a rebosar desde el temporal Gloria, en enero de 2020, y aunque también se recuperan, están lejos de alcanzar su límite.

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