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Prevista para este viernes

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Pedro Sánchez visita las obras del túnel de Viladecavalls de la B-40, en abril de 2023

Pedro Sánchez visita las obras del túnel de Viladecavalls de la B-40, en abril de 2023 / Jordi Bataller / ACN

Carlos Márquez Daniel

Barcelona
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En política no hay mayor hipoteca que prometer una fecha. Da igual para lo que sea, pero el caso es que ahí quedará ese día marcado en el almanaque. La exministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, fue víctima de la dictadura del calendario cuando, en el ocaso de su mandato, el 23 de octubre, dijo que el tramo entre Olesa y Viladecavalls de la B-40 se abriría al tráfico antes del 15 de diciembre, es decir, antes del viernes de esta semana. No sucederá. El actual equipo de Transportes y Movilidad Sostenible, liderado por el ministro Óscar Puente, explica las razones: faltan los elementos de seguridad del túnel y hay que terminar una rotonda. ¿Hay nueva fecha? No la hay, pero será, eso seguro, después de fiestas.

Un portavoz del ministerio aclara la situación: "Una vez concluida la obra civil, se empieza a abordar la implantación del conjunto de sistemas de seguridad del túnel, sin ellos plenamente operativos y verificados no se puede poner en servicio el tramo. Estos sistemas son los garantes de que todo funcione correctamente ante una eventual incidencia". Son elementos como la detección automática de incidentes, circuitos cerrados de televisión, controles de gálibo, detectores lineales de temperatura, detectores de incendios en galerías, ventilación..., detalla la misma fuente.

3.000 señales y una glorieta

Todos estos dispositivos mandan la señal (más de 3.000) a un sistema informático centralizado -de nombre SCADA, Supervisory Control and Data Acquisition-, que es el que permite que todo funcione y esté reglamentado como es debido. "Es difícil de prever con exactitud el tiempo preciso para completar su programación", señalan desde el Gobierno.

Además, a petición de la Generalitat y del Ayuntamiento de Viladecavalls, comparte el portavoz de Transportes, "será necesario terminar las glorietas de Viladecavalls antes de poner en servicio el tramo". "Y en ello estamos trabajando intensamente", concluye. A todo esto hay que añadir los descansos laborales derivados de la Navidad. En definitiva, los seis kilómetros de tramo de la B-40 entre Olesa y Viladecavalls se abrirán al tráfico pronto, pero ya no se sabe cuándo.