Abusos sexuales en la Iglesia

El Obispado de Bilbao estudia organizar encuentros entre curas pederastas y sus víctimas

  • La inédita iniciativa de un 'cara a cara' con sus verdugos ha surgido de las personas abusadas

Manifestación en Roma para protestar por los abusos sexuales en la Iglesia católica, en 2020.

Manifestación en Roma para protestar por los abusos sexuales en la Iglesia católica, en 2020. / Ricardo Antimiani / Efe

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Olga Pereda
Olga Pereda

Periodista

Especialista en educación y crianza.

Escribe desde Madrid

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El Obispado de Bilbao, liderado por el doctor en Teología y licenciado en Psicología Joseba Segura Etxezarraga, se está planteando organizar "encuentros restaurativos" entre víctimas de abuso sexual y los religiosos que las agredieron. Según informa el diario 'El Correo', la iniciativa -inédita en España- está todavía en un estado embrionario y ha surgido de las propias víctimas.

Todavía no ha tenido lugar ninguno de estos encuentros ‘cara a cara’ entre verdugos y abusados, pero, según han explicado fuentes de la diócesis al diario de Bilbao, este es “el camino a seguir”. En todo caso, el Obispado -que lleva tres años trabajando con afectados a través de una comisión para la protección de menores y la prevención de abusos sexuales- se lo plantea como un plan a medio o largo plazo.

El pasado mes de agosto, la comisión de investigación creada por el Obispado de Bilbao identificó a catorce sacerdotes como presuntos autores de abusos sexuales, según informó el obispo en una entrevista, en la que se mostró convencido de que que "habrá más casos" aunque -añadió- "algunos de ellos nunca se sabrán, bien porque las víctimas no quieren hablar o bien porque se han perdido". "Lo importante es dar la oportunidad a las víctimas de que expresen su historia, no dudar de su verdad y reconocer su valentía para contarlo", destacó el obispo.

Precedente con ETA

En caso de que, finalmente, se lleve a cabo, la iniciativa de la Iglesia vasca tiene similutudes con la llamada ‘justicia restaurativa’ por la que víctimas de ETA mantuvieron encuentros con los asesinos de sus familiares. El rostro más visible de esta iniciativa es el de Maixabel Lasa, viuda del exgobernador civil Juan Mari Jáuregui, asesinado por la banda terrorista en el año 2000. Once años más tarde, Lasa recibió una petición por parte de uno de los asesinos, que pidió entrevistarse con ella en la cárcel de Álava en la que cumplía condena tras haber roto sus lazos con la banda terrorista. Lasa accedió. Su odisea se convirtió en 2021 en película de la mano de la cineasta Icíar Bollaín. 

De llevarse a cabo, estos cara a cara entre sacerdotes pederastas y víctimas sentarían un precedente en España. La única iniciativa que hay -con el objetivo de investigar los casos, como reclaman históricamente las víctimas- es la comisión sobre los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia católica, compuesta por 20 miembros y liderada por el defensor del pueblo, Ángel Gabilondo. Fue aprobada por el Congreso de los Diputados en marzo de 2022 por una amplia mayoría, con la única excepción de los votos negativos de Vox.

El objetivo de la comisión es recoger testimonios de víctimas para elaborar un informe con el que intentarán plasmar la dimensión del problema y también proponer medidas para que no se vuelvan a producir abusos. El Gobierno ha evitado poner plazos a la futura comisión. El precedente más cercano es el de Francia, donde un organismo independiente concluyó que desde el año 1950 unos 216.000 menores habían sido abusados por cerca de 3.000 religiosos. Sus integrantes estuvieron trabajando dos años y medio antes de emitir sus conclusiones. 

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La Conferencia Episcopal Española, que históricamente ha optado por el silencio, aseguró, en su día, que estaba dispuesta a colaborar con la Comisión. Tras años de mirar hacia otro lado, la Iglesia creó hace un par de años 202 oficinas repartidas por todo el Estado para esclarecer los abusos. Hasta el momento, han recibido solo 506 denuncias, de las que 60 corresponden al periodo entre 2010 y 2020.

El Parlament de Catalunya también creó en abril de 2022 una comisión de investigación sobre abusos sexuales y pederastia en la Iglesia católica, a raíz de la eclosión de escándalos como el caso Maristas, destapado por EL PERIÓDICO. El objetivo de la comisión es el de "esclarecer el alcance de la pederastia dentro de la Iglesia Católica, así como en los ámbitos escolar, deportivo y de ocio, u otros ámbitos en que se haya producido colaboración, para conocer toda la verdad, asumir y depurar responsabilidades y abrir un proceso de reparación a todas las víctimas de las violencias sexuales".