Educación

Los inicios de una lucha que sigue viva: 50 años de la primera huelga de profesores de primaria

Lluís Filella, maestro jubilado e histórico sindicalista, en el archivo de la lucha por la enseñanza pública que está montando en la sede de CCOO.

Lluís Filella, maestro jubilado e histórico sindicalista, en el archivo de la lucha por la enseñanza pública que está montando en la sede de CCOO. / FERRAN NADEU

  • Barcelona vivió la primera gran movilización de maestros en febrero de 1973, revelándose contra el entonces normalizado "pasar más hambre que un maestro de escuela"

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Helena López
Helena López

Redactora

Especialista en movimientos sociales y vecinales

Escribe desde Barcelona

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Corría el año 1973 y el franquismo, aunque encarando su recta final, seguía vivo; igual que pervivía el sentido de la durante décadas famosísima expresión "pasar más hambre que un maestro de escuela". Contra esa realidad se revelaron por primera vez en febrero de 1973, en pocos días se cumplirán 50 años. Los profesores de toda España -entonces, obviamente, ni se soñaba con un traspaso de competencias-, convocaron las primeras movilizaciones de un sector que, desde entonces hasta hoy, ha vivido decenas de jornadas de huelga que han sentado las bases de grandes cambios en el sistema educativo público de nuestro país.

Eran años en los que todavía se imponía el verticalismo sindical, y fue este, encarnado en el Sindicato Español del Magisterio (SEM), el convocante de unos paros contra el régimen que lograron resultados. "En Barcelona las manifestaciones fueron en la plaza de Espanya, y se logró un primer incremento de sueldo importante, de 7.000 a 13.000 pesetas", recuerda Lluís Filella, maestro jubilado e histórico sindicalista de CCOO, quien está aprovechando su retiro para hacer algo que llevaba toda la vida queriendo hacer: un archivo de la lucha por la enseñanza pública. En aquellos años, Filella estaba todavía haciendo las prácticas, pero señala que la idea, sobre todo en los pueblos, de los maestros viviendo de los regalos de la familias no es una película de Berlanga, sino que era la realidad.

Cinco décadas en 400 cajas

Filella habla en la pequeña habitación del inmenso edificio del sindicato en la Via Laietana que le han cedido para organizar el archivo. Tarea que empezó hace un año y medio, con la apertura de las 400 cajas llenas de archivadores que tenía con el material de décadas de movilizaciones. Es lunes por la mañana, jornada decisiva para el colectivo, ya que tienen que decir si se suman o no, a la huelga convocada para este miércoles y el jueves (algo que finalmente han hecho).

La primera gran lucha que Filella recuerda batallar de forma activa -en las huelgas del 73 aún era un estudiante- fue en la misma línea de la dignificación de los sueldos de los profesores, la campaña contra las permanencias, entre los años 74 y 78. "Fue muy difícil porque para muchos maestros significaba una tercera parte de su sueldo, pero no podíamos permitir que, en el sistema público, las familias estuvieran pagando de sus bolsillos una hora extra al profesor, que normalmente era de doce a una", narra el sindicalista reconvertido en archivero.

No lograron acabar con las permanencias hasta mayo del 78, con los acuerdos de la "dedicación exclusiva", que supusieron un incremento de sueldo hasta llegar a las 24.000 pesetas, "todavía bajo para la época, pero con el que se podía vivir".

Funcionarios de segunda

Uno de los momentos que Filella recuerda con especial emoción son las primeras elecciones sindicales, en 1987, y al año siguiente, en 1988, la huelga por la homologación del profesorado con el resto del funcionariado, algo que ahora resulta evidente, pero que lograron con una gran movilización sin precedentes: 22 días de huelga entre febrero y junio y una gran manifestación en Madrid. Entre las demandas de entonces, algunas que todavía centran muchas de las pancartas: la estabilidad de los interinos y sustitutos, que entonces cobraban un 20% menos.

Huelgas que hicieron caer al entonces ministro Maravall durante aquel verano, que fue sustituido por Javier Solana para retomar las negociaciones en septiembre.

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"En 1990, para implementar la LOGSE -un gran cambio que introducía la educación obligatoria hasta los 16 años- con una cierta paz social, desde la Generalitat se abrió la puerta a los sexenios, reconocimiento económico a la tarea específica de los docentes", prosigue su apasionado relato el maestro jubilado, que empezó su carrera en la escuela Font dels Eucaliptus, en Torre Baró, un hoy desaparecido colegio que empezó a funcionar en 1969 en unos barracones improvisados en vagones viejos de tranvía. Allí, de muy joven, le picó el gusanillo del activismo que jamás le ha abandonado.

Entre las principales victorias de los docentes en estas décadas de movilización casi constante, destaca el gran pacto del 2005, tremendo paso adelante en las condiciones laborales del sector, que sufrió notables recortes con la crisis del 2007, 2008 y 2009 y cuya lucha por revertirlos es uno de los motores de la huelga prevista para este miércoles y este jueves.