Chequeo a la sanidad pública

¿Por qué faltan médicos si España es el segundo país con más facultades?

El déficit no es global, pero sí acuciado en algunas especialidades y se podría agudizar con las 70.000 jubilaciones previstas en la próxima década

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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

Escribe desde Madrid

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Las huelgas y protestas de médicos, que en Catalunya están convocadas este miércoles y jueves días 25 y 26 de enero, hunden sus raíces en varias circunstancias, entre ellas la falta de profesionales sanitarios, que alarga sin fin las listas de espera, satura las urgencias y hace que los trabajadores se sientan desbordados y sobrepasados, sin el tiempo suficiente para dar una adecuada atención.

Por ello, desde hace meses sino años, hay un debate recurrente en el sistema nacional de salud en torno a los motivos que están provocando la escasez de profesionales en España, pese a que es el segundo país con más facultades de Medicina por habitante, solo por detrás de Corea del Sur. La respuesta es que, hoy por hoy, no faltan médicos en el cómputo general dado que España tiene una tasa de facultativos por encima de la media de la OCDE (es el séptimo país con más médicos), pero faltan especialistas en algunas áreas, sobre todo en la maltrecha atención primaria, y la situación va a empeorar en el futuro dado que en la próxima década se calcula que se van jubilar más de 70.000 médicos y su reemplazo no está asegurado.

El sector reclama hacer más atractiva la primaria, planificar bien el número de licenciados, las plazas de MIR y las homologaciones de títulos


El último informe del Ministerio de Sanidad sobre la oferta y necesidades en recursos humanos indica que desde 2007 se ha producido un incremento del 33% en el número de médicos contratados en la red pública. Pero entre 2018 y 2021, por tanto tras la llegada de la pandemia, hay una reducción del 1,7%, que tiene dos trayectorias "bien distintas": desciende un 2,4% el número de profesionales en atención primaria y se incrementa casi el 6% en atención especializada, que engloba los hospitales y las consultas de especialistas.

Las jubilaciones

No en vano, el estudio concluye que la atención primaria (médicos y pediatras), la anestesiología y reanimación, la geriatría, la psiquiatría y el radiodiagnóstico sufren el mayor déficit de profesionales, una escasez que se calcula en unos 5.000 profesionales en la actualidad. En el otro extremo, análisis clínicos, cirugía cardiovascular, medicina interna, cirugía torácica y ginecología son las especialidades a las que los expertos asignan un superávit de recursos.

Un informe de Sanidad concluye que en 2027 habrá un déficit global de 9.000 médicos, sobre todo en atención primaria

Y las especialidades con mayores déficit coinciden con las de mayores necesidades futuras, dado que el 46% de los facultativos de la red pública tiene más de 50 años y, por tanto, se jubilará a medio plazo . Por ello, el informe de Sanidad concluye que en el 2027 habrá un déficit global de 9.000 médicos, sobre todo en atención primaria.

Planificación aciaga

Para hacer frente al problema, el sector reclama que se haga un "estudio sosegado", en el que participen las sociedades científicas y los profesionales, sobre cuáles son las necesidades reales y futuras del sistema sanitario y, conforme a ello, se adecue el número de licenciados, de plazas para realizar el MIR, que es obligatorio para poder ejercer, y de homologaciones, dado que faltan médicos por una "planificación aciaga", según la Organización Colegial de Médicos.

Y, para paliar la escasez en los centros de salud, la solución pasan por "hacer más atractiva" la atención primaria, según demanda la vicepresidenta de la OMC, Manuela García, dado que los futuros médicos en muchas ocasiones no elijen esta especialidad por la presión asistencial, las cargas burocráticas, las condiciones laborales -y la dificultad de conciliarlas con la vida familiar-, la falta de incentivos en zonas de difícil cobertura o las barreras para desarrollar la labor investigadora o docente.

Además, una mejora en las condiciones laborales podría provocar que miles de médicos formados en España -con un coste de unos 90.000 euros- se vayan al extranjero, donde el sueldo puede duplicar o triplicar el español, además de que se les ofrece más estabilidad y menor presión asistencial. No hay cifras exactas de cuántos facultativos españoles ejercen fuera, pero en el 2021 la Organización Médica Colegial expidió 4.130 certificados de idoneidad a 2.504 facultativos, requisito que sirve para colegiarse en otros países. Se trata del número más alto desde el 2012 en una serie que demuestra una tendencia al alza, aunque no significa que todos los solicitantes finalmente ejerzan fuera de España. Catalunya es la comunidad que más certificados pide: en 2021se emitieron 1.163, el 28% del total del Estado.

También se da la situación inversa: médicos extranjeros que vienen a trabajar a España, a la sanidad privada y a la pública. En la red pública es necesario hacer el MIR o que te homologuen el título. El Gobierno ha aprobado un decreto para reducir los trámites necesarios para homologar el título: antes se tardaba dos años y medio y ahora se ha establecido un máximo de seis meses.

La medicina privada

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Un montante importante de facultativos prefiere ejercer en la medicina privada, sistema al que antes muchos recurrían para completar su salario pero que ahora se usa como una alternativa, ante la precariedad que presenta buena parte de la red pública. "No solo ofrecen mejores condiciones económicas, sino que te permiten la autogestión de tu tiempo libre y la posibilidad de decidir hasta dónde quieres trabajar porque no siempre es necesario hacer guardias, lo que te posibilita una mejor compatibilidad de la vida profesional y personal", explica la vicepresidenta de la OMC.

En este escenario, el Gobierno central ha aumentado el número de plazas MIR un 40% desde 2018, para ir progresivamente adecuando el cupo a la cifra de licenciados y ha accedido a otra de las peticiones del sector: permitir postergar las jubilaciones. Ha presentado a las comunidades una propuesta para que los médicos y pediatras de atención primaria puedan, de manera "temporal y excepcional y con carácter retroactivo" mejorar la compatibilización de la pensión con la actividad laboral, de forma que puedan seguir ejerciendo a media jornada, percibiendo un 75% de la pensión en lugar del 50% que se permite con carácter general.