La "gran desconocida"

Es una carrera con mucha salida pero que nadie la quiere estudiar

Después de contar con un gran número de matriculados durante la década de los 90, este grado universitario ha sufrido un descenso de su demanda

Alumnos en un examen en la Universidad Complutense de Madrid.

Alumnos en un examen en la Universidad Complutense de Madrid. / Europa Press / Eduardo Parra

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El Periódico

Uno de los criterios más atendidos por los jóvenes a la hora de decidir qué estudios universitarios cursar es la salida laboral que tiene cada carrera. Aunque es algo improbable, existen grados universitarios con un 100 % de empleabilidad. Es el caso de la Ingeniería Agrónoma, una profesión "clave" para el futuro cuya formación ha sufrido un desplome en su demanda en los últimos años.

Los especialistas denuncian que "no se ha sabido transmitir bien el mensaje" entre los estudiantes que deben elegir carrera, motivo por el cual cada vez son menos las solicitudes para cursar esta ingeniería.

"Faltan estudiantes"

Tal como explican a Efe la subdirectora de Ordenación Académica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agrónoma de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Rosario Haro, y la adjunta a la Dirección para Coordinación de Másteres y Comunicación, Paloma Esteve, las aulas de la carrera de Ingeniería Agrónoma tienen sitios vacíos aún y la "necesidad real" por parte de las empresas para contratar este tipo de perfiles.

"Hay una demanda muy grande (desde las empresas), es una carrera con un 100 % de empleabilidad", afirma Adolfo Peña, profesor del Máster Universitario en Transformación Digital del Sector Agroalimentario y Forestal de la Universidad de Córdoba (UCO).

Asombro y preocupación

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Desde las universidades, coinciden en el desconcierto que provoca ver tan pocos matriculados para una carrera con tanta salida laboral. A su vez, están de acuerdo en que, cada vez más, los nuevos alumnos y alumnas universitarios optan por otras carreras vinculadas a la biomedicina y a las telecomunicaciones.

Se trata de una situación muy distinta a la de la década de los 90, cuando el grado de Ingeniería Agrónoma presentaba una demanda mucho más alta, de unos 5.000 alumnos por año. Haro, que define esta carrera como "la gran desconocida de las biotecnologías", reconoce que desde los centros universitarios "no se ha sabido transmitir bien el mensaje" a los más jóvenes, que piensan que esta ingeniería implica "trabajar en el campo".