Un herido en Madrid

El sobre bomba enviado a una empresa de armamento de Zaragoza tenía remitente ucraniano, el mismo que explotó en la embajada

El aviso se ha recibido a las 16.30 horas y hasta la empresa se han desplazado los Tedax

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A. T. B. / L. M. G.

No hubo que lamentar heridos como en Madrid, pero la sede de la empresa armamentística en Zaragoza recibió este miércoles un sobre similar al que iba dirigido al embajador de Ucrania en España y que lesionó al trabajador que lo manipuló. Los Tédax de la Policía Nacional y de la Guardia Civil trabajaron en su desactivación con una explosión controlada. Tras la detonación, la Policía Judicial recogió vestigios para su análisis con el objetivo de determinar el contenido del sobre. 

La Benemérita recibió el aviso a las 16.30 horas, cuando desde Instalaza les llamaron alertando de que habían recibido un sobre sospechoso. En ese momento se activó un importante dispositivo por parte de la Policía Nacional, el Instituto Armado y la Policía Local. La zona se acordonó, cortándose el tráfico rodado y al tránsito de peatones desde la calle Asalto hasta el paseo Echegaray. Incluso a algunos vecinos se les aconsejó bajar las persianas.

Uno de los motivos que podría estar detrás de la recepción de este paquete sospechoso sería que en Instalaza se fabrican los lanzamisiles que el Ejército ucraniano emplea en la guerra contra Rusia. Al principio de la contienda, la ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció el envió de 1.370 de esas unidades de guerra ligera. Con ellas se destrozó un número indeterminado de tanques, sobre todo en la primera fase de la invasión de Putin, cuando los ucranianos resistieron con éxito escondidos en los bosques de los alrededores de Kiev y haciendo emboscadas contra la interminable columna de tanques rusos. 

Ahora, la Policía Científica, los propios Tédax y las brigadas de Información tratan de esclarecer las características del sobre de cara a relacionarlo con el que explotó en la embajada de Ucrania en Madrid. De hechos, según pudo saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, del grupo Prensa Ibérica, ambos coinciden en la misma dirección online.

Esta llegó por correo ordinario del cartero habitual y no pasó el escáner antes de que la abriera el operario de seguridad encargado de ello, informó la delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González. En una entrevista en ‘Telemadrid’, González detalló también que la misiva, dirigida al embajador, se abrió en el jardín de las dependencias de la legación. Al abrirla, estalló el material explosivo que llevaba, provocando pequeñas heridas en el dedo anular de la mano derecha del trabajador.

No es la primera vez que en Zaragoza, más allá del terrorismo de ETA y el Grapo, se registran envíos de paquetes con explosivo en su interior. Un grupo anarquista reivindicó en una carta enviada a EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, del grupo Prensa Ibérica, que eran los responsables de una cadena de envíos de cartas bomba a aseguradoras pertenecientes a Generealli. Varias fueron detonadas y en su interior se halló metralla. 

Cuatro versiones del lanzagranadas

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El lanzagranadas Instalaza tiene cuatro versiones estándar, en función del tipo de munición que lleve cargada. Pueden ser munición contra carro de combate (el modelo C90-CR); contra búnkeres (C90-BK), en los que la carga está especializada en reventar el cemento; o del tipo mixto (C90-CR-BK) anticarro y de alta fragmentación, para “destruir y hacer mucho daño alrededor de un punto”. En este último caso el alcance es de hasta 700 metros. Hay también una versión especializada en crear una columna de humo e incendios para crear distracción y obstaculizar las operaciones del enemigo (C90-AM).

El conjunto completo pesa poco, cinco kilos, lo que favorece la movilidad de la guerra de guerrillas para la que está pensado. No es útil para sostener una confrontación o para batallas en campo abierto.