25-N: Día contra la violencia machista

Los delitos sexuales cometidos por menores se duplican en cinco años: ¿qué está pasando?

  • Los jóvenes que más se aferran a la masculinidad tradicional son los más agresivos, apuntan los estudios

Los delitos sexuales cometidos por menores se duplican en cinco años: ¿qué está pasando?
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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

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"Dos menores se jugaron a piedra, papel o tijera quién presuntamente violaba antes a una joven en Barcelona". Este ha sido uno de los titulares que ha dejado esta semana el juicio contra dos jóvenes acusados de violar a una chica de 15 años, junto con otro mayor de edad, en Matadepera (Barcelona). Pero, pese a lo alarmante de la situación -minimizar hasta tal punto una agresión a una niña como para jugarse al azar quién comete la vejación-, se trata de un ejemplo más de los miles de delitos sexuales cometidos por menores que llegan a los juzgados.

Los últimos datos de la fiscalía indican que en 2021 se interpusieron 2.625 denuncias por actos contra la libertad sexual perpetrados por menores de 18 años, el doble de los 1.271 procedimientos interpuestos cinco años antes, en 2016. Ante ello, la Fiscalía General del Estado ha alertado contra la "despreocupación y banalidad" con la que los adolescentes afrontan hoy día las relaciones sexuales y ante los comportamientos "altamente sexualizados" que muestran a edades muy tempranas, vinculados al "acceso a la pornografía" desde edades "impúberes".

La estadística del Ministerio del Interior va a la par. Muestra que en los últimos 10 años se ha triplicado el número de menores detenidos e investigados por delitos sexuales, al pasar de 205 en 2011 a 673 acusados en 2021. España celebra por tanto el 25-N, Día internacional de la erradicación de la violencia contra la mujer, en una preocupante situación. Pese a los avances del feminismo, muchos jóvenes reproducen los patrones agresivos y machistas. Save the Children también ha informado de que el número de adolescentes con orden de protección por violencia de género se ha duplicado en un año en Catalunya.

El avance feminista

No obstante, la situación tiene un lado positivo. Instituciones y expertos atribuyen el aumento de las denuncias tanto en violencia de género (que en menores han subido de 433 procedimientos en 2015 a 793 en 2021) como en delitos sexuales a que las víctimas están 'saliendo del armario'. Ahora son capaces de reconocer como violencia y denunciar agresiones que antes sufrían en silencio. Son los efectos del #Metoo y de las masivas manifestaciones feministas.

"Se está dando un proceso de toma de conciencia de la sociedad, de forma que se identifican formas de violencia que estaban naturalizadas, desde una mirada feminista que pone luz a un problema estructural", reflexiona Alba Alfageme, psicóloga y especialista en violencia machista. Ahora bien, aunque el aumento de denuncias sea "positivo", es "preocupante que las generaciones más jóvenes sigan reproduciendo la violencia porque evidencia que es un problema que no cesa".

Las diferencias

Por tanto, entre los más jóvenes se está produciendo un doble fenómeno. Por un lado, las mujeres "se han aferrado al feminismo como forma de supervivencia". Y, por otro, los hombres "que se sienten amenazados" minimizan y reproducen la violencia. Eso no significa que todos los jóvenes compartan y tengan actitudes machistas o agresivas. El estudio 'La Caja de la Masculinidad', presentado este jueves y realizado por la Fundación FAD Juventud (a partir de 1.700 entrevistas a personas entre 15 y 29 años), muestra que el 14% de los hombres de esta franja de edad están metafóricamente 'dentro de la caja', es decir, interiorizan o tienen visiones de la masculinidad tradicionales y estancadas.

Son jóvenes que se identifican mayoritariamente o bien con la clase alta o tienen una carencia material severa, se consideran muy religiosos y se posicionan en la derecha ideológica. Y la investigación demuestra que ostentar esa masculinidad tóxica tradicional "tiene un impacto tanto sobre la violencia ejercida como la sufrida".

Así, el 35,3% de quienes están 'dentro de la caja' han sufrido violencia física en los últimos meses y un 30,2% la han ejercido. Mientras, entre los que están 'fuera de la caja' -es decir, los jóvenes que han roto con las expectativas tradicionales del patriarcado-, esos porcentajes apenas llegan al 3%.

La reacción

No obstante, según destaca Stribor Kuric, uno de los autores del estudio e investigador de FAD Juventud, es importante también "poner el foco" en la mayoría de jóvenes: el 44% de ellos están 'al borde de la caja', es decir son conscientes de que los mandatos de la masculinidad tradicional no se ajustan a la sociedad contemporánea, pero todavía no se han posicionado en contra con claridad. Eso se traduce en que contribuyen a mantener el patriarcado "de forma indirecta, criticando el feminismo o posicionándose como víctimas", según Kuric.

A este respecto, un estudio anterior de la Fundación FAD puso de manifiesto que ha crecido el porcentaje de jóvenes que niega la violencia de género o le resta importancia, al pasar del 12% en 2019 al 20% en 2021. Los motivos del aumento del negacionismo tienen que ver con que "en el discurso político se han roto los consensos sociales" en contra de la violencia de género, con la irrupción de Vox. Así, el avance del feminismo "hace que algunos hombres respondan en su contra porque perciben que pierden derechos". Un fenómeno en gran parte también alimentado por ese gran cuarto oscuro de misoginia en el que se ha convertido internet, con creadores de contenido y foros que desmienten y normalizan, cuando no directamente fomentan, las violencias machistas.

La necesidad de educación

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Testigo de esta situación, a través de las formaciones impartidas en los centros educativos, el psicólogo y presidente de la Asociación Conexus, Oriol Ginés, asegura que muchos jóvenes se sienten "avergonzados" y que se les "culpabiliza" de las violencias machistas, "lo que está impidiendo el cambio de actitud". En su opinión, el negacionismo se trata de una "reacción" al avance del feminismo y al aumento, por parte de las chicas, de la denuncia pública y judicial de actos que antes eran normalizados.

En opinión de Ginés, la situación no cambiará hasta que los niños que reciban educación afectivo-sexual e igualitaria en la etapa de infantil se hagan adultos. España aún está "en el inicio" del proceso dado que algunas leyes, como la última reforma educativa, incorporan estos contenidos. "Pero, de momento, aún se está viendo cómo aplicarlos". Y también es aún muy incipiente la formación en nueva masculinidad y las campañas de sensibilización en este ámbito.