Educación en Catalunya

Las familias de la escuela Sant Felip Neri de Barcelona presionan al Arzobispado para que pase a ser pública

Concentración de alumnos y familias de Sant Felip Neri, este martes ante el Arzobispado.

Concentración de alumnos y familias de Sant Felip Neri, este martes ante el Arzobispado. / Laura Guerrero (EPC)

  • El futuro del histórico colegio concertado del Gòtic está en manos de la Iglesia, propietaria del edificio

  • El centro es un oasis de vida y resistencia vecinal que el barrio no quiere perder

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Helena López
Helena López

Redactora

Especialista en movimientos sociales y vecinales

Escribe desde Barcelona

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Tras seis meses de espera, familias y alumnos de la escuela Sant Felip Neri, en la plaza homónima en el barrio Gòtic de Barcelona, se han manifestado este martes frente al Arzobispado de Barcelona. Piden desencallar las negociaciones para que el centro concertado con 63 años de historia pase a la red pública, tal y como desea desde la comunidad educativa -de la dirección a las familias-, hasta el Consorcio de Educación (ayuntamiento y Departament d'Educació).

Durante el curso pasado se comunicó a las familias que la viabilidad de esta escuela concertada pasaba por garantizar su paso a la red pública en el curso 2023-2024, es decir, el curso que viene. Si esto no sucede, la escuela tendrá que cerrar, lo que significaría dejar a 300 niños y niñas sin escuela y, algo en lo que insisten tanto las familias como el tejido asociativo y vecinal del barrio, acabar con un espacio de vida y comunidad en un barrio especialmente presionado por la industria turística.

La escuela Sant Felip Neri -en una de las plazas que aparecen en todas las guías como un "imprescindible" de la ciudad- es todo un símbolo de tenaz resistencia vecinal en un barrio en el que la gentrificación lleva lustros llevándose por delante todo lo que se pone en su camino.

Falta de respuestas

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Tras conocer la difícil situación económica y la voluntad de la titularidad (el Patronato de la Fundació Torres i Bages), el equipo docente, las familias y el Consorcio se pusieron rápido de acuerdo e iniciaron los pasos para pasar el centro a la red pública, algo que además, dotaría de plazas de ESO al barrio. Tras una serie de acciones y movilizaciones se creó una mesa de negociación entre la propiedad de los espacios, la Congregación del Oratorio de Sant Felip Neri -donde ahora está encallado el asunto- y el Consorcio de Educación. El Consorcio de Educación -ayuntamiento y Departament- hizo una propuesta a la propiedad -la iglesia- que englobaba los espacios actuales y parte del convento, propuesta que, seis meses después, aún no ha obtenido respuesta.

Todos los martes

Por ello, tras meses de silencio, las familias han retomado este martes las protestas, concentrándose frente al Arzobispado a las nueve menos cuarto de la mañana, antes de entrar en clase, algo que, anuncian, harán cada martes hasta que obtengan una respuesta oficial a la propuesta. "Nuestro objetivo es que la propiedad de los espacios, la Congregación del Oratorio de Sant Felip Neri, en los términos del posible acuerdo con el Consorcio, siga alquilándolos tal y como ha hecho hasta ahora, con independencia de cuál sea su titularidad. Solo así podremos garantizar su paso a la escuela pública, preservar el proyecto educativo, el derecho a la educación de nuestros niños y jóvenes y velar por la cohesión social del barrio, ya que salvar Sant Felip Neri es defender el barrio", defienden las familias.