TRÁFICO ILEGAL

De los antivirales a las vacunas: así disparó la pandemia el mercado de medicamentos falsos

Con datos del 2021 de la AEMPS, ese año se llevaron a cabo un total de 466 actuaciones en relación a medicamentos ilegales, de las que 338 se hicieron en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, juzgados y otras instituciones.

De los antivirales a las vacunas: así disparó la pandemia el mercado de medicamentos falsos
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Nieves Salinas
Nieves Salinas

Periodista

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La falsificación de fármacos y productos sanitarios ha adquirido una nueva dimensión con la pandemia de coronavirus. Desde, lo más básico, las mascarillas, hasta los antivirales, pasando por las vacunas. Productos que, en países con férreos controles y dentro del entorno europeo, es mucho más difícil que entren en el canal farmacéutico pero que campan a sus anchas en Internet. Así consta en un informe del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), publicado este mes de septiembre. Clásicos como las pastillas contra la disfunción eréctil, el tabaquismo, la obesidad, los trastornos del sueño o los anabolizantes, siguen encabezando el ranking de más buscados y, casi siempre, son falsos. Con datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), de 2021, durante ese año se llevaron a cabo un total de 466 actuaciones en relación a medicamentos ilegales.

La venta de fármacos falsos por Internet, influencers que promueven el uso de antibióticos sin receta en redes sociales, la existencia de publicidad engañosa y pseudoterapias, las aplicaciones móviles fraudulentas, la proliferación de bulos sobre salud...son sólo algunos de los peligros que ponen en jaque la seguridad del paciente en el entorno digital y que preocupan a los boticarios, que, desde el 18 de septiembre, celebran el 22º Congreso Nacional Farmacéutico y el 80º Congreso Mundial de la Farmacia, retrasados a causa de la pandemia, en Sevilla.

Los expertos piden un plan nacional que evite la venta ilegal de medicamentos y las falsificaciones y promueva el control de la publicidad engañosa.

Una ocasión en la que diferentes expertos han vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de contar con un plan nacional que evite la venta ilegal de medicamentos, las falsificaciones, el control de la publicidad engañosa, la proliferación de plataformas que rompen la seguridad de la cadena y los bulos en Internet. Además, con motivo del Día Mundial de la seguridad del Paciente, que se celebra cada 17 de este mes, el CGCF ha publicado el informe 'La falsificación de medicamentos: un desafío sanitario para la Farmacia' en el que repasa la situación que se vive en torno a ese mercado tan siniestro de productos sanitarios.

Medicamentos con receta

Según explica Carlos Fernández Moriano, responsable del área de divulgación científica del CGCOF, los medicamentos -salvo productos que no requieren receta- están regulados por las autoridades sanitarias. Pero, cuando esos fármacos se adquieren por la Red -tanto en webs como en plataformas tipo Wallapop, precisa- se pierde, tanto la garantía de que se dispensen al precio regulado, como la de su autenticidad, que asegura el canal farmacéutico. Moriano alude, por ejemplo, a páginas que se revisten de asesores de salud y ofertan medicamentos que no se pueden adquirir sin receta.

"Siempre que se publicitan medicamentos sin receta, son falsos", puntualiza el experto, salvo que se trate de un fármaco que se haya "sacado del canal por métodos ilegales".

En España, precisa, sólo se pueden vender por Internet medicamentos que estés prescritos por un médico y siempre y cuando los dispense, a distancia, una web de una farmacia autorizada. "Siempre que se publicitan medicamentos sin receta, son falsos", puntualiza salvo que se trate de un fármaco que se haya "sacado del canal por métodos ilegales". Cita, por ejemplo, el caso de anabolizantes que se mueven en el mundo de los culturistas. De forma ilícita, claro.

El mercado negro de la pandemia

Por supuesto, reseña el informe elaborado por el CGCOF, la falsificación de productos sanitarios ha adquirido una nueva dimensión con la pandemia del coronavirus. Desde la primavera de 2020, se disparó la demanda de productos de higiene y protección personal y algunas empresas aprovecharon la coyuntura para vender ilegalmente artículos falsificados: desde mascarillas quirúrgicas hasta fármacos para combatir la enfermedad que tantas muertes causaba en aquellas primeras oleadas.

La pandemia "fue un punto de inflexión, porque las mafias vieron otro nicho de mercado", señala el farmacéutico Fernández Moriano.

"Es por todos conocido que fue un momento de caos en el que malamente se conseguían productos y mucha gente se intentó aprovechar. Se vieron casos de mafias que vendían artículos sin ninguna garantía. Fue un punto de inflexión, porque vieron otro nicho de mercado", señala Fernández Moriano cuando echa la vista atrás. Como ejemplo, en marzo de aquel año, en pleno estallido de la crisis sanitaria, Interpol coordinó una operación a escala mundial (denominada 'Pangea XIII') contra la venta en internet de medicamentos y productos sanitarios ilegales, que se saldó con la incautación de más de 34.000 artículos.

En la pandemia, la mayor parte de productos falsos notificados por la Unión Europea fueron antivirales o falsos test.

Hasta la fecha, la mayor parte de esos productos falsos notificados por los países de la Unión Europea han sido medicamentos (antivirales, realizados a base de plantas y tratamientos contra la malaria del tipo de la cloroquina) y material sanitario (mascarillas, desinfectantes, falsos kits de detección del coronavirus, guantes y ventiladores) e higiénico (desinfectantes de manos, geles, jabones y toallitas de calidad subestándar).

El informe del Consejo General recoge como, según Interpol, en 2020 se produjo un significativo aumento de las incautaciones de cloroquina, cuya demanda subió notablemente, "en asociación con algunas falacias alrededor" del coronavirus. Cabe recordar que tanto la cloroquina como la hidroxicloroquina -indicados para la artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico o tratamiento de malaria- fueron dos terapias que, en la primera fase de la pandemia, llegaron a posicionarse como fármacos 'milagrosos', con el apoyo de mensajes lanzados por personalidades como el ex presidente norteamericano Donal Trump. Finalmente, se descartaron como terapia contra el virus.

En febrero de 2021, el Servicio Canario de Salud denunció ante la Guardia Civil y el Ministerio de Sanidad un millonario fraude con supuestos viales para el virus de Pfizer.

Falsedades que llevaron a los grupos delictivos a traficar con medicamentos falsificados, no autorizados o desviados, es decir, fármacos originales vendidos en el mercado negro. Además, apunta el informe, se ha observado una tendencia similar con las falsas vacunas contra el covid-19. Hasta donde les consta a los farmacéuticos, esos viales fraudulentos no llegaron a administrarse en España. Aunque hubo intentos. En febrero de 2021, el director del Servicio Canario de Salud, Conrado Domínguez, denunció ante la Guardia Civil y el Ministerio de Sanidad un millonario fraude con supuestos viales para el virus de Pfizer.

Laboratorios clandestinos

Hay que destacar que algunos productos contra el covid-19 sin ninguna evidencia científica se vendían, hasta no hace tanto, en grandes plataformas. Actualmente, en Amazon -en este caso a través de libros revestidos de contenido divulgativo-, siguen publicitando tratamientos como la hidroxicloroquina para curar el covid. Además, en una nueva vida, y mediante bulos que circulan por la red, este terapia ha vuelto a resurgir como solución para los contagiados por la viruela del mono.

Un libro que promociona la hidroxicloroquina para el covid de venta en Amazon.

En el documento elaborado por los farmacéuticos se dan detalles de cómo los medicamentos falsificados se fabrican en laboratorios clandestinos "que carecen de las mínimas condiciones higiénicas exigibles, con personal no cualificado y generalmente con medios muy limitados y rudimentarios, pudiendo contener impurezas desconocidas o incluso estar contaminados por microorganismos".

Están surgiendo casos de medicamentos falsificados para enfermedades graves, como los oncológicos, por su elevado coste.

Además, otro apunte: esas falsificaciones también llegan a los hospitales. Aunque en Europa es más común la detección de productos fraudulentos para tratamientos relacionados con estilos de vida -como los estimuladores sexuales, adelgazantes, para dejar de fumar...-, el informe apunta que recientemente están surgiendo casos de medicamentos falsificados para enfermedades graves, como los oncológicos, por su elevado coste. Los desabastecimientos y la necesidad de importación de algunos fármacos puede ser un riesgo, se asegura.

El filtro español

En España la lucha contra este tráfico ilícito la lidera la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Y, con la última memoria anual publicada por el organismo que depende del Ministerio de Sanidad, del año 2021, durante ese año se llevaron a cabo un total de 466 actuaciones en relación a medicamentos ilegales, de las cuales 338 se hicieron en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, juzgados y otras instituciones (comunidades autónomas, Agencia Española de Administración Tributaria o servicios farmacéuticos periféricos); 121 fueron notificaciones evaluadas en relación a robos, extravíos o desvíos de a tráfico ilícito, y hubo siete medicamentos retirados.

Imagen de archivo de medicamentos intervenidos por la Guardia Civil.

Además, la AEMPS investigó un total de 99 páginas webs por no cumplir la normativa de venta online u ofertar medicamentos ilegales, y se retiraron hasta 796 anuncios en plataformas y redes sociales. En España, el Sistema Español de Verificación de Medicamentos (SEVeM), apunta el farmacéutico Carlos Fernández Moriano es la entidad jurídica que gestiona el repositorio nacional y garantiza la trazabilidad de esos fármacos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 50% de los medicamentos que se distribuyen en la red han sido falsificados.

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Los altos precios de algunos medicamentos legales, el bajo coste de los falsos o la existencia un comercio paralelo, que se producen cuando se sustituye el flujo habitual entre el fabricante y los mayoristas que cumplen las buenas prácticas; la existencia de proveedores y mayoristas que comercian entre sí y da lugar a transacciones en las que se facilitan los fraudes y que puedan entrar en la cadena de suministro o un marco jurídico variable en cada país, son algunos de los puntos que propician este mercado negro, concluye este documento. Pero, sobre todo, la facilidad para adquirir este tipo de productos a través de Internet. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 50% de los medicamentos que se distribuyen en la red han sido falsificados.

Test de antígenos en una farmacia de Madrid.

En la UE existe una regulación estricta, recalca el experto del Consejo General y, sólo en raras ocasiones, se ha producido su entrada en los canales legales de distribución y comercialización. Pero, advierte, los sanitarios deben conocer cuáles son los más frecuentemente falsificados. Asociaciones como la FIP (Federación Internacional de Farmacéuticos) o la Asociación Europea de Farmacéuticos Hospitalarios (AEFH) han lanzado recomendaciones como hacer una cualificación de todos los proveedores sean fabricantes, importadores o distribuidores; confirmar que cuentan con un certificado que acredite su cumplimiento de buenas prácticas o examinar los productos de apariencia sospechosa.