Tragedia en la Catalunya central

Incendios en Catalunya: el fuego de Àger toma el relevo del foco estabilizado en el Bages

En el Montsec queman 50 hectáreas en una zona donde solo pueden actuar los helicópteros

El incendio de El Pont de Vilomara deja un paisaje desolador de centenares de hectáreas quemadas. / ALBERT GEA / REUTERS / VÍDEO: EFE

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Elisenda Colell
Elisenda Colell

Redactora

Especialista en pobreza, migraciones, dependencia, infancia vulnerable, feminismos y LGTBI

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Una de cal y una de arena en los incendios que asolan Catalunya. El gran incendio del Bages, con un total de 1.743 hectáreas quemadas según los Agents Rurals, ya está estabilizado, lo que significa que el fuego deja de propagarse sin control y los Bombers de la Generalitat pueden terminar de extinguirlo con mayor facilidad.

Todos los vecinos afectados se pueden desconfinar o regresar a su casa, ese es el caso de 200 personas desalojadas. La mala notícia es que otro incendio asola ahora el municipio de Àger (La Noguera), en la provincia de Lleida. Un fuego que campa descontrolado y que es mucho más complicado de extinguir debido a la orografía del terreno. "No tenemos vías de acceso en bombas de agua y las paredes escarpadas del Montsec no permiten llevar hidroaviones", ha explicado el jefe de los bomberos, David Borrell. "Esto no ha terminado", resumía el conseller de Interior.

El día empezaba en el centro de control de Sant Vicenç de Castellet (Bages) con caras largas y mucha preocupación. Ya asomaban las consecuencias del fuego, originado el domingo, y no se veía el fin de las llamas. El viento, la sequía y las altas temperaturas no ayudaban. Los cuerpos de extinción tampoco habían llegado a los objetivos planteados la noche anterior: alcanzar el municipio de Rocafort, donde unos 80 vecinos seguían encerrados a cal y canto en sus domicilios. El flanco izquierdo, más cercano a los municipios y principales carreteras, estaba controlado. Faltaba el resto del perímetro, especialmente la zona intermedia, que se adentraba en el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.

A lo largo del día, a medida que el termómetro se acercaba a los 40 grados, el fuego iba extendiendo su destrucción. Aparecieron llamas en el Solsonès y en Manresa. El primer foco ha sido controlado con cierta rapidez. El segundo, decclarado a las 15h de la tarde, se acercaba a la capital de la comarca pero a las seis ya estaba controlado con un total de 46 hectáreas quemadas. El fuego se propagaba a tres kilómetros por hora, aunque la capacidad de los Bombers para vencer las llamas no llega a los dos.

El sol iba decayendo, también lo hacía el calor, y los casi 400 efectivos dispuestos en el Bages, incluido helicópteros e hidroaviones, terminaron por ganar la batalla. Lograron estabilizar la cabeza del incendio, cercana a Navarcles, y la cola. Cinco minutos antes de las ocho de la tarde Borrell y el conseller Elena esbozaban una sonrisa. "Todo el perímetro ya está estabilizado y los vecinos pueden regresar a sus casas, si la vivienda está en condiciones", ha dicho el 'conseller'. Al menos hay 50 casas que tienen afectaciones, ya sean totales o parciales.

Pero las buenas noticias nunca vienen solas. A las 15:10 de la tarde se declaraba otro incendio en la sierra del Montsec, en Lleida. Esta vez es la población de Àger, en la comarca de la Noguera. Borrell quería extinguir las llamas del Bages en cuanto antes para poder mandar unidades hacia Lleida. "No nos podemos permitir un segundo gran incendio simultaneo", decía en rueda de prensa a las cinco de la tarde. El problema es que tampoco podía mandar muchos efectivos. "No hay pistas de acceso para autobombas y las paredes escarpadas nos impiden usar hidroaviones", ha asumido. Solo pueden llevar a los GRAE, un grupo muy especializado, y 11 helicópteros, que en cuanto el Sol se ponga tendrán que dejar de trabajar. A las nueve de la noche ya habían quemado 50 hectáreas.

La mano del hombre

De momento, los Agents Rurals han descartado que el fuego del Bages se haya originado por causas naturales y trabajan con la hipótesis de que se inició por una "acción humana", ya sea intencionado o por una negligencia. El cuerpo también está trabajando en cuantificar los desperfectos. "Están yendo casa por casa, aún no tenemos cifras definitivas", ha asegurado Elena. En la zona más afectada, la urbanización de River Park (Pont de Vilomara), se habla de una cincuentena de casas afectadas total o parcialmente. Unos vecinos que esta noche ya podrán regresar a sus casas mientras los bomberos tratan de controlar el fuego y extinguirlo.

Los Agents Rurals apuntan a la actividad humana como origen del incendio del Bages. Lo explica Antoni Mur, inspector jefe del cuerpo. / ÓSCAR BAYONA / VÍDEO: ALBERT SEGURA / ACN

Urbanización River Park del Pont de Vilomara muy afectada por el incendio forestal que empezó el pasado domingo en el Pont de Vilomara (Bages.). / FERRAN NADEU

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El president de la Generalitat Pere Aragonès, que ha visitado el centro de control de Sant Vicenç de Castellet, ha prometido "todo el apoyo" a las familias que han perdido sus casas. "Vamos a buscar alternativas habitacionales el máximo de dignas posibles", ha prometido Aragonès, que también ha pedido "prudencia" en todo el país. El 'president' ha afirmado que no tiene ningún problema en pedir la ayuda de la UME para apagar las llamas, pero ha dicho que no ha hecho falta y que el 'Govern' es consciente que hay otros fuegos en el resto de España que también necesitan efectivos.

Siguen las restricciones

La elevada sequía, las altas temperaturas y el viento no ayudan a evacuar las llamas. "Es un día complicado, nos encontramos en condiciones muy delicadas, ha remachado el 'conseller' d'Interior, Joan Ignasi Elena. "Pedimos a la ciudadanía mucha contención y prevención en todo el país,", ha añadido el 'conseller', que ha explicado como las predicciones de altas temperaturas seguirán a lo largo de toda la semana. Es por ello que la conselleria ha decidido mantener hasta el próximo viernes el plan Alfa 3 en 270 municipios catalanes, las medidas y restricciones tomadas el pasado jueves que, entre otras, impiden los accesos a nueve macizos naturales o la prohibición de realizar trabajos agrícolas a lo largo del día.