Entrevista a Rachel Moran

"No vamos a abolir la prostitución mientras no consigamos frenar la pornografía"

Rachel Moran, autora del bestseller 'Paid for. My journey through prostitution', ha acudido esta semana a Madrid, al igual que otra docena de exprostitutas y activistas, a mostrar su apoyo a la propuesta legal destinada a acabar con la prostitución. En esta entrevista con EL PERIÓDICO, avisa a los partidos de que, además de castigar a los clientes y a los proxenetas, deben penalizar la pornografía si quieren tener éxito, algo que no se incluye en la iniciativa del PSOE.

Rachel Moran, fundadora de SPACE International y autora del bestseller ’Paid For. My Journey Through Prostitution’.

Rachel Moran, fundadora de SPACE International y autora del bestseller ’Paid For. My Journey Through Prostitution’. / DAVID CASTRO

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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

Escribe desde Madrid

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- ¿Qué le parece la propuesta legal presentada en España para abolir la prostitución?

Para conseguir abolir la prostitución, lo que hay que hacer es criminalizar, en primer lugar, el que se pague por tener sexo con una mujer. En segundo lugar, el papel de los proxenetas, y en tercer lugar, proporcionar una estrategia de salida a las mujeres prostituidas. Es una estrategia que tiene tres patas, las tres son igual de importantes para conseguir la abolición. En cualquier caso, considero que la propuesta española es un buen primer paso y la apoyo completamente.  

- El movimiento feminista y los partidos de izquierda reprochan al PSOE que su propuesta carece de una de las patas: proporcionar una salida a las mujeres. 

Estoy de acuerdo en que esas medidas son necesarias, pero no creo que puedan ser una excusa para no apoyar esta ley. Primero se tendría que aprobar la ley y luego continuar el trabajo proporcionando ayudas a las mujeres, que tienen que incluir ayudas para el cuidado de los niños, para librarse de las adicciones, apoyo psicológico, vivienda y tienen que ser medidas flexibles e individuales, porque ni las mismas medidas servirán igual para todas las mujeres ni siquiera a una misma mujer le servirán igual en diferentes puntos de su vida.

- La ley irlandesa, ¿qué características tiene?

La ley irlandesa, que se aprobó en 2017, sí que contempla las tres ramas pero ya contábamos con servicios para dar salida a las prostitutas antes de que empezáramos a hacer campaña a favor de la criminalización de aquellos que pagan por tener sexo y los proxenetas. Hemos hecho muchos progresos, pero aún tenemos que trabajar en las páginas webs que permiten que esta gente siga operando de manera libre porque están alojadas en el extranjero y la ley irlandesa no las puede desactivar. En este aspecto, aún tenemos que trabajar. Pero quiero destacar que ha habido un cambio profundo en la percepción del público irlandés, ahora la mayoría de los irlandeses apoya la ley abolicionista.

- ¿Ha conseguido acabar con la prostitución en Irlanda? 

Seríamos muy inocentes si pensábamos que se puede abolir la prostitución en media década cuando lleva existiendo miles de años. Lo que sí hemos hecho es dar un paso adelante muy importante y estamos empezando a ver los brotes verdes; pero no se puede pretender abolir la prostitución en cinco años.

"La falta de medidas para ayudar a las mujeres no puede ser una excusa para no apoyar la ley"

-¿Ha cambiado la percepción social hacia la prostitución?, ¿se rechaza ahora que la celebración de una despedida de soltero acabe en un prostíbulo?

Ha habido un cambio en la percepción social, según apuntan las encuestas. Si miramos a Suecia, como país más adelantado en la abolición, ya hay una generación de hombres jóvenes que han crecido con la idea de que la prostitución ‘no mola’, por lo que pensamos que en 20 años vamos a conseguir que haya una generación de jóvenes irlandeses que piensen lo mismo. 

- Los detractores de la reforma española, señalan que perjudicará a las mujeres que se prostituyen voluntariamente. ¿Qué opina?

A mí lo que me gustaría saber es donde estaban todas esas mujeres que se prostituyen voluntariamente cuando yo ejercía. Porque, en siete años, en los que trabajé en tres ciudades diferentes y en una veintena de burdeles no conocí ni a una sola mujer que hubiese optado por la prostitución teniendo otras opciones posibles. Esto es muy importante, porque se habla de elegir pero no de opciones y hay una gran diferencia. Si no empezamos a hablar de oportunidades, no podemos hablar de elección.

Exprostitutas y activistas internacionales en la conferencia celebrada en Madrid por la abolición de la prostitución en España.

/ David Castro

- ¿Cómo comenzó usted en la prostitución, cómo fueron aquellos años y cómo consiguió salir?

Yo llegué a la prostitución porque siendo adolescente me quedé sin hogar. A los 14 años, me fui de casa para huir de los problemas mentales de mi madre, que tenía esquizofrenia. Mi padre se suicidó y eso a mi madre le causó muchos problemas psicológicos, tenía muchas crisis, se volvió violenta y normalmente esa violencia iba dirigida a mí, por eso tenía que salir de mi casa. Lamentablemente, esa es una situación muy común entre las mujeres prostituidas, muchas están en tuteladas por las administraciones con 13,14 y 15 años y acaban en la prostitución. De hecho, yo me encontré a muchas mujeres jóvenes que había conocido en residencias y en los servicios sociales ejerciendo. Y logré salir de la prostitución porque tuve muy buena suerte y porque vivo en un país con educación gratuita y eso es lo que me ayudó.

"Los hombres, desde la pubertad, tienen acceso a la pornografía a través de sus móviles y eso es aterrador"

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- ¿Por qué es tan difícil abolir la prostitución?

Por un lado, por el egoísmo sexual de los hombres y, por otro lado, porque hoy en día la pornografía y la prostitución se han convertido en algo inseparable. La industria de la pornografía está haciendo que se incremente la industria y el comercio sexual. Estamos empezando a normalizar la concepción de las mujeres y las niñas como trozos de carne que se pueden usar y luego tirar. Los hombres, desde la pubertad, tienen acceso a la pornografía a través de sus teléfonos móviles y eso es aterrador. No vamos a conseguir abolir la prostitución mientras no consigamos frenar el motor que lo alimenta: la pornografía.