Crisis del coronavirus

¿Cuándo se quitará la mascarilla en interiores en España?

  • Los expertos piden esperar a que la incidencia se sitúe por debajo de 50 casos por 100.000 habitantes, algo que podría suceder en torno a Semana Santa

¿Cuándo se quitará la mascarilla en interiores en España?
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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

Escribe desde Madrid

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Es tan rápido y consolidado el descenso de la incidencia de covid que, apenas 11 días después de que entrara en vigor el fin de la obligatoriedad de la mascarilla en exteriores, Pedro Sánchez, el pasado lunes, abrió la puerta a que la prenda más icónica de la pandemia deje de usarse también en interiores. El presidente manifestó que "se da la condición necesaria" para que "más pronto que tarde" se destierre el tapabocas, en referencia a la alta cobertura vacunal (el 91% de la población tiene la pauta completa).

Sin embargo, Sánchez no quiso aventurar una fecha a partir de la cual se aprobará la relajación y los epidemiólogos advierten de que, con una incidencia de en torno a 600 casos por 100.000 habitantes, aún es muy pronto. Aconsejan esperar a que se sitúe por debajo de 50, "dado que la función de la mascarilla es evitar la transmisión por parte de los pacientes asintomáticos" y que no estén aislados y por debajo de esa cifra "se podría considerar que no hay transmisión comunitaria y que es poco probable el contagio", según explica José María Molero, experto en infecciosas de la sociedad médica de familia Semfyc.

Dinamarca

Además, algunos expertos ven necesario que se tengan en cuenta otros indicadores como la ocupación hospitalaria y la saturación de la atención primaria. "Un sólo factor no es suficiente", señala el investigador Salvador Macip. A su vez, el epidemiólogo Joan Caylà precisa que "no hay una cifra matemática" a partir de la cual dejar la mascarilla en casa. "Es importante ver qué pasará en las próximas semanas y cómo evoluciona la situación en Dinamarca".

Y es que el país nórdico levantó todas las restricciones el 1 de febrero y, aunque la incidencia va a la baja, aumenta el número de pacientes ingresados. "Conviene remarcar que la pandemia no se ha acabado y todavía provoca entre 20.000 y 30.000 casos diarios, que son muchos y aunque con un poco de suerte se acabará la sexta ola, si no nos esforzamos habrá nuevas ondas", avisa Caylà.

Semana Santa

De seguir con el ritmo de bajada actual (y si nada se tuerce), se podría llegar a un nivel de incidencia por debajo de 50 casos por 100.000 habitantes dentro de unas seis semanas. Este plazo coincide con la Semana Santa, época en la que aumentan las interacciones y quizá no sea la más indicada para levantar restricciones. "Si repetimos errores pasados podemos tener una Semana Santa y un verano complicados, como en años previos", remacha Caylà.

Pero, pese a la necesidad de prudencia, hay cierto consenso en que hay que ir dando pasos y que en primer lugar se podría desterrar la mascarilla en los colegios, como han pedido los pediatras, con una retirada progresiva y por niveles a partir del 28 de febrero. Algunas autonomías como Catalunya, que también ha acabado con las cuarentenas de los contactos estrechos en los centros educativos, ven bien el calendario propuesto por los médicos especializados en menores.

Los colegios

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"Tiene que ser el primer sitio donde se retiren las mascarillas por el impacto psicológico en los niños pero aún es pronto, quedan semanas o meses para que el nivel del virus sea bajo", avisa Macip, quien es partidario de que las mascarillas se usen de manera "permanente" en el transporte público, conciertos abarrotados o cuando una persona tenga una enfermedad respiratoria, como sucede en China. Asimismo, opina que las personas vulnerables deberían utilizarla, aunque se relaje la recomendación general, en aquellos interiores donde no se pueda mantener la distancia social.

A su vez, Molero apunta que la mascarilla debería permanecer en centros sanitarios o sociosanitarios donde hay más probabilidad de contagio, aunque en su opinión se podría retirar en los colegios antes de que la incidencia baje de 50 casos, siempre que se mantenga la ventilación y la separación entre alumnos.