La reordenación de la costa

8 frentes abiertos del litoral catalán

  • Plataformas sociales y ecologistas señalan las principales amenazas que se mantienen sobre el litoral tras la revisión de suelos de la Generalitat

La playa de Llafranc y su pineda mediterránea en primera línea de mar, próximas a suelos urbanos que están en peligro sector del Faro de la Muntanya de Sant Sebastià. / David Aparicio

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Ricardo Mir de Francia
Ricardo Mir de Francia

Periodista

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Los criterios de sostenibilidad aplicados por la Generalitat para revisar el planeamiento urbanístico en Catalunya han servido para salvar miles de hectáreas del ladrillo. Para las plataformas sociales y ecologistas surgidas en el ultimo lustro para luchar contra la especulación y la expansión del cemento es un paso adelante. Pero también un paso que consideran insuficiente porque ha dejado intactos numerosos frentes abiertos como los que se detallan a continuación. 

Marina Port d'Aro, en la desembocadura del río Ridaura .

/ Ruddy Gold / agefotostock

Proyecto para doblar el puerto de Platja d’Aro (Baix Empordà)

El proyecto de ampliación de la Marina Port d’Aro prevé la construcción de 340 nuevas viviendas y un hotel, a los que habría que sumar la expansión de las instalaciones portuarias con 270 nuevos amarres. El proyecto, que está llamado a doblar la superficie del puerto, ya ha sido aprobado por la Generalitat y el ayuntamiento, después de que el municipio quedara fuera del plan de revisión de suelos no sostenibles, por tener su normativa adaptada a los nuevos criterios. Pero el plan ha soliviantado a ecologistas y entidades sociales como SOS Costa Brava, que llevan tiempo movilizándose contra los planes de ampliación. Sus detractores esgrimen que destruirá la mayor pineda urbana de la costa gerundense, 13 hectáreas de pino que transcurren paralelas a la desembocadura del río Ridaura, lo que contribuirá también a acentuar la salinización del acuífero del Ridaura y a agudizar la inundabilidad de las zonas ya urbanizadas en las lindes del pinar. Estas entidades han anunciado que están dispuestas a acudir a los tribunales para tratar de paralizar el proyecto. 

Paraje de la cantera de s’Antiga en Sa Riera, en Begur (Baix Empordà).

/ David Aparicio

Más viviendas de lujo en los montes de Begur (Baix Empordà)

La vieja cantera de S’Antiga, situada entre Sa Riera y Aiguafreda, es desde hace tiempo uno de los focos urbanísticos más conflictivos de Begur. Actualmente se construyen allí 24 viviendas de lujo, fruto del plan parcial del 2013 que reclasificó la cantera como suelo urbanizable –anulando un acuerdo previo para renaturalizarla-- y del convenio posterior firmado entre el Ayuntamiento y la promotora Ses Negres S.L. para desarrollarla. Hace tres años Ecologistas en Acción y SOS Aiguafreda impugnaron el proyecto en los tribunales de Girona. Argumentan que la reclasificación del suelo se hizo de forma ilegal por tratarse de terrenos forestales con un elevado valor paisajístico y en pendientes superiores al 20%. También aducen que las obras de urbanización afectan parcialmente a un corredor ambiental que conecta el Espai Natural de les Muntanyes de Begur con zonas de la Red Natura 2000.

Pineda del Càmping La Fosca en Palamós, afectada por 2 bloques de 43 apartamentos y 12 nuevos chalets.

/ David Aparicio

Medio centenar de pinares amenazados en la Costa Brava

Las pinedas mediterráneas son uno de los elementos esenciales del paisaje de la Costa Brava, pero muchas corren el riesgo de ser sepultadas por el cemento. El plan director ha salvado a muchas, pero se ha olvidado de las más pequeñas y cercanas a los suelos urbanos, según SOS Costa Brava, que ha identificado más de 60 pinares amenazados por distintos planes urbanísticos. Pinares como el de la Riera del Canadell (Calella de Palafrugell), donde está previsto edificar 50 viviendas. O el Faro de la Montaña de San Sebastià (Llafranc), donde se han planificado otras 17. Proyectos semejantes se ciernen sobre dos zonas forestales de Aigua Xelida (Palafrugell) o el camping de La Fosca (Palamós), afectado por dos bloques de 43 apartamentos y una docena de chalets. Pero es la playa de Pals, una de las más vírgenes de la zona, la que mayores desafíos enfrentan. Los planes urbanísticos permiten dos macrourbanizaciones con 500 viviendas, que se levantarían sobre 24 hectáreas de pinos. 

Vista aérea de la punta s’Oliguera, en Cadaqués (Alt Empordà).

/ El Periódico

Olivares y piedras secas en Cadaqués (Alt Empordà)

La revisión de suelos de la Generalitat ha reducido el impacto previsto de varios proyectos en Cadaqués, una de las joyas del Mediterráneo, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. La zona de Sa Guarda es un ejemplo. Su edificabilidad ha quedado reducida en un 50%, dejando en el aire los cuestionados planes municipales para levantar allí un centenar de viviendas y un hotel, que ya enfrentaban diversos obstáculos administrativos. Pero las modificaciones no han puesto del todo coto a otros sectores urbanizables como Es Calders, en Port Lligat, donde se prevén 55 nuevas viviendas, o S’Oliguera, donde hay previstas otras 80. Els Amics de la Natura de Cadaqués aseguran que tales proyectos destruirán kilómetros de paredes de piedra seca y afectarán a decenas de hectáreas de olivares, fruto de un pleneamiento municipal que “prevé unos crecimientos desmesurados” y “ni tan solo garantiza el la preservación del perfil paisajístico de la población”. 

Plataforma en la playa del Miracle de Tarragona.

/ Joan Revillas

El mamotreto de la playa de Tarragona 

Su nombre más común es el de Plataforma del Miracle, pero en Tarragona todo el mundo la conoce simplemente como el mamotreto: una estructura faraónica de hormigón levantada hace dos décadas a los pies de unna de las playas urbanas de la ciudad. La Plataforma lleva ocho años abandonada por problemas estructurales, lo que no ha impedido que haga funciones de aparcamiento y patio de juegos para los botellones nocturnos. Entidades como SOS Costa Daurada reclaman que se desmantele la infraestructura para crear un parque en su lugar, recuperar los sistemas dunares de la playa y levantar zonas de recreo para la ciudadanía. El Ayuntamiento insiste en mantener la estructura y ha anunciado su intención de reabrirla en 2023 como parte de un proyecto que contempla zonas verdes, espacios infantiles y un carril bici, según el ‘Diari de Tarragona’. 

Paraje dels Muntanyans, en Torredembarra (Tarragonès). 

/ Joan Revillas

Marismas a pie de mar en Els Muntanyans (Tarragonès)

Situados al norte de Torredembarra, los humedales de Els Muntanyans son una zona de marismas y sistemas dunares con un elevado valor ecológico y paisajístico. Entre sus carrizos crecen especies vegetales autóctonas como el lirio amarillo. El ministerio de Medio Ambiente propuso hace dos décadas la adquisición del humedal para preservarlo, pero la iniciativa nunca se ejecutó por la oposición del Ayuntamiento local y la Generalitat. Tampoco le sirvió su cercanía a una zona incluida en la Red Natura 2000, también protegida por Pla d’Espais d’Interés Natural. El paraje continúa hoy amenazado.

Los planes parciales urbanísticos de Torredembarra dividieron el sector en dos partes: Muntanyans I (Nueva Torredembarra) y Muntanyans II. Esta última ha quedado incluida en la moratoria de la Generalitat, pero no la primera, donde una promotora quiere vender los terrenos para edificar viviendas de lujo, según el Gepec. Por el momento, ni su ubicación en una zona parcialmente blindada por la ley de costas ni las denuncias de los ecologistas ante Comisión Europea han logrado frenar los planes urbanísticos.

Zona boscosa de Miramar, en Cunit (Baix Penedès).

/ El Periódico

Nueve hectáreas de bosque mediterráneo en Cunit (Baix Penedès)

En la zona boscosa de Miramar, en el término municipal de Cunit, hay planes para levantar un centenar de viviendas, un hotel y varias naves industriales. El proyecto ha puesto en jaque nueve hectáreas de bosque mediterráneo, catalogado como hábitat de interés comunitario, donde crecen especies amenazadas como el palmito, la única palmera autóctona de Europa. El bosque da cobijo también a aves protegidas como el gavilán, el ratonero común, la alondra o el chotacabras, según ‘El Diari de Tarragona’.

Entidades como SOS Natura Cunit llevan tiempo tratando de frenar los planes de urbanización, pero el Ayuntamiento esgrime que no tiene potestad para hacerlo porque están incluidos en el plan general de la localidad y podría enfrentarse al pago de indemnizaciones si suspende las licencias. Tampoco la Generalitat ha acudido al rescate. Si bien el sector está siendo revisado como parte del plan provisional de suelos no sostenibles, no ha entrado en la moratoria inicial de suspensión de licencias.

Imagen de la Cala Maria de L’Ampolla, en el Baix Ebre.

/ Joan Revillas

Especies protegidas en L’Ampolla (Baix Ebre)

Los ecologistas aseguran que entre los ámbitos exlcuidos de la moratoria de la Generalitat hay varias zonas donde se ha detectado la presencia de especies de fauna y flora protegidas, áreas susceptibles de ser utilizadas como espacio para su reproducción. Son fundamentalmente parcelas urbanizables aisladas y repartidas por la costa, normalmente en zonas de acantilados, que albergan especies florísticas raras o protegidas como el Limonium, según el Grup d’Estudi i Protecció dels Ecosistemes Catalans (Gepec). Un caso paradigmático es la Cala María de L’Ampolla, afectada por un plan parcial urbanístico que la revision de suelos del litoral ha dejado intacto. Los ecologistas han constatado la presencia habitual en la cala de cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis), también durante la época de su reproducción. Los estudios preliminaries del Gepec han concluido que los cormoranes moñudos podrían llegar a nidificar en la zona. Por el momento, no hay planes desarrollados para edificar en la zona.

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