Tres arrestados

Desactivado un servicio de reparto de cocaína a domicilio en la Costa Brava

  • La banda distribuía papelinas a clientes de Sant Feliu de Guíxols, Santa Cristina, S'Agaró y Platja d'Aro

Cocaína intervenida por la Policía Nacional en Sant Feliu de Guíxols.

Cocaína intervenida por la Policía Nacional en Sant Feliu de Guíxols.

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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La Policía Nacional, en colaboración con la policía local de Sant Feliu de Guíxols, llevó a cabo durante la pasada Nochevieja una operación conjunta contra una banda que vendía cocaína a vecinos de la Costa Brava. Fueron arrestadas tres personas: un hombre, que ejercía de cabecilla del grupo, y dos mujeres. Tras pasar a disposición judicial, el supuesto líder ingresó preventivamente en la cárcel. Los tres sospechosos tienen antecedentes por delitos contra la salud pública. 

Según fuentes consultadas por EL PERIÓDICO, la investigación contra esta banda comenzó con el arresto de otro traficante hace algunos meses. Gracias a los seguimientos que los agentes del cuerpo estatal efectuaron a este primer camello, que podía hacer una media de entre cinco y diez ‘pases’ de droga –encuentros fugaces con los consumidores para entregar dosis–, descubrieron quién le suministraba la mercancía. Tras detener al primer objetivo, los policías pusieron la lupa sobre este segundo traficante de más entidad porque movía cantidades más importantes de cocaína. 

Durante los seguimientos que los agentes de la comisaría de la Policía Nacional en Sant Feliu de Guíxols practicaron a este segundo traficante, vieron que llevaba un tren de vida elevado, conducía un coche de gama alta y, además, no tenía ningún trabajo. Un detalle este último que indicaba que se dedicaba enteramente al tráfico de estupefacientes y esa actividad era la fuente, presumiblemente, de todos sus ingresos. Observaron además que mientras que el camello anterior podía hacer entre cinco y diez ‘pases’ al día, este segundo lleva una agenda más frenética: entregaba entre veinte y treinta dosis diariamente. 

Acudía a surtir de cocaína a consumidores de poblaciones de Sant Feliu de Guíxols, Platja d’Aro, S’Agaró y Santa Cristina. “Seguirlo a él también daba la medida del importante consumo de cocaína que prevalece en la Costa Brava”, razona el jefe del operativo desencadenado por esta banda. 

Con el caso ‘Goleta’, así bautizaron la operación, ha aflorado una vía que normalmente permanece oculta en la mayoría de los golpes policiales que se publicitan, que se centran en organizaciones criminales que traen la droga desde Marruecos –en el caso del hachís– o de América del Sur –en el caso de la cocaína– pero no en las personas que ocupan lugares más bajos en la pirámide de la distribución y son quienes conectan al consumidor medio con la droga. 

El funcionamiento de este grupo que lideraba el hombre en compañía de las dos mujeres era parecido “a un servicio de reparto a domicilio”, explica el responsable del dispositivo. “Una forma de proceder parecida a la que se ha desarrollado en otros puntos de España durante la pandemia”. Muchos consumidores eran citados en bares de estas localidades, como Sant Feliu de Guíxols o Platja d’Aro, o en aparcamientos públicos. En pocos segundos, el camello entregaba la 'papelina' –que escondía, enroscada en papel de envolver, dosis que oscilaban entre el medio gramo y los diez gramos– y se marchaba a cumplir con otro encargo. A un grupo de clientes más selecto, quizás porque tenía con estos un vínculo más estrecho con los investigados, no los convocaba en ningún espacio público y les dejaba la droga en el buzón de su domicilio, un lugar del que recogía también el dinero acordado en efectivo que previamente el comprador había dejado preparado. Este último sistema ha complicado las pesquisas policiales.

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Durante la intervención activada en la Nochevieja, los policías encontraron en los domicilios registrados de los tres detenidos unas 800 'papelinas' preparadas para vender a clientes que planeaban consumirla en celebraciones para despedir el año. También hallaron 17 kilogramos de marihuana y porciones de hachís.  

La operación 'Goleta' no se da por cerrada y no se descartan más detenciones. Como ocurrió con la detención del camello que condujo a estos tres arrestos, el objetivo de los investigadores de la Policía Nacional es seguir destapando de dónde procede la cocaína que termina en la Costa Brava.