Consejo Médico Forense

"Falta un organismo nacional que integre toda la información de los migrantes desaparecidos"

  • El presidente del Comité Científico-Técnico del Consejo Médico Forense, Rafael Bañón, habla en esta entrevista de las dificultades para identificar a los migrantes fallecidos en el mar y de cómo mejorar el proceso

"Falta un organismo nacional que integre toda la información de los migrantes desaparecidos"

ISRAEL SANCHEZ/EFE

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Ricardo Mir de Francia
Ricardo Mir de Francia

Periodista

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Rafael Bañon es médico forense y exdirector de los Institutos de Medicina Legal de Murcia y Alicante. A sus 62 años preside el Comité Científico-Técnico del Consejo Médico Forense, dependiente del Ministerio de Justicia y encargado de asesorar en materia pericial a los organismos públicos.

2021 ha sido el más mortífero en las costas españolas desde 1997, según la Organización Mundial de las Migraciones. ¿Cómo describiría la situación?

Hay más fallecidos en las costas canarias, primero porque el viaje es más complicado y también porque hay más flujo que en las mediterráneas, donde han aumentado las llegadas pero tampoco mucho más que otros años. No hay ahora mismo un aumento muy importante.

¿En qué estado suelen llegar los cuerpos a los institutos de medicina legal?

Es variable. Cuando el naufragio o el ahogamiento se produce cerca de la costa, suelen estar en buenas condiciones porque se recogen muy pronto. Cuando se encuentran mucho después y en alta mar -generalmente se quedan enganchados en las redes de los pescadores- vienen con mucho deterioro y es muy difícil identificarlos.

¿Cómo es el proceso para identificarlos?

Es parte de los conceptos básicos de la ciencia forense. Hay elementos identificativos de primer orden, que son las huellas dactilares, la odontología y la genética. Y luego, de segundo orden, como son las ropas, la documentación que lleve o el aspecto fisionómico. Son más de orientación pero te pueden ayudar a seleccionar con qué muestras cotejas el cadáver para darle una orientación de primer orden.

El único estudio respecto a la identificación en España (1990-2013) concluyó que se identifica el 39% de los cuerpos. ¿Por qué tan pocos?

La primera complicación es el estado del cuerpo porque, si lleva mucho tiempo en el mar, recoges solo fragmentos y el valor identificativo se pierde con el paso del tiempo. Se pierden los dientes, las huellas dactilares y, si no tienes una referencia, no puedes hacer identificación de ADN. El segundo problema es la falta de información ante mortem porque para identificar un desaparecido tienes que compararlo con algún candidato y, para disponer de candidatos, necesitas información del país de origen y de los familiares.

¿Qué porcentaje se identifica actualmente?

Para saberlo, deberíamos tener datos globales. Cuando se trata de naufragios cercanos a la costa y cercanos en el tiempo, casi se identifica el 100%, sobre todo cuando hay supervivientes. De los que vienen recogidos por las redes de los pescadores o empuja el mar meses después, el porcentaje es muy bajo.

¿Cuáles son las causas más comunes de muerte?

Depende. No es lo mismo el que naufraga al llegar a la costa que el que está a la deriva muchos días en el mar. En estos últimos casos tienden a fallecer en el barco por deshidratación, desnutrición o hipotermia y, entonces, sus propios compañeros lo tiran al mar. Los ahogamientos ocurren cuando vuelca una patera y se ahogan tratando de llegar a la costa.

¿Qué conclusiones ha sacado a medida que ha ido conociendo la identidad de los náufragos?

En el caso concreto de Murcia, que es lo que mejor conozco, casi todos los náufragos vienen de la misma zona, la región argelina entre Mostagadem y Orán. Mayoritariamente son varones aunque también hay alguna mujer y excepcionalmente algún niño. Casi todos son de edad adulta joven, entre 20 y 30 años, y corresponden al perfil de lo que se conoce en el argot como 'harragas', jóvenes que queman su documentación antes de partir y que están buscando una nueva vida en el continente.

Algunos expertos sostienen que el problema en España es que no hay suficientes medios ni tampoco un organismo centralizado que canalice las búsquedas e identificaciones.

Es un problema porque como la competencia para la investigación depende de los juzgados de instrucción -delimitados territorialmente-, puede ocurrir que una patera naufrague junto a un pueblo pero los cadáveres aparezcan en lugares diferentes competentes de otro juzgado o comandancia de la guardia civil. Esa dispersión dificulta que se investigue un naufragio como un incidente único con múltiples víctimas. Es un problema que ya hemos identificado y creemos que se debe solucionar. El otro problema es la mala comunicación que hay con los países de origen para obtener muestras de cotejo.

¿Hay suficientes medios?

Medios hay de sobra. Si se requiere un análisis genético no preguntamos cuánto cuesta. Lo hacemos y lo paga el sistema. El problema es que si tenemos localizados a unos familiares, no tiene mucho sentido que hagamos una comisión rogatoria y montemos un vuelo privado para recoger esas muestras. Tendría que hacerse a través de canales internacionales o servicios de mensajería. Ahí el papel de las oenegés como Cruz Roja es fundamental.

¿Ayudaría tener un organismo dedicado a la búsqueda e identificación de migrantes como tiene Italia, que cuenta con un alto comisionado?

No conozco el caso del alto comisionado. Italia tiene un problema parecido, con la desventaja de que carece de un sistema médico legal que cubra todo el territorio para poder ofrecer una respuesta centralizada. Nosotros tenemos una buena respuesta individual a cada caso que se presenta, pero nos falta un organismo nacional que integre toda la información.

¿Serviría para aumentar el índice de identificación?

Sí. Todo lo que sea mejorar la transferencia de información siempre ayuda a aumentar el número de identificaciones que se realizan.

¿Qué se hace con los cadáveres que no son reclamados o no son identificados?

Los que no pueden ser repatriados se entierran en España en un nicho identificado. Si no se ha podido identificarlos, se mantienen durante un tiempo razonable en una cámara frigorífica mientras se investiga y, si finalmente no se puede, se entierran -nunca se incineran- en un nicho identificado por si el día de mañana lo reclaman sus familiares y puede exhumarse el cuerpo para repatriarlo al país de origen.

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¿No se entierran en fosas comunes?

No, no puedo hablar de todos los cementerio de España, pero en el caso de Murcia se entierran en un nicho identificado e incluso cuando pasa el tiempo, si hay que reducir restos, el Ayuntamiento los mete en bolsas con los datos identificativos que se podrían entregar después a los familiares. Esto no tiene plazo.