#Afterworks de 'EL PERIÓDICO'

Olga Tubau: "En el 'procés', el Poder Judicial se vio muy amenazado"

  • La abogada desgrana casos como el del secuestro de Segundo Marey, el 'caso Ester Quintana' y a la cúpula de los Mossos

  • "Aunque se hubiera juzgado a Trapero en el Supremo, se le hubieran absuelto. No tengo la menor duda", asegura la jurista

Olga Tubau, en el acto organizado por EL PERIÓDICO.

Olga Tubau, en el acto organizado por EL PERIÓDICO. / FERRAN NADEU

5
Se lee en minutos
J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

Escribe desde Barcelona

ver +

Decenas de procesos penales a sus espaldas lleva la abogada Olga Tubau (París, 1961). En la retina de muchos permanece la imagen de esta letrada llorando tras su informe final en el juicio en el que defendía al mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero. “Fue una mezcla de agotamiento y de pensar: ya está. Fue un bajón, pero soy bastante llorona”. Con su tesón, su técnica depurada y su minuciosidad en los interrogatorios consiguió la absolución del jefe de la policía de la Generalitat. “Aunque se hubiera juzgado a Trapero en el Tribunal Supremo, se le hubieran absuelto, no tengo la menor duda”, sostiene. Y otra frase, pero en esta ocasión sobre los juicios del ‘procés’ y sus consecuencias: “El Poder Judicial se vio muy amenazado”.

Esta abogada de larga trayectoria profesional participó este jueves en la serie de conferencias “Afterworks” organizadas por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA. En una sala del Palau Macaya de Barcelona esta jurista desgranó no solo algunos de los casos a los que se ha enfrentado, sino también su parecer sobre su profesión y la relación con los medios de comunicación. Como mujer, anima a romper el techo de cristal que a las juristas les impide llegar lo más alto de las instancias del Derecho y de la judicatura, aunque admite que “gran parte de los hombres” investigados en un proceso “quieren que les defienda un hombre”.

En una amena conversación, la periodista y subdirectora de EL PERIÓDICO Carol Álvarez sonsacó a la letrada las entrañas de juicios trascendentes, como el del secuestro de Segundo Marey por parte del grupo terrorista GAL o de Ester Quintana (joven herida por un proyectil policial) y también su parte más humana. Habló la abogada, como siempre, desde la elegancia y ‘savoir-faire’ que le caracteriza. Al ser interpelada por un asistente sobre la barrera ética de los abogados al ejercer la defensa de sus representados ante la justicia, Tubau dejó clara su postura: “Lo ético es defender hasta las últimas consecuencias”. Uno de sus defendidos, Trapero, la escuchó desde la primera fila de la sala de actos.

El secuestro que acabó con Barrionuevo

Con escasos 10 años de experiencia ante los tribunales y con 35 años, Tubau ejerció la acusación particular en unos de los juicios señalados en la historia de España: el de Segundo Marey. El 4 de diciembre de 1983, unos mercenarios contratados con fondos reservados del Ministerio del Interior secuestraron a este vendedor al confundirle con un dirigente de ETA. La acción fue reivindicada por un grupo denominado GAL. El Tribunal Supremo condenó al exministro de Interior José Barrionuevo, al exdirector general de la Seguridad del Estado Rafael Vera, al exgobernador civil de Vizcaya, Julián Sancristóbal, así como a varios agentes excomisiarios y policías, entre ellos José Amedo y Michel Domínguez.

"No quería ser la abogada estrella del juicio de Segundo Marey"

“Las confesiones de unos policías, Amedo y Domínguez, ofrecieron la base indiciaria de que detrás del secuestro estaba el GAL, que había nacido en el seno del Ministerio del Interior”, recuerda Tubau. En esa época, incide, había un “acoso y derribo” del partido en el Gobierno, el PSOE, por sus casos de supuesta corrupción, lo que crea una “enorme tensión” y había una guerra abierta en la prensa de Madrid. Ella decidió que no debía explicar nada y que debía “trabajar de puertas adentro en el procedimiento” . “No quería ser la abogada estrella del juicio de Segundo Marey”, asevera.

"Los juicios paralelos es algo terrible en una sociedad democrática"

El caso de Ester Quintana, que perdió un ojo a causa de una bala de goma lanzada por los Mossos, también le marcó. Defendió a los dos agentes imputados. Se queja del “juicio paralelo” que, en su opinión, se produjo en la prensa. “Los agentes estaban condenados”, sostiene. Esa trascendencia mediática, insiste, puede provocar “lo que se llama muerte civil antes de la penal” y “desgraciadamente no se puede hacer nada” para atajarlo.

Absolución, tras pagar una indemnización

“El juicio paralelo es algo terrible para lo que es una sociedad democrática porque está minando la independencia judicial”, subraya Tubau. Los mossos juzgados fueron absueltos. La Conselleria de Interior indemnizó a la víctima, como recomendó la abogada. “No puede ser que una ciudadana fuera a una manifestación y en vez de ir a su casa acabara en un hospital. Hay que reconocer que se produjo por una actuación policial”, detalla. Recalca que no habían pruebas contra los policías encausados.

"Hay una pérdida de calidad de nuestros políticos"

La politización de los procedimientos judiciales o la extrema judicialización de varios aspectos de la vida es otro de los cambios que se han producido. ¿Cuándo se produjo el punto de inflexión? Contesta la abogada: “Pues seguramente con la pérdida de calidad de nuestros políticos”. Explica que antes "las contiendas se dirimían en el Congreso o un pleno de ayuntamiento" y ahora se llevan ante la justicia, lo que es “una pérdida de calidad democrática”. 

Noticias relacionadas

La maquinaria judicial durante el 'procés'

La política también tuvo peso en los juicios del ‘procés’ y entre ellos al del mayor Trapero. Para Tubau, "el Gobierno de Mariano Rajoy no toma ninguna iniciativa política de una cierta contundencia para evitar el referéndum y, además, la percepción es que tampoco quieren forzosamente poner en marcha la maquinaria judicial de una forma tan agresiva como al final ocurrió. ¿Qué es lo que de repente hace que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, presente las querellas? A lo mejor fue al revés; a lo mejor fue una presión del Poder Judicial directa o indirecta. Creo que no hay ni una llamada de nadie diciendo queremos que pase esto, no hacía falta. En todo lo que ocurre ese otoño (2017), el Poder Judicial se ve también muy amenazado” y especialmente los jueces y fiscales de Catalunya, que son los que reciben el peso en la comunidad. "Todos tienen la idea de que estaban aquí como la mano de un poder Estatal y que si el 'procés' hubiera salido adelante los hubieran echado a todos de un sitio que para ellos es su tierra", precisa. Al acabar el acto, la abogada seguía con la misma sonrisa que empezó.