Índice de Salud de las Ciudades

Contaminación, movilidad y segregación: asignaturas pendientes de las urbes españolas

  • El 'Índice de Salud de las Ciudades', que analiza 52 ciudades, concluye que los núcleos de población despuntan en seguridad, empleo o esperanza de vida

Episodio de alta contaminación en Catalunya el pasado 6 de marzo. En la imagen, la ciudad de Barcelona.

Episodio de alta contaminación en Catalunya el pasado 6 de marzo. En la imagen, la ciudad de Barcelona. / Enric Fontcuberta/Efe

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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

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Las ciudades españolas presentan rendimientos medio-altos en cuanto al estado de salud de su población, la seguridad económica o el bajo índice de delitos. Si bien, tienen un amplio margen de mejora en la reducción de la contaminación, la movilidad sostenible, el acceso a la vivienda o la segregación en barrios ricos y pobres. Estas son los principales conclusiones del Índice de Salud de las Ciudades, un estudio que identifica las fortalezas y debilidades de 52 ciudades españolas, a partir de 78 indicadores, con el fin de contribuir a que las urbes sean lugares más saludables y servir como guía para las políticas públicas.

El índice -elaborado por la consultora IdenCity y la aseguradora DKV- se aproxima a la 'salud' de las ciudades de acuerdo con la definición de la ONU, que va más allá de la ausencia de enfermedades y implica una situación de bienestar físico, mental y social. Una realidad que viene determinada, según la OMS, por los "determinantes sociales de la salud", que tienen que ver con “las circunstancias en que las personas nacen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud” y están influidos por "la distribución del dinero, el poder y los recursos”.

La pandemia, de hecho, ha puesto más de manifiesto las interrelaciones entre los factores sociales y la salud. Por eso, el índice analiza las enfermedades o la tasa de mortalidad pero también aspectos urbanísticos, socioeconómicos o comunitarios de las 52 ciudades y agrupa los resultados en cinco dimensiones:

Salud de la población

Este indicador estudia la esperanza de vida, las enfermedades más comunes o incluso el consumo diario de fruta y verdura. Y sobre sale en sus resultados Zaragoza, que consigue el máximo valor en el indicador de años de vida saludables, con un resultado de 81,57 años. Con esta cifra se sitúa por delante de Valencia, Madrid y Barcelona, las otras tres urbes estudiadas con más detalle en la investigación.

Además, esta dimensión señala que Badajoz, Girona, Guadalajara, Albacete y Palma son las ciudades con mejor rendimiento en esperanza de vida. Y, en cuanto a la adopción de conductas saludables como el no fumar o el consumo diario de fruta y verdura, destacan Sevilla, Valencia, Cádiz, Barcelona y Madrid. 

Entorno

En este indicador se analiza el medio ambiente, la movilidad y la vivienda y aunque los resultados no son especialmente bajos, es donde se detecta un mayor margen de mejora. Además, sus resultados están estrechamente ligados con la salud de la población. De hecho, la contaminación es la responsable de multitud de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Aún así, los investigadores destacan, entre los ejemplos a imitar, la infraestructura ciclista y peatonal de Barcelona. La capital catalana cuenta con 2,5 km ciclables por kilómetro cuadrado de suelo urbano, en comparación con los 0,04 de Madrid. Y otras ciudades que destacan por su movilidad sostenible son Vitoria, Cádiz o Salamanca.

Por su parte, Madrid, sobresale en cuanto a la oferta de vivienda y equipamientos.

Condiciones socioeconómicas

En este factor el gran reto es acabar con la segregación, que implica una mayor concentración de rentas altas en algunos barrios y de rentas bajas en otros. Asimismo, existe un gran margen de mejora, por parte de muchas ciudades, en el gasto público en educación. Por el contrario, los indicadores relacionados con la salud laboral y calidad del empleo presentan mejores rendimientos, aunque el estudio avisa de que conviene potenciar la actividad de inspección laboral, particularmente en las ciudades más grandes.

Los investigadores son conscientes de que las competencias en políticas laborales y gran parte de las políticas sociales dependen de las comunidades o el Estado, pero consideran que los ayuntamientos también pueden contribuir con acciones sociales, educativas o a la hora de combatir la segregación. Y Zaragoza es la urbe que mejor resultados obtiene en el ámbito socioeconómico.

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Comunidad

Esta dimensión mide la seguridad y las redes familiares y comunitarias y los resultados son altos. Las 52 ciudades estudiadas destacan por tener un nivel muy bajo de delitos graves y el covid ha potenciado las iniciativas solidarias. De hecho, Zaragoza y Madrid sobresalen por sus redes familiares y comunitarias, mientras que Zamora, Cáceres, Huesca, Cuenca y Valladolid despuntan por la seguridad de sus calles. 

Sistema sanitario

Las urbes españolas tienen una "excelente cobertura geográfica" en atención primaria y urgencias, pero deben mejorar otros aspectos del sistema sanitario como el acceso a las ambulancias o aumentar el número de camas en los hospitales. Barcelona destaca por tener una buena dotación de quirófanos y plazas en los hospitales de día y personal médico de atención primaria. Y las ciudades con mejor puntuación en actividades preventivas y atención sanitaria son Pamplona, Pontevedra, Madrid, Barcelona y A Coruña.