Alerta ante la Navidad

La juerga postcovid y el caos marítimo rompen el suministro de alcohol: "No hay Seagram's ni Absolut"

La patronal nacional de los bares de copas muestra su "preocupación" por la falta de suministro en varias marcas cuando viene la época con más negocio: "Es la tormenta perfecta"

José Andrés posa frente a las ginebras, donde faltan la Seagrams y el Beefeater.

José Andrés posa frente a las ginebras, donde faltan la Seagrams y el Beefeater. / ALBA VIGARAY

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Roberto Bécares

En medio de la estantería dedicada a las ginebras del bar de copas El Estribo, en el distrito de Retiro, hay un hueco desde hace tiempo. 

José Andrés, el dueño, lo trata de disimular juntando el resto de botellas de distintas marcas -Nordés, Mombasa, Gin Mare...-, pero hay una, la favorita entre muchos de sus clientes, que ya no puede servir

"Hace tres semanas ya nos avisó el distribuidor de que iba a faltar producto. Y así fue. La Seagram's no nos viene desde hace dos semanas, no tenemos. Después nos quedamos sin Absolut Vodka y hoy ya no podemos pedir Beefeater", lamenta el propietario del local, que ha empezado a ofertar ginebra japonesa.

"Nos dicen que es que son productos que vienen del Reino Unido y que con la crisis del transporte y del Brexit no va a venir mercancía de allí", aseguraba ayer a media tarde mientras colocaba las mesas y las sillas del local, que una noche cualquiera de entre semana está a reventar. Todos los hosteleros lo reconocen. No han visto nada igual desde la época preCovid. "La gente está loca por salir y beber", asegura un empresario de la restauración.

José Andrés cobra a unos clientes en el bar Estribo.

/ ALBA VIGARAY

La denuncia de falta de producto se extiende en los últimos días como la pólvora por la hostelería madrileña, a las puertas de la época con más ventas del año, la Navidad. Aunque en verdad es un problema nacional. Desde 'España de noche', la patronal del ocio nocturno, muestran su preocupación por este principio de falta de abastecimiento y por ello han encargado esta misma semana un estudio en todo el país para conocer la gravedad del problema. 

"Es que viene la Navidad, pero en nada también está Halloween", advierte Vicente Pizcueta, portavoz de la patronal.

Según diversas fuentes del sector de la hostelería, los principales distribuidores apuntan a varios factores para la falta de producto: la crisis de las materias primas, que afecta al vidrio, el cartón para embalar y los corchos para los tapones; el Brexit, que ha entorpecido notablemente el tránsito de mercancías entre el Reino Unido y el resto de Europa, sumado a la crisis del transporte marítimo; y que China y EEUU han aumentado la demanda de determinados productos, como el champán, que también está sufriendo carestía. 

Otro motivo ha sido "el brutal" aumento del consumo. Fuentes comerciales de la hostelería apuntan a que en el Puente del Pilar "creció la venta de alcohol un 150%" en Madrid.

Aunque haya diversos desencadenantes para la situación actual, uno de ellos vuelve a ser la crisis de las materias primas, que vuelve a afectar a un sector tras hacerlo con el automovilístico, por la falta de microchips; el del juguete, por la escasez de plástico; o el de la ganadería, por el encarecimiento de los piensos.

En Lavinia España, la tienda de vinos española más famosa internacionalmente, que también es la más reputada en el sector de champán -tienen más de 200 referencias-, vaticinan que va a haber una relativa afectación. "Se prevé cierta escasez de productos en las grandes casas. Esta puede ser una ocasión espléndida para que aquellos que están acostumbrados a beber champán de marcas muy reconocidas se animen a descubrir los espumosos de los pequeños productores, que ofrecen una relación calidad-precio estupenda", afirma Juan Manuel Bellver, director de Lavinia España.  

José Andrés, dueño del Estribo (dcha), junto a Ricardo, camarero.

/ ALBA VIGARAY

De acuerdo a expertos en el sector, este año ha habido una mala cosecha para el champán, que sumado a que EEUU está importando mucho más que otros años, pagando mejores precios que el resto de Europa, invita a pensar que estas navidades será difícil encontrar las grandes marcas como Dom Perignon, Moët & Chandon, Mercier, Krug, Ruinart y Veuve Clicquot, que curiosamente son propiedad de la misma empresa: Louis Vuitton Moët Hennessy.

Otro gran problema que se están encontrando los bares es la falta de determinados tequilas. "Está habiendo al parecer un problema con el agave. Hará falta más tiempo para solventar que venga más mercancía, pero del resto de bebidas espero que se encuentre una solución pronto. Con Tanqueray estamos teniendo muchos problemas", comenta Carlos Moreno, bartender y dueño de Charly's Bar.

"Como no tengo Seagram's, que se ha agotado hasta en los supermercados, estamos sirviendo MG, que es más amarga. La gente está pidiendo Tanqueray y pronto se acabará también", señala León, dueño del mítico bar Horacio de la Plaza de las Comendadoras. 

Botellas de ginebra en el bar Estribo.

/ ALBA VIGARAY

La más afectada

En Pernod Ricard, la distribuidora de Absolut, Beefeater o Seagram's, entre otras, que, según muchos hosteleros, es la empresa de reparto de bebidas espirituosas con más problemas, no dan datos sobre la falta de producto. Una portavoz consultada el jueves por este periódico remitió cualquier comentario a la Federación Española de Bebidas Espirituosas, donde todavía están analizando lo que ocurre. "Tenemos que hablar con las marcas para saber cuál es su situación real". 

Mientras, los hosteleros barruntan que viene una época "complicada", justo ahora que empezaban a levantar la cabeza.

"Mira, de Absolut Vodka no he tenido una sola botella en dos meses, y de champán y de tequila ya ni te cuento, nos dicen que no hay botellas, que es por un problema con el vidrio". Quien habla es un hostelero de primer nivel, con más de 20 establecimientos en toda España que dan empleo a 300 personas, y que presagia que se aproxima la "tormenta perfecta" para la hostelería, que asume también en sus propias carnes la brutal subida de la luz. 

Copas sobre la barra del bar Estribo.

/ ALBA VIGARAY

La punta del iceberg

"Esto es solo la punta del iceberg; el consumidor va a tener que pagar mucho más porque hay que sumarle a todo esto la subida brutal de la luz", señala el empresario, al que los distribuidores le dicen que no le pueden enviar, por ejemplo, champán Mumm, también distribuido por Pernod Ricard, "porque no hay vidrio". "No hay vidrio en la zona donde se produce", muestra su estupefacción, "es como si en la Ribera del Duero no hubiera botellas para el vino. De champán igual pides 20 cajas y te traen una. Es todo por los chinos, que durante la crisis han hecho acopio de todas las materias primas", asegura.

José es un distribuidor mediano de la capital y asegura que, aunque todavía tiene alguna existencia de las marcas con problemas, trata de racionarlas entre todos sus clientes a la espera del milagro antes de Navidad. "Tengo problemas con Tanqueray, con el Tequila... Igual pides 10 pales y te traen uno, así que cuando el hostelero me pide 60 botellas yo les doy 20", señala, confirmando también que Absolut ha roto el stock. 

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Trabajadores de Varma, otra de las grandes distribuidoras, que representa a Barceló, Hendrick's y Glenfiddich, señalan que también notan problemas por la falta de materias primas, pero aseguran que solo se quedaron sin stockaje de Hendrick's "una semana" por el consumo desorbitado tras la pandemia. "Es que estamos vendiendo un 30% más. El consumo es brutal y es algo que nadie pudo prever", afirma un comercial de la firma.

Entretanto, otras grandes distribuidoras como Maxiuum, que distribuye Larios, Brugal, DYC y Centenario, no están teniendo problemas de suministro porque su producción es nacional. Todos los ojos se ciernen sobre ellos porque pueden ser los grandes beneficiados de lo que ocurre.