TURISMO EN CASTELLÓN

Cinco pueblos por descubrir en l'Alt Maestrat

5 poblaciones conforman el Alt Maestrat Human Land: Albocàsser, Ares, Benassal, Catí y Culla, donde descubrir pasajes históricos de la zona desde la Prehistoria hasta hoy día se convierte en toda una experiencia.

En Albocàsser, portal del Maestrat, encontramos, antes de llegar al núcleo urbano, el ermitorio y la hospedería de Sant Pau.

En Albocàsser, portal del Maestrat, encontramos, antes de llegar al núcleo urbano, el ermitorio y la hospedería de Sant Pau.

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R. D. M.

Nos adentramos en el interior de la provincia de Castellón. Más concretamente, viajamos hasta el territorio del Alt Maestrat Human Land, formado por las hermosas localidades de Albocàsser, Ares, Benassal, Catí y Culla. En nuestro recorrido descubrimos la historia de la zona desde la Prehistoria hasta nuestros días, pasando por la Edad Media, el mundo cátaro o la Guerra Civil

Albocàsser

En Albocàsser, portal del Maestrat, encontramos, antes de llegar al núcleo urbano, el ermitorio y la hospedería de Sant Pau. En su interior descubrimos las grisallas, unas pinturas murales durante años tapadas que dan a conocer diferentes eventos del pasado del municipio; un pasado muy ligado al mundo cátaro. Una vez nos adentramos en el casco histórico de la localidad nos dirigimos a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, edificio de estilo barroco que en su interior nos muestra el retablo de La Esperanza. Los lavaderos, lugar de reunión ancestral de las mujeres locales, sirven hoy en día para acoger diferentes exposiciones; y la ermita dels Sants Joans, dedicada a San Juan Bautista y San Juan Evangelista, guarda el sepulcro de Joan de Brusca, poblador del municipio. A nuestra salida de la localidad, y antes de nuestra siguiente parada, conocemos el Abric de Centelles. Situado en el Barranc de Sant Miquel, esconde más de 300 pinturas rupestres, en su mayoría de un tamaño superior a las halladas en el Parque Cultural Valltorta-Gasulla del que forma parte.              

Ares 

En Ares, famosa por los abrigos de pinturas rupestres, una impresionante muela da la bienvenida al visitante.

/ Archivo

La siguiente parada será Ares. Una impresionante Muela nos da la bienvenida. Ares del Maestrat es famosa por los abrigos de pinturas rupestres. La Cova Remígia es uno de los abrigos más importantes de los declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO del Barranc de la Valltorta-Gasulla. En ella encontramos hasta 759 figuras realizadas por los primeros pobladores, bien conservadas, y que muestran escenas de caza y representaciones de animales heridos. El Barranc dels Molins, con el Molí Sòl de la Costa convertido en centro de interpretación turística, enseña la importancia de los molinos hidráulicos. La Nevera dels Regatxols, construida en el XVII, está restaurada y descubre cómo era la vida del ‘nevater’ y su gran importancia en la economía y la vida diaria. El Barranc dels Horts, gestionado por la Fundación Caja Castellón desde 1993, es un majestuoso y antiquísimo bosque de robles. Todo esto lo encontramos sin acercarnos al núcleo urbano. A los pies de la enorme Muela, tenemos la antigua Lonja, conocida como ‘Perxes’, la cárcel del siglo XIII o la iglesia y el campanario, únicos por ser de los pocos conjuntos donde la torre del campanero es más baja que el templo. Si subimos hacia el antiguo Castillo, declarado Bien de Interés Cultural, encontramos la Cova y la muralla árabe. Allí no podemos perder la oportunidad de visitar el Museu de la Cova del Castell, con restos de diferentes épocas históricas hallados durante años en la zona.

Benassal

Si hay un punto conocido en Benassal es la Font d’En Segures, manantial de la afamada Agua de Benassal, donde descubrimos el balneario y la planta embotelladora

/ Archivo

Si hay un punto conocido en Benassal es la Font d’En Segures, manantial de la afamada Agua de Benassal, donde descubrimos el balneario y la planta embotelladora. De Ares nos vamos a Benassal. Aquí encontramos yacimientos desde el Paleolítico hasta la época islámica como el abrigo de pinturas rupestres, Racó de Nando, con una veintena de obras en rojos y negros o los restos íberos del Castillo de Corbó. Pasear por el núcleo urbano de Benassal es hacerlo por la historia. Cada paso supone encontrase con un momento o edificio antiguo: el Castillo de La Mola data del siglo XIII y su construcción fue ordenada por el fundador de Benassal, Berenguer de Carratalà; la Torre de la Presó; la Iglesia de la Asunción construida en 1370 pero casi destruida en 1938 durante los bombardeos del Experimento Stuka de la Guerra Civil; el Forn de Dalt, de principios del siglo XIV y que todavía hoy en día muestra con una exposición su importancia y uso, etc. Si salimos del pueblo, llegamos hasta el Paraje Natural Municipal de El Rivet, declarado microreserva de flora y fauna. Además, si hay un punto conocido en Benassal es la Font d’En Segures, manantial de la afamada Agua de Benassal, donde descubrimos el balneario y la planta embotelladora.

Catí

En Catí, el visitante puede contemplar un pueblo medieval con un estilo único, con infinidad de rincones por descubrir y un rico patrimonio histórico.

/ Archivo

En Catí, el siguiente alto en el camino, contemplamos un pueblo medieval con un estilo único. No dudamos en pasar por el carreró del vent o visitar las casas señoriales como la Lonja o Casa de la Vila, la Casa de los Miralles, la Casa del Delme, la Casa de los Montserrat o la Casa de la Plaza. En la iglesia gótica, del siglo XIV, encontramos un retablo de Jacomart dedicado a San Lorenzo y San Pedro de Verona. Por todo ello, el núcleo urbano está declarado Conjunto Histórico Artístico. Pero, sin lugar a dudas, el punto de visita por excelencia en Catí es la ermita de l’Avellà, también conocida como la Capilla Sixtina del Maestrazgo. En este entorno encontramos, a su vez, el manantial del que brota el Agua de l’Avellà y la Casa de Baños. Su término municipal está lleno de encinas y pastos de ovejas y cabras, las cuales producen una leche de gran calidad que hace posible la elaboración de quesos de gran reconocimiento internacional.

Culla

Culla es territorio templario del Maestrat. Su castillo, situado de forma estratégica, fue buscado por árabes y cristianos.

/ Archivo

Culla es territorio templario del Maestrat. Su castillo, situado de forma estratégica, fue buscado por árabes y cristianos. Nuestra última parada está en Culla. Territorio templario del Maestrat. Su Castillo, situado de forma estratégica, fue buscado por árabes y cristianos. Así, Blasco de Alagón fue quien lo reconquistó en 1233. Desde entonces, fue cambiando de manos hasta llegar a las de los caballeros templarios, con especial importancia en la Orden del Temple y la Orden de Montesa. Recorremos el casco histórico, Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico Artístico, para, además de visitar el castillo de origen árabe del siglo XIII, conocer el Granero del Comendador o La Presó datado de lo siglos XIII y XIV; el Antiguo Hospital o la Iglesia del Salvador. Culla es tierra de leyendas y, si salimos del pueblo, podemos conocer la Carrasca, árbol monumental y centenario que, se cuenta, sirvió de cobijo a los soldados durante las Guerras Carlistas.

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L’Alt Maestrat es sinónimo de historia, de cultura, gastronomía, arte y naturaleza. Albocàsser, Ares, Benassal, Catí, y Culla son territorios Human Land.