En Memoria

Espacios para el recuerdo y la visibilización de las muertes perinatales

Durante 2020, la tasa de mortalidad perinatal fue de 4,05 bebés por cada mil nacidos en España

Áltima inauguró el pasado 15 de octubre un nuevo espacio memorial en el cementerio de Les Roques Blanques en El Papiol.

El Jardín de las Mariposas fue inaugurado el pasado 15 de octubre con motivo del Día Mundial por la Visibilización de la muerte gestacional, perinatal y neonatal

El Jardín de las Mariposas fue inaugurado el pasado 15 de octubre con motivo del Día Mundial por la Visibilización de la muerte gestacional, perinatal y neonatal / Cedida / Áltima

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M. Serra

Las muertes perinatales, aquellas que se producen entre la semana 22 del embarazo y las primeras semanas de vida, siguen siendo algo desconocido para una parte importante de la sociedad y, como gran parte de los temas relacionados con la muerte, genera muchos tabús. La muerte de un hijo siempre es un trance doloroso, pero el silencio y la falta de reconocimiento social convierten el duelo perinatal en una situación aún más compleja.

Las muertes perinatales existen y, aunque siguen una tendencia descendente en los últimos años, la tasa de mortalidad en 2020 fue de 4,05 bebés por cada mil nacidos en España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La concienciación sobre este tipo de muertes va llegando a cuentagotas. Algunos hospitales, por iniciativa propia, ya han desarrollado protocolos de atención a las familias, pero no hay una regulación genérica sobre el asunto. La mayoría de familias recurren a asociaciones o entidades especializadas para que les ayuden a canalizar el dolor.

La tasa de mortalidad perinatal en 2020 fue de 4,05 bebés por cada mil nacidos

El hecho de que estas muertes aún no tengan el reconocimiento social suficiente, ha generado que durante muchos años tampoco haya habido espacios dedicados a su memoria. En este sentido, Áltima puso en marcha los espacios del recuerdo en 2019. Situados en los cementerios y presididos por un monolito, ofrecen a las familias un lugar donde pueden homenajear a sus bebés. Los dos primeros fueron el de Sant Cugat del Vallès (octubre de 2019) y el de Castellar del Vallès (octubre 2020). En estos dos casos la funeraria contó con el apoyo de la asociación Anhel Vallès, y en los monolitos se puede leer la misma inscripción: “A ti y a todos los bebés que nos dejasteis antes de hora”.

El espacio de recuerdo de Castellar del Vallès

/ Áltima

“Queremos que estos espacios se conviertan en un punto de referencia físico, un lugar especial donde las familias puedan recordar y homenajear a sus hijos e hijas, dando respuesta a un duelo invisible e injustamente no reconocido”, asegura el director general de Cementerios de Áltima, Joan Ventura. También en octubre del año pasado se inauguró otro espacio en Ripoll con dos grandes losas de piedra cedidas por el Museo de Ripoll en las que se puede leer: “En memoria de los niños y niñas que, sin llegar a nacer, han dejado huella, y en apoyo de los que conviven con su recuerdo”.

Nuevo espacio en el Papiol

El pasado 15 de octubre, y coincidiendo con el Día Mundial por la Visibilización de la muerte gestacional, perinatal y neonatal, el Cementerio de les Roques Blanques de El Papiol inauguró el Jardín de las Mariposas, un nuevo espacio donde las familias podrán recordar a sus hijos e hijas. El espacio diseñado por los arquitectos Batlle i Roig, responsables de la construcción del cementerio en 1984, está situado en el claro de un bosque de pino autóctono delimitado por un muro bajo de piedra, generando un espacio íntimo y rodeado de la naturaleza de la Sierra de Collserola.

Como en el caso de Sant Cugat, Castellar y Ripoll, pero de forma distinta, las familias podrán homenajear a sus bebés mediante la instalación de unas mariposas de cerámica elaboradas artesanalmente, donde será posible enterrar las cenizas del bebé con una urna biodegradable. En el caso de los tres primeros, este memorial se realizaba con la colocación de pequeñas estrellas de colores, elaboradas artesanalmente con base de áridos.

Las familias podrán colocar unas mariposas cerámicas elaboradas artesanalmente para recordar a sus hijos

/ Cedida / Áltima

“Los cementerios deben evolucionar al mismo tiempo que la sociedad. Tenemos que estar cerca de las personas y adaptarnos a sus necesidades y demandas”, explica Ventura. Este es el caso de las muertes perinatales, que requieren de una mayor sensibilización social. “Estos lugares son esenciales para ayudar a las familias a gestionar las emociones de esta pérdida, y poder tener un espacio donde expresar los sentimientos que genera perder a un hijo antes de tiempo”, apunta el director general de Cementerios de Áltima.

Romper con el silencio

El reconocimiento de las muertes perinatales y del sufrimiento de las familias es un paso necesario para dejar de ser una cuestión tabú. Espacios como el de Áltima permiten recordar al bebé y ofrecen un espacio público donde poder homenajear una pérdida tan sensible. “Estos espacios reconocen a nuestros hijos y, sobre todo, el dolor que conlleva su pérdida. Estos pequeños pasos nos muestran una sociedad cada vez más sensible y empática con las familias que tienen que vivir con esta dura realidad”, asegura Cristina Cruz, presidenta de la entidad Petits amb llum, y madre que sufrió una pérdida perinatal.

Espacio de recuerdo de Ripoll

/ Áltima

Matilde Pérez, de la Associación Pauets del Hospital de Sant Pau, destacó durante el acto de inauguración del Jardín de las Mariposas la necesidad de “dar una dimensión pública a las muertes perinatales, gestacionales y neonatales”. “Estos espacios abren la posibilidad de reflexionar sobre el tema y contribuyen a la visibilización de una realidad a la que no queremos mirar”, aseguró Pérez.