Una especie de letal covid para estas especies

Así es el ranavirus: pone en peligro poblaciones enteras de anfibios y reptiles

Los investigadores apuntan al cambio climático como principal causante

Secado y desinfección ante el primer brote detectado en la Comunitat Valenciana en Ayora.

Secado y desinfección ante el primer brote detectado en la Comunitat Valenciana en Ayora. / CCEDCV

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Minerva Mínguez

El ranavirus, una especie de letal covid que afecta a peces y anfibios, empieza a ser considerada «una enfermedad emergente» en la Comunitat Valenciana. Se trata de una plaga de trasmisión explosiva, que produce hemorragias y necrosis capaces de acabar con poblaciones enteras incluso de reptiles. Así ocurrió en Ayora, en el pozo de San Benito y la balsa de la casa del Mojón donde se detectó en 2020. El episodio acabó con todos los gallipatos (pleurodeles waltl) infectados.

El Centro de Recuperación de Fauna La Granja de El Saler registró entre febrero y marzo del año pasado cinco cadáveres de gallipato procedentes de la misma charca. El análisis posterior dio positivo en ranavirus. Aunque Euskadi fue la que lanzó la voz de alarma a principios de este año, tras detectar ejemplares de tritón palemado muertos en el Alto Nervión, en las inmediaciones de la sierra Aizkorri Aratz, el Parque Natural de Izki y el arenal de Uribe Kosta.

Algo confirmado por la Unidad de Biodiversidad del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, junto a la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el Instituto Alavés de la Naturaleza.

Las investigaciones sobre el ranavirus apuntan a que su presencia parece depender principalmente del trasiego humano, pero los brotes y la mortalidad masiva se ha podido certificar que están relacionados con factores como la contaminación o el cambio climático. Algo que altera el sistema inmunosupresor y aumenta por tanto su vulnerabilidad. No son pocos los expertos que relacionan el declive del medio ambiente con la proliferación de zoonosis.

Lo cierto es que la mortalidad del gallipato preocupa en la Dirección General de Medio Natural y de Evaluación Ambiental al tratarse de una especie catalogada como «vulnerable» en el Catálogo Valenciano de Fauna Amenazada.

No en vano se trabaja en su repoblación con programas de cría tanto en balsa exterior como en acuario. Entre 1996 y 2019 se han realizado 92 sueltas en 81 lugares distintos, con un total de 4.357 individuos, en gran medida en la provincia de Valencia (81,1 %), con menor porcentaje en Castelló (11,1 %) y Alicante (7,8 %).

Seguimiento de ejemplares

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Desde el Servicio de Vida Silvestre de la conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica señalan que el éxito de liberación no supera el 18 %. «Algo que subraya la necesidad de elegir correctamente el lugar de suelta para aumentar la cifra», señalan en la memoria de los cinco lustros de actuaciones en pro de su conservación.

De la mano de la Fundación Oceanogràfic entre 2018 y 2019 se han marcado ejemplares para realizar un seguimiento en puntos como La Balsilla y Balsa Silvestre (Alcublas) o la charca de Sueras en el Parc Natural d’Espadà.

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