Camino al mar

La colada del volcán de La Palma se bifurca y cubre la fajana de la erupción del San Juan

  • La nueva lengua de lava arrasa más fincas de plataneras y edificaciones al sur de la montaña de Todoque

  • La lava ha cubierto el 0,6% de la superficie de la isla

La colada del volcán de La Palma se bifurca y cubre la fajana de la erupción del San Juan
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I. Durán

La colada principal que brota desde el volcán de la Cumbre Vieja de La Palma ha encontrado un nuevo camino hacia el mar. En la ruta que ya trazada, la lava se encontró con la montaña de Todoque, cuya orografía frenó el fluido magmático, hasta que rebosó y se bifurcó en un nuevo río que desemboca entre la playa de Los Guirres y El Charcón, sobre la fajana que se formó con la colada del San Juan, en 1949. Esta zona, situada a menos de un kilómetro hacia el sur del nuevo delta lávico, se había convertido en una de las mejores áreas para el cultivo del plátano, por su ubicación y cercanía a la costa. En esta nueva ruta la lengua ha arrasado más terreno, ocupado principalmente por fincas agrícolas, así como por algunas edificaciones y depósitos de agua. Hace 72 años la lava ganó unas 80 hectáreas al mar y, con el tiempo, el material depositado se convirtió en una base sólida sobre la que depositar varios metros de sustrato en los que asentar plantaciones. Los agricultores se esmeraron en cubrir la fajana con tierra que trasladaron en camiones desde la cumbre y destinaron este espacio al cultivo de plataneras. Hoy la lava tomó la nueva vía a solo 350 metros de la costa, por lo que el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, no ha descartado que se produzcan mas daños en inmuebles y cultivos de la zona.

El avance de la colada que emana del volcán desde el 19 de septiembre ha engullido un total de 431,2 hectáreas, lo que supone el 0,6% de la superficie de La Palma. En las últimas 24 horas la lava ha ocupado 9,27 hectáreas de terreno que se mantenía fuera del área de afección y en la última semana el número de hectáreas cubiertas por el material magmático se ha incrementado un 21%, con en 93,2 hectáreas más bajo la lengua de lava. El perímetro dañado alcanza ya los 35 kilómetros. A su paso, además de viviendas y cultivos, el magma ha sepultado también 26,47 kilómetros de carretas, de los cuales 17,13 se encuentran en el municipio de Los Llanos de Aridane, 5,63 kilómetros en el de El paso y 3,71 kilómetros en el de Tazacorte. El número de edificaciones arrasadas no se ha actualizado en las últimas horas, por lo que el Pevolca sigue cifrando en 605 las viviendas destruidas, 58 las fincas agrícolas, 30 construcciones de uso industrial y 18 de ocio y restauración.

Vista aérea desde el buque oceanográfico Ramon Margalef de la fajana formada a partir de la lava del volcán de La Palma

/ LA PROVINCIA

El Comité Científico del Pevolca informó de que continúan activos, al menos, tres centros de emisión del cráter principal y otro en el lateral norte del edificio volcánico. Si bien, no descartan la aparición de nuevos focos en el entorno del cono principal. En la zona de fisuras que se detectó el lunes se ha observado una disminución de la desgasificación y una bajada de la temperatura del suelo. La erupción fisural conserva su mecanismo estromboliano, que altera fases efusivas, en las que emite grandes cantidades de material magmático, y fases explosivas de baja o moderada intensidad, en las que expulsa piroclastos y bombas volcánicas, que ha arrojado hasta a 800 metros de distancia. El Índice de Explosividad Volcánica (VEI, por sus siglas en inglés) del volcán de la Cumbre Vieja se mantiene en 2, sobre una escala máxima de 8.

El cono sufre procesos de construcción por la acumulación de piroclastos, lava y ceniza, así como etapas de derrumbe, ocasionadas por el colapso del material no consolidado y la sismicidad, con lo que su morfología cambia de forma continua. Las mediciones realizadas hoy confirmaron que la columna de cenizas y gases expulsada por el volcán alcanza los 3.200 metros de altura, mientras que ha habido jornadas que ha distancia ha superado los 6.000 metros. La emisión de dióxido de azufre sigue en valores altos, con 13.100 toneladas diarias, mientras que la emisión difusa de dióxido de carbono en la zona es de 1.596 toneladas diarias.

El delta lávico continua su crecimiento alimentado desde varios lóbulos de la colada y se extiende dirección norte-sur. Según la última actualización, que corresponde al miércoles, la fajana mide ya 38 hectáreas (lo que equivale a 38 campos de fútbol) y tiene un frente de 450 kilómetros en la línea de costa. El penacho marino a lo largo del borde del delta produce nubes de vapor de agua y ácido clorhídrico, producidas por el choque término entre la lava -a más de 800 grados- con el agua salada -a unos 24 grados-. No obstante, el penacho marino se concentra en un pequeño volumen alrededor del área de contacto. La afección observada del delta lávico a la columna de agua del medio marino, tanto en parámetros físico-químicos como biológicos, llega hasta profundidades de 250 metros y una distancia de 500 metros del frente de la fajana.

Sectores perjudicados

Las pérdidas de la producción platanera de La Palma podría llegar al 80%, porque no solo se han visto afectadas por la erupción las 35,5 hectáreas de este cultivo que están bajo la lava, sino que muchas explotaciones han quedado incomunicadas o sin sistema de riego. Para solventar esta situación, se han comprado por desaladoras portátiles que ya están en Puerto Naos. El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, espera que al menos una esté en funcionamiento a finales de la próxima semana. El objetivo de esta medida excepcional es que los agricultores puedan regar a los hijos de las plataneras, para poder recolectarlos en la próxima cosecha. El sector platanero supone el 40% del Producto Interior Bruto (PIB) de la isla.

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Otros de los sectores especialmente golpeados por la crisis volcánica en el que se esperan perdidas masivas es el de la pesca. El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Tazacorte, César Camacho, y el responsable de la empresa acuícola Acuipalma, Jorge Medina, se reunieron hoy por videoconferencia con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien brindó su apoyo al sector pesquero de La Palma afectado por la erupción del volcán. Además de apoyo económico para reparar instalaciones pesqueras y acuícolas afectadas, el decreto aprobado el pasado martes contempla ayudas directas de 500.000 euros a armadores y tripulantes para compensar dos meses de parada de la flota, si bien esas cifras no son definitivas, a la espera de conocer cómo evoluciona la situación, detalló Planas. Solo en el puerto de Tazacorte se han visto afectadas 33 embarcaciones, que dan empleo a más de medio centenar de tripulantes.

El cultivo de la sal también se ha visto perjudicado por la lluvia de cenizas. Los responsables de la salina de Fuencaliente miran atentos al cielo, porque ya conocen los estragos que un volcán puede hacer a su negocio, que se paralizó durante dos años cuando erupcionó el Teneguía. Andrés Hernández, gerente de esta empresa familiar, relata a Efe que la previsión es perder cinco cosechas por culpa de la ceniza, que traducido en dinero son entre 150.000 y 200.000 euros. Mientras haya el mínimo resquicio de ceniza no se atreven a comercializar la sal. "No nos podemos arriesgar", afirma. Por lo pronto, la sal que se estaba creando en los cristalizadores ya la dan por perdida. Al menos pudieron salvar la que estaba amontonada en pequeños montículos en las orillas de la cuadrícula hecha de barro y piedra, que ocupa una superficie de 35.000 metros cuadrados.