Más de 5 horas de desconexión

¿Por qué cayeron Facebook, Instagram y WhatsApp? Las claves del histórico apagón

  • Los servicios del gigante de las redes sociales desaparecieron de Internet por un error al actualizar la configuración de su sistema

¿Por qué cayeron Facebook, Instagram y WhatsApp? Las claves del histórico apagón

Afp / Lionel Bonaventure

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

Especialista en Redes, algoritmos y la intersección entre política y tecnología

Escribe desde Barcelona

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Este lunes quedará marcado en el calendario como uno de los peores días de la historia de Facebook. El gigante de las redes sociales no solo tuvo que ver como una exempleada, Frances Haugen, destapaba en ‘prime time’ las malas prácticas de la compañía, sino que poco después su sistema sufrió un apagón que, durante más de cinco horas, desconectó todos sus servicios –entre los que hay Instagram, WhatsApp y Messenger—, eliminando su rastro de internet.

¿Qué pasó? "Nuestros equipos de ingeniería han averiguado que los cambios de configuración en los routers troncales que coordinan el tráfico de red entre nuestros centros de datos causaron problemas que interrumpieron esta comunicación”, ha explicado en un comunicado Santosh Janardhan, vicepresidente de infraestructura de Facebook. “Esta interrupción del tráfico de red tuvo un efecto en cascada en la forma en que nuestros centros de datos se comunican, haciendo que nuestros servicios se detengan".

¿Cómo desapareció Facebook?

El histórico apagón se debió a un error en la actualización de la configuración del sistema que sustenta el imperio Facebook. Aunque la compañía no ha dado detalles técnicos concretos sobre lo sucedido, expertos en redes y tráfico de internet explican que se trató de un problema con el sistema de nombres de dominio (DNS). Como explica la empresa de servicios en la nube Cloudfare, el DNS funciona como un directorio telefónico de internet: cada página web tiene una dirección numérica específica (IP); ese sistema almacena ese código en un listado y lo vincula a un dominio, lo que nos permite el acceso cuando ponemos el nombre del destino en el navegador.

El DNS es como un mapa y el error en la configuración borró a Facebook como destino, imposibilitando el tráfico hacia su web y la de sus servicios. “La caída del DNS hizo desaparecer Facebook de cara al mundo”, explica Carlos Seisdedos, responsable de ciberinteligencia en Internet Security Auditors. Por eso cada vez que alguno de los 2.600 millones de sus usuarios quería entrar en la red social les salía una página que indicaba un error.

Sin embargo, el error desencadenó un efecto dominó. Esa ruta de navegación está gestionada por el Border Gateway Protocol (BGP), un protocolo de comunicación mediante el cual se transfiere información entre los proveedores de acceso a internet, funcionando como un puente para hacer que el tráfico web sea lo más rápido posible.

Internet es una red de redes y el BGP sirve para unificarlas e indicar qué caminos se puede seguir para transferir un paquete de datos de una red (como Facebook) a las otras. El error de configuración llevó a la plataforma a no anunciar su presencia, lo que a la práctica supuso quedar incomunicada. Eso es lo que permitió que la dirección www.facebook.com apareciese en las páginas de dominios como si estuviese en venta.

¿Por qué tardó tanto en solucionarse?

La desconexión general del imperio Facebook se prolongó durante más de cinco horas y afectó a los 14.441 dominios que gestiona la plataforma. La caída fue la mayor registrada nunca por Downdetector, portal que monitorea el tráfico en Internet y que registró más de 10,6 millones de quejas en todo el mundo.

Además de sus servicios, el apagón afectó también los sistemas internos de Facebook, que se usan para reparar posibles errores en su sistema. Facebook lo gestiona todo desde la misma plataforma, eso hizo que la caída en cadena fuese más severa. Incluso sus empleados no pudieron acceder a su sistema de comunicación interno ni a las oficinas porque sus tarjetas de acceso no funcionaban. “Todas las herramientas externas para arreglar el fallo quedaron inaccesibles”, apunta el programador informático y analista técnico Marc Almeida. “Es como salir de casa dejándote las llaves dentro”.

La lentitud general de las redes se produjo porque como no se podía entrar en los servicios de Facebook el número de peticiones se llegó a multiplicar por 30, pues muchos usuarios intentaron constantemente refrescar la página para ver si finalmente volvía la conexión.

¿Cómo se solucionó?

Tras poco más de cinco horas de apagón, un equipo técnico de Facebook se dirigió a sus servidores en California para reiniciar manualmente los servidores caídos. La información que ha dado la plataforma ha sido escasa. “No se sabe exactamente lo que ha pasado con ese error de configuración ni con su resolución”, señala Almeida. “Es muy probable que Facebook no dé más detalles técnicos”.

El impacto económico de la caída

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El apagón de Facebook, Instagram y WhatsApp llega en un momento complicado para el gigante, que ve como se le amontonan múltiples escándalos por su toxicidad en el debate público y en la salud mental de los adolescentes. La suma de ambas crisis llevó a que las acciones de Facebook cayeran un 4,9% este lunes, lo que supone unos 65.000 millones de dólares. La fortuna personal de su fundador y consejero delegado, Mark Zuckerberg, también se vio afectada: perdió unos 5.900 millones.

Una víctima colateral de la caída fueron los cientos de miles de negocios de todo el mundo que dependen de Facebook o Instagram como vía de ingresos y las organizaciones que se comunican a través de WhatsApp. No hay datos ni cifras específicas sobre ese impacto. También afectó a otras aplicaciones, servicios y dispositivos conectados a Internet que usan Facebook para iniciar sesión como plataformas de compra 'online' y televisores inteligentes.