Obituario

Muere el polémico magnate francés Bernard Tapie

  • El empresario y exministro de Mitterrand, que falleció a causa de un cáncer, fue una figura icónica de la Francia de finales del siglo XX.

  • El 'Berlusconi' a la farancesa estuvo implicado en múltiples casos de corrupción y pesaba sobre él una posible pena de prisión

Bernard Tapie, en una imagen de archivo.

Bernard Tapie, en una imagen de archivo. / EUROPA PRESS / AFP7

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Enric Bonet

El exministro francés Bernard Tapie murió este domingo a los 78 años. Este polifacético exdirigente y empresario falleció a causa de un cáncer que le habían diagnosticado hace cuatro años. El "Berlusconi a la francesa", y de izquierdas, fue un político y hombre de negocios icónico para muchos franceses, pero que se vio salpicado, y condenado, por varios casos de corrupción. También había sido el presidente del Olympique de Marsella cuando ganó en 1993 la única Copa de Europa del fútbol francés. "Había expresado su deseo de ser enterrado en Marsella, su ciudad de corazón", indicó su familia en el comunicado en que informó de su deceso publicado en el diario local La Provence, propiedad del mismo Tapie.

Unos fans toman fotos de una imagen de Bernard Tapie colocada en un cartel a las puertas del Velodrome Stadium, en Marsella, tras conocerse su muerte.


/ AFP / CLEMENT MAHOUDEAU

Aunque sus últimos años de vida estuvieron marcados por su paso por los tribunales, la clase política, tanto de izquierdas como de derecha, recordó a este emblemático dirigente, "cuya ambición, energía y entusiasmo fueron una fuente de inspiración para generaciones de franceses", recordó el presidente Emmanuel Macron en un comunicado. "La muerte de Bernard Tapie representa (…) el mundo de antes que se hunde. Tuvo un destino tan singular, al menos cien vidas", aseguró Le Monde en un apasionado obituario escrito por Gérard Davet y Fabrice Lhomme, dos de sus reporteros más conocidos.

Un 'self-made man' a la francesa

Tapie representó, en cierta forma, el “self-made man (hombre hecho a sí mismo)” a la francesa. Nacido en una familia de obreros en el popular distrito XX de París, estudió electrónica y de joven intentó abrirse camino como cantante. Pero este astuto empresario y con pocos escrúpulos —lo que siempre ayuda en el mundo de los negocios— empezó a ganar dinero vendiendo televisores. No obstante, su asalto a la élite desde sus orígenes modestos se produjo a principios de los años 1980. Las tesis neoliberales penetraban en Europa y con ellas el fervor en torno a la figura del empresario. Eran años de dinero fácil y Tapie se aprovechó de ello. Entonces, se caracterizó por comprar empresas a punto de quebrar por un solo franco y reflotarlas. En esa misma década se convirtió en un habitual de los platós de televisión, lo que lo catapultó a la fama. Las francesas lo consideraban el hombre más seductor, solo por detrás del actor Alain Delon. Ambición, ganar, tener éxito… Tapie encarnó el individualismo rampante de finales del siglo pasado. Su figura generó tal fascinación que el entonces presidente François Mitterrand se fijó en él como uno de sus ministros. Entre 1992 y 1993 ocupó la cartera ministerial de Ciudad en ese ejecutivo socialista. También fue diputado y eurodiputado. Además de los negocios y la política, su tercera gran pasión fue el fútbol. En 1986 se hizo por un precio irrisorio con el control del Olympique de Marsella (OM), muy venido a menos. Pero logró reflotarlo adquiriendo algunos de los mejor jugadores franceses, como Jean-Pierre Papin, Éric Cantona o Fabien Barthez. Este conjunto, que levanta pasiones en su ciudad, no solo reinó en Francia, sino que en 1993 ganó el mayor título europeo.

Varios casos de corrupción

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Esa Copa de Europa supuso el momento de mayor auge de Tapie y el inicio de su caída desde el olimpo del éxito individual. A causa del amaño de un partido del OM, fue condenado por complicidad de corrupción y soborno de testimonios. Por este motivo, en 1997 pasó 165 días en prisión. El affaire, sin embargo, que amargó sus últimos 30 años de vida fue el caso Adidas.

La venta de la conocida marca deportiva, de la que Tapie fue propietario, comportó un eterno pulso judicial entre el empresario y el banco Credit Lyonais. En 2008 Tapie logró que la Justicia lo indemnizara con más de 400 millones. No obstante, los magistrados anularon esa sentencia en 2015 y entonces el empresario fue acusado por "estafa" y "fraude". En 2019, lo declaron inocente, pero la fiscalía presentó un recurso. El Tribunal de Apelación debía pronunciarse el 6 de octubre en una sentencia en que podrían haber castigado a Tapie con seis años de prisión.

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