El 'boom' de las fiestas improvisadas

Así se agitó el macrobotellón de la Autònoma

Botellón en la UAB la madrugada del viernes 17 de setiembre

Botellón en la UAB la madrugada del viernes 17 de setiembre

  • Un grupo de Telegram congregó a casi 2.000 jóvenes para montar una macrofiesta sin precedentes

  • Gran parte de los organizadores son estudiantes de primer curso de varias universidades catalanas

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Elisenda Colell
Elisenda Colell

Redactora

Especialista en pobreza, migraciones, dependencia, infancia vulnerable, feminismos y LGTBI

Escribe desde Barcelona

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¿Cómo se puede organizar un macrobotellón con más de 8.000 personas, que pase desapercibido a los cuerpos policiales y que termine con importantes destrozos, agresiones y robos? La clave del botellón en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) del pasado viernes se explica por el uso de las redes sociales y las ganas, interminables, de muchos jóvenes que acaban de cumplir los 18 años y ansían diversión, música, alcohol y drogas. EL PERIÓDICO se ha adentrado en uno de los grupos de difusión que logró reunir a miles de personas. Los jóvenes no solo no se arrepienten de lo sucedido, sino que quieren organizar más encuentros similares.

Los precedentes del macrobotellón de la Autònoma se sitúan entre los meses de mayo y junio de 2021. Desde entonces, algunos estudiantes de la UAB han ido montando encuentros en los alrededores del campus. Lo confirman muchos de ellos y trabajadores, que hablan de fiestas desde el inicio de mayo hasta a mediados de junio. De hecho, la última fiesta terminó con un brote de coronavirus. Con el inicio del nuevo curso escolar, a principios de septiembre, se reanudaron estos encuentros donde ya empezaron a asistir jóvenes de municipios colindantes (Cerdanyola, Bellaterra...). Estas fiestas ni eran masivas, ni generaron ningún tipo de desperfecto. Pero la semana siguiente, el 13 de septiembre, muchos estudiantes de primer curso quisieron hacer lo mismo a gran escala. Y agitaron el macrobotellón de la Autònoma.

Jueves, el inicio de algo muy grande

16 de septiembre. Pasan ocho minutos de las nueve de la noche. Es el primer mensaje que inaugura un grupo público de Telegram que, ya de entrada, quiere ser altavoz de botellones masivos para todos los estudiantes universitarios en Barcelona a lo largo del curso. La iniciativa surge de un grupo similar en WhatsApp, donde participan alrededor de un centenar de personas. La diferencia está en que en WhatsApp el número de miembros no puede superar las 200 integrantes, pero en Telegram se puede llegar hasta los 20.000. Cuando se crea el grupo son alrededor de 130 miembros. "Compartan el enlace del 'link'", "repartir el mensaje con todo dios", dicen los primeros mensajes. Lo mandan jóvenes que no llegan a los 20 años. No son ni las 21.30 y ya se baraja el plan "Mañana 'drinking' en la UAB, no hay que escatimar". La ubicación y la hora está ya definida. "En el bosque a las 12-1 de la noche".

Allí empiezan las presentaciones. Estudiantes de la UB, de la UPC, de la UAB comentan dónde estudian, qué carreras estudian, y tratan de establecer contacto entre ellos. Las ganas de fiesta se expanden rápidamente. "Mañana será la tocha donde gente de toda Catalunya vendrá a prenderlaaaaa", avisan. "Esto será el inicio de algo muy grande", siguen. A las diez de la noche, empiezan las dudas ante la presencia policial. "Vais a acabar todos multados", advierte uno de los miembros del grupo. "En la UAB no viene la poli ni nada", responde otro. "Vamos a ser demasiados 'pa k' nos multen", añade uno de los organizadores. Otros se muestran, directamente, desafiantes ante la presencia policial. "Que vengan, me la chupan". En menos de una hora, los miembros del grupo se cuadriplican. Ya son 400 las personas que están hablando sobre la fiesta en la autónoma.

A las 22.17 se entrevé que la fiesta consistirá, básicamente, en el consumo de tóxicos. "No hay fiesta sin alcohol y sin drogas tampoco", comenta un usuario. El grupo crece a tan rápida velocidad que llega hasta unos chicos de Tenerife que están de turismo en Barcelona durante el fin de semana. A la una, unos jóvenes advierten que ya se están preparando altavoces para la fiesta en la Autònoma. "No serán como la discoteca pero será por todo lo grande", dicen.

Viernes, la pandemia ignorada

A mediodía del viernes el número de inscritos ya supera el millar. El mensaje llega hasta estudiantes de la UPC de Vilanova i la Geltrú. A las 12.45 los administradores del grupo convocan el encuentro en un descampado frente al campo de fútbol de la villa olímpica universitaria. Lo hacen a través de la aplicación Google Maps y advierten que hay que estar allí antes de la una de la madrugada. Una hora más tarde comparten el famoso cartel, supuestamente creado por alumnos de ingeniería, donde se anuncia una fiesta el mismo viernes con hasta cinco DJ. Un cartel que ya estaba corriendo por los grupos de WhatsApp de los estudiantes de la Autònoma esa misma mañana.


/ El Periódico

Durante toda la tarde siguen los mensajes recordando la ubicación de la fiesta y la hora. "La fiesta termina cuando te vayas a casa", dice un joven que, además, pide buen comportamiento. "La fiesta es para disfrutar no para que acabe en peleas, comportaros". A las cuatro de la tarde los organizadores del grupo insisten en que este es solo el primer macrobotellón que organizan, pero la idea es hacer fiestas similares a lo largo del año. "Hasta que nos muramos de tanta fiesta". Y es en ese momento en el que comparten un vídeo de la fiesta que hicieron los estudiantes de la Autònoma el fin de semana anterior. "Esto es la UAB la semana pasada, ni había la mitad de gente de la que va a haber hoy", señala quien lo comparte.

Así se organizó el macrobotellón de la UAB. / EL PERIÓDICO

No es hasta las seis de la tarde cuando llega el primer comentario relacionado con la pandemia. "¿Hay que hacerse PCR o solo es para vacunados?", pregunta un joven. Una pregunta que es ignorada por todos. En aquel momento el grupo de difusión claramente ha superado las redes universitarias y son estudiantes de formación profesional y de otras provincias de Catalunya los que están enterados de la fiesta. A las nueve, ya hay quien busca y quien se ofrece para conseguir marihuana y otras drogas para consumir la misma noche. Y algunos comparten fotos mostrando cómo compran el alcohol.

A las once de la noche, los que ya han llegado hasta el lugar avisan de los controles de los cuerpos policiales y de cómo burlarlos. "Para los que vais en tren, bajad en Bellaterra. En la UAB solo dejan a residentes". "Que les den por culo a los azules, somos pila de gente, no pueden con todos", responden. "Id a pata", "hay gente que ha saltado la valla de las vías del tren", "rodead la zona hasta el descampado", "entrad por fuera que se puede", comentan los que ya los han logrado burlar.

Así se organizó el macrobotellón de la UAB. / EL PERIÓDICO

Los que tratan de acceder comparten videos como los ferrocarriles están ya saturados. A medianoche el grupo empieza a enmudecer: la fiesta está en marcha. A las cuatro de la madrugada se registra el último mensaje preguntando dónde está la fiesta, y la música.

Así se organizó el macrobotellón de la UAB.

Sábado, "la próxima más y mejor"

Desde las cuatro de la madrugada hasta las nueve de la mañana nadie escribe ningún mensaje. El primero, a las 9.10. "¿Hoy qué se hace?". A las 10.44 de la mañana, los jóvenes comentan las declaraciones del rector de la Autònoma en la radio. "8.000 personas, buen trabajo chicos, a la próxima más y mejor". A las 12.47 horas llegan los mensajes sobre la agresión homófoba, una chica trata de encontrar testimonios. Solo dos comentarios hablan de ello. "Que hevi" y "tiene pinta de pinta de pijillo cani". Nadie más se moja. También se comenta la agresión sexual que sufrió una chica. Los pocos que hablan de ello se muestran indignados.

A las dos del mediodía algunos plantean volver de nuevo a la universidad la noche del sábado, pero los mismos estudiantes de la residencia les paran los pies. "Si vais a ir para liarla mejor que os quedéis en vuestra casa porque ni los habitantes de la Vila ni los estudiantes de la Autònoma que pagamos esas instalaciones vamos a tolerar que se destrocen de esa manera. Se han hecho fiestas cada fin de semana y jamás se había llegado a este límite", comenta una joven. Todos recuerdan, e insisten, que esta vez la presencia policial será mucho mayor. Nadie pide perdón, ni disculpas. Incluso loan cómo un chico logró encender una excavadora que terminó por destrozar el edificio del posgrado de la UAB.

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Así se organizó el macrobotellón de la UAB. / EL PERIÓDICO

Ya por la tarde, varios miembros del grupo proponen planes alternativos para salir aquella noche. Se mandan ubicaciones en el barrio barcelonés de Horta, en Tiana (Maresme), el Bogatell (Barcelona), Vallvidrera (Barcelona) y hasta se propone ir a una casa de El Masnou (Maresme). En dos de estas ubicaciones también hubo botellones que terminaron con enfrentamientos con la policía. A día de hoy, el grupo sigue activo con más de 1.800 miembros y unas ganas de fiesta que parecen intactas.