La renuncia de Xavier Novell

Silencios tras el amor de un obispo

  • En la dimisión del prelado de Solsona, que sigue en paradero desconocido, resuena el mutismo de toda la Iglesia

  • El hombre que abandonó la curia por su relación con una mujer, madre dos hijos, era conocido por su discurso homófobo

El exobispo de Solsona, Xavier Novell.

El exobispo de Solsona, Xavier Novell. / ACN

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Enric Badia

Silencio. Silencio en el templo, en la catedral, y en la curia de Solsona tras el enamoramiento de su obispo, un relato de guion cinematográfico. Silencio del obispo administrador apostólico de la diócesis, Romà Casanova, titular de la sede de Vic, que desde el 23 de agosto está también al frente de la vecina Solsona. Silencio en la Iglesia catalana, en la Conferencia Episcopal Tarraconense, y en la Española. Su presidente, el arzobispo de Barcelona Juan José Omella, simplemente ha comentado que no conocía los hechos antes de la renuncia del titular de Solsona y se ha solidarizado con la familia y los feligreses en el dolor. Silencio en el Vaticano, donde el Papa Francisco ha pasado de conceder un tiempo de reflexión a uno de sus pastores a encajar el golpe de una relación amorosa que pone sobre la mesa, una vez más, el debate sobre el celibato entre los religiosos católicos. 

Monseñor Xavier Novell Gomà, protagonista de la sonora renuncia, adujo inicialmente problemas "estrictamente personales" para explicar su adiós precipitado Y entre los silencios oficiales emergió su supuesta relación con una escritora que tiene un par de títulos publicados en la estantería de novela erótica y en la de satánica. Silencios entre las piedras de la catedral que escuchan cómo los fieles requieren explicaciones a los hechos y una solución a la provisionalidad gestora. 

En la casa episcopal de Solsona, donde el obispo vivía con conocida humildad y prácticamente sin servicio, descansan báculo y mitra. Xavier Novell, 52 años, durante más de dos lustros titular de la diócesis, anunció el pasado 23 de agosto, a la hora del Ángelus, que cesaba por voluntad propia de sus responsabilidades. Se desconoce su paradero, aunque se le ha situado en Manresa. Invisible en la ciudad, estaría conviviendo con una mujer psicóloga y escritora, Sílvia Caballol, 14 años más joven que él y madre de dos hijos de una relación anterior con una persona de nacionalidad marroquí. Y a partir de aquí la información se difumina entre más silencios, que dan mucho que hablar.

Sí a las "terapias de conversión"

Novell ha sido un obispo ejecutivo, de mando firme, según explican sus íntimos colaboradores, que también aseguran desconocer dudas o debilidades en los asuntos religiosos y en tantos otros temas en los que ha expresado con contundencia sus ideas, y que le han supuesto sonoros reproches populares. Cuando estaba convencido, iba a muerte con sus objetivos, con energía y sin atender, según cuentan, a quienes a menudo le pedían prudencia y contención. Aquel obispo promocionado como una joven apuesta por la renovación de la Iglesia, aquel hombre de clérgiman y cara amable, que inició su mandato moviéndose como pez en el agua por redacciones, radios y platós de televisión, fue también el que se enfrentó a los responsables de Cáritas de Solsona o a los jóvenes del movimiento Escolta exigiéndoles un compromiso religioso que él veía debilitado. 

Dolían entre los eclesiásticos algunos de sus comentarios, como cuando relacionó en 2017 la homosexualidad con la ausencia de un papel fuerte del padre en el seno de la familia. Desde entonces le han llovido las críticas del movimiento LGTBI y su actitud propició que algunos gobiernos locales, como el de Cervera (Lleida), le declarasen persona 'non grata'. 

Lejos de rectificar o de moderarse, se mantuvo firme en su beligerancia con la homosexualidad, que le vinculó al sector más conservador del episcopado español, como el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig; el arzobispo de Granada, Javier Martínez, y el obispo auxiliar de València Arturo Ros, quienes defienden, junto a la asociación ultracatólica 'Verdad y Libertad', las llamadas "terapias de conversión", con las que supuestamente pretendían reconducir la homosexualidad.  Novell habría participado en algunas sesiones y había tratado de introducir estas prácticas en su propia diócesis. Estas terapias y la actuación de 'Verdad y Libertad' molestaron enormemente a la Santa Sede. El mismo Papa Francisco intervino el pasado mes de abril ordenando expresamente a los obispos involucrados, también a Novell, alejarse de estas prácticas.

A favor del independentismo

Al prelado dimisionario se le atribuye también una personalidad inestable, que sus más críticos relacionan con algunos súbitos cambios de rumbo. Novell llegó a Solsona con el encargo y la voluntad de proseguir una renovación interna en la diócesis. Mantuvo el enfrentamiento con el sector del clero forjado en los idearios del Concilio Vaticano II, con una interpretación del Evangelio desde el compromiso social, y, a la vez, profundamente nacionalista. Se enfrentó con todos ellos y apartó a los rebeldes.

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La política colisionó con Novell. Recibió duras críticas cuando prohibió que los sacerdotes de su diócesis participaran en un repique de campanas de apoyo al movimiento independentista, pero después se posicionó a favor del referéndum independentista del 1 de octubre de 2017, condenó la prisión para los líderes políticos catalanes y, tras su encarcelamiento, fue un asiduo visitante de la cárcel de Lledoners, a 50 kilómetros de su residencia episcopal, aunque en territorio de la vecina diócesis de Vic.

Novell, aún obispo y en paradero desconocido, mantiene sus licencias para impartir los sacramentos, aunque al parecer ha pedido al Vaticano que le dispense del celibato y del voto de obediencia, y está buscando trabajo. Aparte de su carrera eclesiástica es también ingeniero técnico agrícola. Todos los silencios que han rodeado su caso no han impedido que trascendiera la relación amorosa que ha revolucionado a su diócesis y a toda la iglesia.