Aulas abiertas

Estas son las peticiones de docentes y familias para el curso escolar 2021-22

  • Sindicatos y asociaciones de padres y madres exigen mantener ratios reducidas y profesores de refuerzo para preservar la seguridad sanitaria y la calidad educativa

Unos estudiantes con mascarilla realizan tareas escolares, durante el curso 2020-21

Unos estudiantes con mascarilla realizan tareas escolares, durante el curso 2020-21 / Ferran Nadeu

4
Se lee en minutos
Olga Pereda
Olga Pereda

Periodista

Especialista en educación y crianza.

Escribe desde Madrid

ver +

Con más interrogantes que certezas, sin vacunas y tras un curso previo con las aulas cerradas desde marzo, el año académico 2020-21 comenzó con miedo. Al contrario que otros países, se apostó por la presencialidad, dejando el modelo mixto 'online' solo a partir de 3º de la ESO. El profesorado de refuerzo (40.000), las clases reducidas (unos 20 alumnos) y el cumplimiento estricto de las medidas sanitarias (mascarilla y ventilación) convirtieron a los centros escolares en uno de los pocos lugares seguros frente al covid. El número de aulas cerradas para contener brotes no llegó al 5%, según los datos del Ministerio de Educación, donde mañana se reunirá la nueva titular, Pilar Alegría, con las comunidades con un único asunto: trazar las líneas generales del nuevo curso. A pocos días de que coles e institutos abran sus puertas, la comunidad educativa y las familias exigen a las autoridades políticas haber aprendido la lección de la pandemia y no bajar la guardia.

Mañana, la nueva ministra de Educación, Pilar Alegría, se reunirá con las comunidades autónomas para trazar las líneas generales del curso

Los docentes están vacunados. Los padres y las madres también. Los abuelos, por supuesto. Pero la quinta ola y la variante delta aconsejan dejar la vieja normalidad para otro año, no para este. Familias y sindicatos de profesores apuestan por la prudencia y porque se sigan cumpliendo las medidas anticovid del 2020-21, entre ellas, grupos reducidos y profesorado de refuerzo. Se trata de algo básico no solo para preservar la seguridad sanitaria sino también la académica. Sin embargo, no está nada claro que se cumplan. De momento, según denuncia el sindicato independiente de profesores ANPE, solo seis autonomías han anunciado que mantendrán los mismos refuerzos de docentes: Catalunya, Euskadi, Navarra, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Castilla-La Mancha.

La pandemia no ha provocado una hecatombe educativa en España, pero los alumnos -especialmente los más vulnerables- acusan un claro déficit. “Tenemos que reforzar la parte académica. El año pasado se apostó por la presencialidad, al contrario que el anterior. Pero ha habido estudiantes con muchos confinamientos preventivos que se han quedado semanas en casa. Todo eso se nota”, explica Sonia García, de ANPE, que insiste en la necesidad de no actuar como si la pandemia no existiera.

Las ratios

Las ratios están definidas por ley: 25 alumnos en primaria y 30 en secundaria. Un decreto permite a las autonomías la posibilidad de aumentar en un 10% ese máximo. El curso pasado, los grupos se desdoblaron en primaria y se redujo el número de estudiantes. En el borrador de mayo, el Ministerio de Educación recomendó a las autonomías mantener esas mismas ratios en el curso 2021-22 (lo mismo que con los docentes de refuerzo). Pero las comunidades no se dieron por aludidas.

“La reducción de ratios ha demostrado ser una medida enormemente efectiva para mejorar la calidad educativa. Es imprescindible no solo para asegurar la salud sino también para corregir las carencias previas del sistema y las surgidas de la pandemia, especialmente para los más desfavorecidos”, explica el secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO, Francisco García.

“La reducción de ratios es una medida enormemente efectiva para mejorar la calidad educativa"

Francisco García, secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO

En opinión del responsable sindicalista, la clarísima apuesta del Gobierno por la presencialidad supone en mantener los 40.000 profesores extra contratados el curso pasado y rebajar la ratio por debajo de los 20 alumnos por aula. A pesar de la vacunación, García exige no bajar la guardia dado que la quinta ola afecta a los jóvenes, que están empezando ahora a recibir el suero (a partir de los 12 años).

El borrador de instrucciones de cara al nuevo curso escolar que el ministerio redactó en mayo rezumaba más optimismo pandémico. Entonces la quinta ola no existía y la incidencia no era tan elevada (actualmente supera los 300 casos por 100.000 habitantes). El texto dejaba ver que los grupos burbuja se podían mezclar tanto en el patio como en las actividades deportivas. También, incluso, se barajaba la posibilidad de que los estudiantes se quitaran la mascarilla durante los recreos al aire libre. Habrá que esperar a la crucial reunión de mañana para ver si eso cambia. De momento, los expertos sanitarios lo tienen claro: el curso debe comenzar con las mismas medidas del año pasado. Así lo aseguraba en esta reciente entrevista con EL PERIÓDICO el pediatra, epidemiólogo e investigador Quique Bassat, asesor del Gobierno para el retorno a las aulas.

Las familias quieren pisar los coles

Noticias relacionadas

Al igual que los sindicatos de la enseñanza, las familias apuestan por reducir los grupos por aula. Es una medida de prevención sanitaria y también permite la atención individualizada del alumno. La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA) recuerda también la importancia de gestionar en las aulas el impacto emocional que ha provocado la pandemia entre los más pequeños. Igualmente, piden facilitar el acceso de padres y madres a los centros escolares, algo que no se permitió el año pasado, cuando toda la relación con las familias era online.

“La pandemia ha sido una excusa para recortar la participación. Las familias tenemos derechos y obligaciones. Entre ellas, estar presentes en la escuela y formar parte del proceso educativo de nuestros hijos e hijas a través de las AMPA, de los consejos escolares y de sus diferentes comisiones”, explica una portavoz de CEAPA, que ante la reunión de mañana entre Educación y las comunidades pide que la Educación sea una prioridad alejada de la habitual batalla política. “Estamos inmersos en la preparación del nuevo curso y el resultado será lo que defina si hemos aprendido o no la lección de esta pandemia”, concluye.