Operativo hasta el 30 de septiembre

Barcelona refuerza la limpieza estival en plena ola de críticas por la suciedad

  • El consistorio despliega más recursos en puntos calientes de Ciutat Vella y las playas, con un total de 200 operarios extra

Recogida de basuras en las playas de Barcelona.

Recogida de basuras en las playas de Barcelona. / ÁLVARO MONGE

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Patricia Castán

Como cada verano, el ayuntamiento ha reforzado el operativo de limpieza estival de Barcelona en tiempos de uso intensivo de la vía pública, pese a la disminución del turismo por la pandemia. Las medidas llegan en un momento en que distintos barrios han criticado el mal aspecto de los espacios públicos, tanto por la suciedad en calles de Ciutat Vella y Sant Antoni (Eixample), entre otros, como por los efectos del botellón o la controvertida recogida a domicilio en Sant Andreu. El último barómetro municipal situaba este problema como quinta preocupación de los barceloneses.

El concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Eloi Badia, ha presentado este lunes los habituales despliegues de verano, pese a lo avanzado de la temporada. Ha destacado, no obstante, que el refuerzo se mantendrá hasta el 30 de septiembre, en otro año incierto en que la afluencia de visitantes y ciudadanos está estrechamente ligado a la evolución de la pandemia.

La limpieza urbana se ha mejorado ahora con casi 200 operarios durante el verano, en concreto con 152 articulados en total 88 equipos más de lo habitual, más otras 45 personas que se incorporan a las brigadas de Parques y Jardines. El edil ha destacado que la iniciativa abarca a toda la ciudad, aunque especialmente a los puntos más céntricos, como el distrito de Ciutat Vella, las playas y distintas zonas de uso intensivo como plazas, parques, espacios verdes y zonas de ocio.

La crisis sanitaria y los nuevos hábitos de noche de los más jóvenes, con concentraciones en plazas, puntos del Born y de litoral en especial, han comportado incrementar la coordinación con la Guardia Urbana en los operativos nocturnos de saneamiento en la zona de playas, así como en los espacios más usados por la ciudadanía.  En concreto, en las playas se ha mantenido un dispositivo específico con 10 equipos de trabajo y se han incorporado dos equipos más de limpieza y vaciado de las papeleras para mejorar el mantenimiento de la zona, que se suman a la operativa intensiva que se realiza con tractor entre la 1.00 y las 4.00 horas de la madrugada, ha explicado el edil.

Atención a distintas zonas

Observando los momentos de uso más intensivo del espacio público y las zonas de uso y disfrute vecinal, se ha optado por reforzar enclaves repartidos por toda la metrópolis. En la zona centro, el esfuerzo se concentra en interiores de manzana del Eixample, el Park Güell y plazas del distrito de Gracia. En la oeste, en Can Batlló, jardines y espacios verdes de Montjuïc, interiores de manzana en los barrios de la Marina, casco antiguo de Sants, entorno de la estación de Sants, y casco antiguo y parques de las Corts y Sarriá-Sant Gervasi. Mientras que en la zona norte destacan el parque de Turó de la Peira, del Guinardó, interiores de manzana de Montbau y Canyelles, la plaza Roja y la Rambla del Carmel. Y en la zona este, plazas de los barrios del Bon Pastor, Verneda, San Martí de Provençals y la zona litoral.

En el ojo del huracán, el distrito de Ciutat Vella, el montaje se concreta con equipo de refuerzo de limpieza de parques en turno de tarde en el de la Ciutadella, dos equipos de limpieza con agua en turno de la noche en los barrios de la Ribera y el Gòtic, un equipo de limpieza con agua en la Barceloneta y entornos del mercado de la Boqueria, recursos doblados de lavacontenedores y también se dobla la intervención con agua que se realizaba en días alternos en los barrios del Gòtic, la Ribera y Santa Caterina.

El baldeo se ha mostrado como muy eficaz en las concentraciones nocturnas, pero con el toque de queda ya no es necesario utilizarlo de madrugada, salvo que vuelva a ser preciso, ha subrayado Badia. La táctica consiste en mojar el suelo de calles, plazas o incluso la arena de la playa para evitar que se instalen personas a hacer botellón o fiestas, de forma disuasoria.

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Las altas temperaturas han hecho imprescindible también reforzar el mantenimiento de la vegetación y retirar la que se seca, una de las tareas de las brigadas incrementadas de Parques y Jardines, junto con el mayor riego de las zonas verdes y la siega. En este sentido, el concejal ha pedido extremar las precauciones en puntos como Collserola ante el alto riesgo de incendio durante la ola de calor.

El conjunto de iniciativas se produce mientras barrios como la Barceloneta claman por un mejor mantenimiento para frenar el efecto de los botellones y usos incívicos en el barrio, mientras que diversas calles del distrito central sufren el mismo mal y colectivos de comerciantes, como en el caso de Sant Antoni, han dado la voz de alarma por la deficiente conservación de su 'superilla', donde han alertado de plagas de ratas, igual que en otros puntos del barrio. Las quejas se repiten en otros barrios, como refleja el reciente barómetro de mitad de julio, donde la ciudadanía situaba la limpieza como quinto problema urbano tras la inseguridad, la gestión de Ada Colau, el paro y el acceso a la vivienda.