Conmoción en A Coruña

Una amiga de Samuel relata la agresión mortal: “Para de grabar si no quieres que te mate, maricón”

Lina, la joven que estaba con la víctima, relata que primero le pegó un chico al que no conocían y que, después, regresó acompañado por seis personas más, que le agredieron hasta dejarlo moribundo mientras le insultaban

Amigos de Samuel, durante la manifestación en A Coruña.

Amigos de Samuel, durante la manifestación en A Coruña. / CARLOS PARDELLAS / LA OPINIÓN

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Gemma Malvido

Lina, la amiga que la noche del viernes al sábado estaba con Samuel Luiz Muñiz, cuando fue agredido hasta la muerte en la confluencia del paseo marítimo con la avenida de Buenos Aires, relató cómo se desarrollaron los hechos. Asegura que ni ella ni Samuel conocían a los agresores, aunque, buscándolos después en redes sociales con sus amigos, supieron que eran de A Coruña.

Ellos habían salido de fiesta y, sobre las tres de la mañana, hicieron una videollamada “a una amiga”. Entonces, un chico, que iba acompañado de una joven, que estaba por la zona, pensó que los estaban filmando a ellos y les gritó que parasen de grabarlos. Lina y Samuel les explicaron que la videollamada no tenía nada que ver con ellos, pero lo que podría acabar en un malentendido no lo hizo, avanza 'La Opinión de A Coruña', de Prensa Ibérica.

“Dirigiéndose a Samuel volvió a decir: ‘Para de grabarnos si no quieres que te mate, maricón”, recuerda Lina que lo amenazó el otro chico. Entonces, Samuel le contestó: “Maricón, ¿de qué?”. Y a partir de ahí se desencadenó la agresión.

El joven se fue corriendo hacia Samuel y empezó a “empujarlo” y a pegarle hasta dejarlo en el suelo. Fue entonces cuando un “chico negro” que pasaba por allí se metió en la pelea y consiguió rescatar a la víctima de los golpes de su agresor. “Yo entonces ya estaba más tranquila y Samuel me dijo sus últimas palabras, que mirara a ver si estaba el móvil por ahí”, rememora Lina.

Ella se fue para ver si encontraba el teléfono de su amigo, tal y como él le había pedido, porque pensó que se le había caído durante la reyerta. Sin embargo, Lina no lo encontró, así que decidió volver para decírselo.

Cuando se giró, Lina recuerda que “había un montón de gente corriendo” hacia donde se había quedado Samuel. Así que, empezó a pedir auxilio a gritos y a pedirles a los que estaban agrediendo a su amigo que parasen porque lo iban a matar. Pedía ayuda, a pesar de que ya no veía a Samuel entre la “manada” de personas que se arremolinaron para pegarle.

Los agresores —unas siete personas, entre ellas, el chico que le había atacado minutos antes— no le hicieron caso y dieron una paliza a Samuel hasta dejarlo moribundo. Lina recuerda que había gente en la calle, pero que, ante una agresión tan brutal, tenían miedo de meterse y de que les pasase a ellos lo mismo que al joven de Meicende. Cuando por fin pudo alcanzar a Samuel, lo encontró “inconsciente”. Entonces, un hombre la ayudó a ponerle de lado y le sujetó la cabeza hasta que llegaron los sanitarios y los agentes de la Policía Local. Ella se encargó de evitar que se ahogase con la lengua.

A partir de ahí, lo que ya se sabe. Los sanitarios intentaron reanimarlo durante dos horas, pero nada pudieron hacer por salvarle la vida a este joven trabajador del centro de mayores de Padre Rubinos, donde ayer le recordaron con un minuto de silencio.

“Yo creo que el chico ya quería pelea y como vio que nosotros estábamos con un móvil, nos dijo algo. No es normal que por esa tontería se llegue a la situación de matarlo”, comenta Lina, que considera que el crimen en el que un grupo de siete personas le arrebató la vida a Samuel es un caso de homofobia ya que no solo en el primer encontronazo —el de la videollamada del móvil— el agresor le llamó “maricón” sino que cuando volvió acompañado de otras seis personas, escuchó que le decían “maricón de mierda” mientras le pegaban.

La Policía Nacional no confirma ni desmiente que el crimen pueda ser calificado como homófobo ya que el caso está abierto todavía y las diligencias se han declarado secretas. Los amigos y amigas de Samuel defienden que fue un crimen homófobo y, para que no vuelva a ocurrir, han iniciado una campaña en la que piden justicia. Sobre por qué sabían los agresores que Samuel era homosexual si no se conocían de antes, sus amigos tienen claro que fue por “estereotipos”

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