Brote en un viaje de fin de curso

Los vecinos de Mallorca dicen que los jóvenes contagiados "se juntaban en una calle muy pequeña"

La Policía Local de Llucmajor argumenta que aislaron a los estudiantes en esta zona para que no estuvieran en contacto con los residentes de la isla

Aglomeración de estudiantes en S’Arenal, Mallorca.

Aglomeración de estudiantes en S’Arenal, Mallorca. / DIARIO DE MALLORCA

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Andrés Martínez

Los vecinos de la zona de s’Arenal de Llucmajor de Mallorca se mostraron indignados con los continuos botellones y aglomeraciones de los jóvenes que vienen a la isla de viaje de fin de curso. De hecho, la calle Pere Maimó, cercana al Instituto de s’Arenal, fue el epicentro del macrobrote de contagios que afectó a cinco comunidades, adelanta Diario de Mallorca, de Prensa Ibérica.

S’Arenal, epicentro de la explosión de contagios de estudiantes en Mallorca. / VÍDEO: DIARIO DE MALLORCA

«Nos sentimos impotentes porque cada año lo denunciamos pero no nos hacen caso», explicó David Servera, presidente de la asociación de vecinos, quien afirmó que «enviaron a los jóvenes hacia la calle Pere Maimó para que molestaran lo menos posible, pero al final con lo de los contagios ha sido peor. Se juntaban todos en una calle muy pequeña, no tendrá ni diez metros de ancho». De esta forma, el propio Servera también declaró que estos estudiantes «no respetaban las distancias ni las medidas frente al covid».

Por otro lado, desde la Policía Local de Llucmajor argumentaron que aislaron a los jóvenes en esta calle y en la zona del Arenal para que no estuvieran en contacto con los residentes de la isla: «Durante los 2-3 primeros días juntamos a los que venían de viaje de fin de curso en una sola zona para que no se dispersasen por todo s’Arenal».

«Venían en grupos burbuja, por lo tanto, en el caso de producirse contagios, se darían dentro de ese mismo grupo y no afectarían a más personas», declaró Sergi Torrandell, jefe de la Policía Local de Llucmajor.

En este sentido, el propio policía defendió que «esta era la manera de tenerlos más controlados, pero nunca hemos permitido los botellones, sino que estábamos controlando que no se dispersaran».

Aglomeraciones

Sin embargo, la situación cambió cuando los propios residentes empezaron a acudir a las fiestas que se producían en esa misma calle y ya se empezaron a verse grandes aglomeraciones de personas sin mascarilla. «Cuando nos dimos cuenta que los propios mallorquines se desplazaban también hasta allí fue el momento en el que decidimos cerrar la zona y dispersar a toda la gente. Por último, el jefe de la Policía Local de Llucmajor aseguró que esta zona no ha sido la causante de este macrobrote de contagios: «Muchos de estos jóvenes seguramente no se contagiaron aquí, y los casos positivos que se hayan podido dar estarán relacionados con actos multitudinarios como el concierto de la Plaza de Toros de Palma».

Viaje de excesos

Según explicó el presidente de la asociación de vecinos de s’Arenal, este no es el primer año en el que se producen macrobotellones y aglomeraciones entre tantos jóvenes. «Las molestias que causan a los que vivimos en la zona son muy graves. Al final, los viajes de fin de curso aquí son un descontrol y habría que solucionarlo cuanto antes para poder disfrutar de esta playa y esta zona».

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Por su parte, Torrandell, de la Policía Local, recalcó que «muchas veces es complicado frenar los botellones y concentraciones porque es a lo que vienen en estos viajes, y por lo tanto, nuestro deber es intentar frenar estos actos. Hay que pensar que vinieron cerca de 4.000 estudiantes en una semana, era una situación complicada para controlarlo».

Mallorca suele ser uno de los destinos más visitados por parte de los estudiantes en el final de curso, especialmente entre los que han finalizado el bachillerato para celebrar el acceso a la Universidad. Por ello, no se descarta que durante estos días pudieran aparecer nuevos contagios en otras zonas de la península.