Crisis con Marruecos

Vídeos | El Ejército despliega a la Legión en Ceuta ante la entrada masiva de inmigrantes

  • Unidades militares se incorporan a la vigilancia de la ciudad autónoma ante la previsión de una segunda oleada humana

Unos cinco mil migrantes llegan a Ceuta desde Marruecos. En la foto, dos inmigrantes cruzan la frontera desde Marruecos hasta España, en Ceuta, en presencia de un Guardia Civil. / REUTERS / EL FARO DE CEUTA / Reduan Ben Zakouor / VÍDEO: EFE

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Juan José Fernández

El Ejército ha desplegado efectivos de la Legión y de los Regulares por las calles y carreteras de Ceuta, así como vehículos de transporte de tropas de infantería, para ayudar en la vigilancia policial en la noche de lunes ante la previsión de un salto masivo de las vallas que separan a Marruecos de la ciudad africana española, o de una segunda oleada humana por mar.

Los militares han sido sacados a las calles de Ceuta por Defensa sin previo anuncio público. Las patrullas a pie llevan armamento completo, y han recorrido áreas bajo indicación de las autoridades policiales. Los militares, según fuentes no oficiales del Ejército, tienen una doble misión: la de vigilancia por la noche, y la de ayudar a agrupar a inmigrantes que se han desperdigado por la ciudad autónoma.

Miles de inmigrantes han entrado este lunes a nado en Ceuta bordeando el espigón del Tarajal.

Militares desplegados junto a la Policía Nacional en los alrededores de la nave de cuarentenas del Tarajal, en Ceuta..png

/ D.G.C.

La Guardia Civil también ha reforzado su despliegue en la noche de este lunes en la valla fronteriza. Las fuentes policiales consultadas daban por seguro un salto de madrugada o una nueva llegada masiva de migrantes por los espigones de Ceuta, conocedores de una situación de enorme tensión en Castillejos, la localidad marroquí más próxima, a la que siguen llegando centenares de candidatos a pasar la frontera.

Quieren emular a los que han conseguido pisar este lunes territorio europeo. Nadando por aguas bajas, caminando por la arena en hileras larguísimas, desparramándose por las cunetas de Benzú y El Tarajal, millares de inmigrantes africanos han entrado durante toda la jornada de este lunes en territorio español a través de las playas y espigones de Ceuta que hacen frontera con Marruecos.

Hasta 5.000

En un gesto sin precedentes en la relación de España con su vecino del sur desde el final del franquismo, el gobierno marroquí ha abierto la mano al avance de hasta 5.000 personas -según el recuento de la Delegación del Gobierno- hacia territorio español, mientras los guardas fronterizos alauitas desaparecían de sus puesto, según fuentes de la Guardia Civil.

Soldados españoles patrullan Ceuta en previsión de una nueva oleada de migrantes.

/ D.G.C.

Entre la multitud que ha entrado en Ceuta hay varios centenares de subsaharianos y menores extranjeros no acompañados que fuentes de la Guardia Civil cuentan en "centenares". La Delegación del Gobierno en Ceuta hizo pública por la tarde una estimación de 700, para acrecentarla al final de la jornada hasta unos posibles 1.500 niños y niñas.

La Cruz Roja de Ceuta se ha visto "desbordada absolutamente" -decía su portavoz, Isabel Brasero- por una afluencia con apariencia de crisis humanitaria que atrajo a todos sus recursos humanos a la playa del Tarajal. Numerosos migrantes llegaban empapados, sin calzado, cargando con niños y sin mascarillas ni gel. Son parte de un colectivo fuertemente golpeado por la crisis desde que Marruecos cerró la frontera por la pandemia.

La situación se tensa en Ceuta por la afluencia de miles de inmigrantes por las playas.

Al comienzo de la jornada del lunes, de madrugada, solo policías locales hicieron acto de presencia ante el goteo, que pronto se convirtió en una afluencia multitudinaria sin que la Guardia Civil ni los agentes de la Policía Nacional en la ciudad autónoma pudieran hacer nada.

Las imágenes de los vídeos que comparten ciudadanos de Ceuta y agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado son impactantes, y muestran con descarnada elocuencia cómo han aprovechado los inmigrantes, incluso jugándosela en los espigones, la oportunidad para intentar ganar territorio europeo. Uno de ellos muestra también la incorporación de militares para ayudar en labores de vigilancia.

A media tarde, informa Efe, los agentes de la Policía Local cortaban los accesos por carretera al Tarajal. Dos decenas de personas fueron rescatadas a nado por agentes de la patrulla marítima de la Guardia Civil. Un marroquí de mediana edad se ahogó sin que los intentos por reanimarle pudieran salvarlo.

Los migrantes se concentraron a cientos en una nave de recepción del Tarajal, donde los que logran entrar deben pasar una cuarentena de prevención de covid, pero la mayoría, según fuentes policiales, se ha salido y se ha deperdigado por la barriada del Príncipe, principal reducto musulmán de la ciudad. Durante la noche la policía intervino en diversos altercados entre vecinos ceutíes y los recien llegados, que se desbordaron por las calles.

Interior refuerza la vigilancia

España y Marruecos tienen acordado un procedimiento de devolución rápida de las personas que desde el país africano accedan a nado a territorio español, según han recordado fuentes del Ministerio del Interior esta tarde de lunes. El acuerdo no es válido para el caso de los menores no acompañados.

Las mismas fuentes informaron de un encuentro de urgencia. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presidió a media tarde una reunión de coordinación de urgencia para dar respuesta a la situación en Ceuta, a la que han asistido, entre otros, el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez; la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea; el director general de la Policía, Francisco Pardo; la directora general de la Guardia Civil, María Gámez; y la directora general de Relaciones Internacionales y Extranjería del Ministerio, Elena Garzón

En la reunión se acord-o el refuerzo inmediato de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Ceuta, con medio centenar de agentes del instituto armado desplegados en los lugares donde es más posible el paso en la valla, y más de 150 policías nacionales, entre antidisturbios de las UIP y personal de Extranjería, además de especialistas de unidades científicas pues, con tantos menores, hay centenares de osimetrias -mediciones de huesos, que son preceptivas para determinar la edad- que realizar y que comenzaron este mismo lunes.

Mientras se producía la reunión, los guardias civiles destacados en el litoral ceutí confirmaban al mando -y este a los reunidos- que no había ni rastro de patrulleras o lanchas de vigilancia o salvamento marroquíes en aguas del reino alauita, mientras los migrantes, agarrados a objetos flotantes o nadando medio centenar de metros, se aproximaban a territorio español.

La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, comentó este lunes que no le "consta" que lo ocurrido pueda ser una medida de presión de Marruecos después de que España no informara oficialmente al país vecino de la presencia del líder del Frente Polisario Brahim Ghali en un hospital español. Ghali está buscado por Marruecos, y sobre él tiene cursado el país magrebí una petición de colaboración a la Audiencia Nacional.

Está previsto precisamente que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tome declaración el próximo 1 de junio a Brahim Ghali en relación con la querella presentada en 2012 contra él por delitos de genocidio, asesinato, torturas y desapariciones presuntamente cometidos contra la población saharaui disidente refugiada en los campamentos de Tinduf (Argelia).

El mar en calma y la marea baja han facilitado la entrada multitudinaria. Fuentes policiales advierten de que más de un millar de nuevos inmigrantes esperan en territorio marroquí a poder pasar, después de que se haya corrido la voz por Marruecos de lo ocurrido en Ceuta.

"Nosotros sólo podíamos estar atentos para recogerlos del mar cuando llegaban, o bien para auxiliarlos ya que algunos tenían muchas dificultades para nadar", relató a Efe un guardia civil destinado en Ceuta. El agente había sido testigo como dos compañeros rescataban a una mujer y a una niña de unos diez años.

Empobrecidos por la pandemia

La mayoría de los llegados en esta avalancha no ha cumplido aún los 30 años. Son los más jóvenes de una población duramente golpeada por la crisis que asuela el norte de Marruecos. En la zona de Castillejos -y también de Nador, en las proximidades de Melilla- miles de familias perdieron cualquier ingreso cuando la pandemia obligó a Marruecos a cerrar la frontera, y tras un año de suspensión del menudeo comercial del que vivían, a base de cargar grandes acarreos de compras desde Ceuta hasta el interior marroquí.

Mohamed Said, de 17 años, contó a Efe que se lanzó a nado con otro compañero y que lo han hecho "porque en Marruecos no tenemos absolutamente nada, ni mascarillas", comentaba el joven apostado en una cola a la entrada de la nave industrial del Tarajal.

Imagen del espigón de la costa de Benzú (Ceuta).

/ ARCHIVO / EFE / REDUAN

La tensión es notable en la ciudad, donde numerosas familias han decidido no enviar a sus hijos al colegio este martes. Las fuerzas políticas locales reclaman al Gobierno central atención para Ceuta, mientras círculos cercanos contribuyen a la crispación Vox sembrando sus cadenas de Whatsapp y otras redes sociales con mensajes que tildan de "invasión" y de "marcha verde" la afluencia de inmigrantes.

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Los sindicatos policiales están elevando el tono de sus protestas. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha difundido una nota en la que considera que "los guardias civiles no pueden seguir siendo escudos humanos en esta crisis migratoria".

En el fin de semana del 25 y 26 de abril, accedieron a la ciudad 149 marroquíes, entre ellos unos 40 menores, también aprovechando el mar en calma en torno al espigón del Tarajal. Marruecos aceptó la devolución de 76 de los inmigrantes. Agentes de la Guardia Civil de la ciudad autónoma han reconocido entre los que han llegado este lunes a algunos de los jóvenes que fueron devueltos hace poco menos de un mes.