Dispositivos antibotellón en ciudades españolas

Madrid neutraliza las aglomeraciones nocturnas con 2.000 policías de refuerzo

  • Récord de denuncias en Salamanca por violación de las normas sanitarias

  • Cuatro policías heridos en Pamplona por jóvenes de fiesta

La Policía Municipal trata de desalojar calles de Salamanca, en la noche del 15 al 16 de mayo

La Policía Municipal trata de desalojar calles de Salamanca, en la noche del 15 al 16 de mayo / Miguel A. Laya (Europa Press)

Se lee en minutos
Juan José Fernández

En la ciudad de Salamanca no se recuerda un fin de semana con tantas denuncias policiales como el que acaba este domingo. Desde la noche del jueves, que se puso en marcha un dispositivo especial de prevención de concentraciones de personas, hasta la madrugada de este domingo, los agentes de la Policía Local han tramitado 877 denuncias por incumplimientos de las normativas sanitarias.

El número es enorme para la ciudad, pequeña aunque llena de estudiantes, lo cual, antes de la pandemia, la convertía en un enclave particularmente festivo los fines de semana. Este ha sido en toda España el primero completo sin estado de alarma, y comunidades, ayuntamientos y fuerzas de seguridad lo han visto llegar en el calendario marcados por el precedente del pasado 9 de mayo, cuando el país se desbordó de botellones.

La mayor parte de las denuncias en Salamanca se han formulado en la noche pasada y la del viernes, y los motivos principales han sido no portar mascarilla, no guardar la distancia de seguridad, superar el aforo en fiestas domésticas... y los tradicionales antes de la pandemia: consumo de alcohol en la calle y molestias a los vecinos. El dispositivo ha evitado la imagen de hace una semana, con la famosa plaza mayor dorada plagada de gente, pero no que esa misma gente se haya atorado en las calles circundantes, donde a Policía intentaba hacer un tapón.

San Isidro tranquilo

En Madrid el tapón lo han formado 2.000 agentes de Policía Municipal de refuerzo, los movilizados por el Ayuntamiento que preside José Luis Martínez-Almeida para prevenir que se volvieran a producir imágenes que indujeran al bochorno en este San Isidro, después del escándalo -con eco internacional- de la Puerta del Sol colapsada por una masiva celebración alcohólica el pasado fin de semana.

Este domingo, el consistorio ha destacado en nota pública que la celebración de la fiesta del santo patrón ha sido "ejemplar". La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, ha señalado a Efe que "las imágenes de irresponsables que se aglutinaron la semana pasada para hacer celebraciones del todo ilegales e irresponsables son cosa ya del pasado". Los jóvenes han notado la presión policial en diversos puntos de la ciudad, donde los agentes identificaban preventivamente.

Levy ha aprovechado los buenos datos en los informes que le pasaban los urbanos madrileños para comparar la "tranquila" noche del sábado en Madrid con la de Barcelona, con 9.000 desalojados en "un macrobotellón completamente ilegal", ha dicho la concejala.

A botellazos

En otras ciudades del interior peninsular, como Pamplona, ha sido también cuantiosa la cosecha de denuncias. Ciento cincuenta y una se han puesto en una sola operación policial este sábado en la capital navarra, donde algunos festejantes incluso se han enfrentado con la Policía Local. El escenario del principal incidente ha sido una fábrica abandonada en el barrio de Echavacoiz, donde los municipales intervinieron ante la aglomeración de centenares de jóvenes bebiendo y comiendo.

Varias patrullas acudieron al lugar en la noche del sábado y, ante el tamaño de la aglomeración, tuvieron que recibir refuerzos de la Policía Foral y de la Policía Nacional, que finalmente no intervinieron. La intervención en el local, habitualmente okupado por colectivos vecinales, se saldó sin violencia.

Pero sí la hubo en otros puntos de la ciudad, donde los agentes que trataban de evitar aglomeraciones fueron contestados tirándoles botellas o quemando contenedores. El saldo: dos detenidos y cuatro urbanos heridos. La Policía Municipal ha deplorado públicamente la "violencia inusitada hacia los agentes". En redes sociales se quejan con un tag: "#Asíno terminaremos nunca con este virus".

Aglomeración ilegal de jóvenes en una fábrica abandonada de Pamplona, este sábado.

/ P.M. Pamplona

En León una puñalada mortal aguó la fiesta en una zona de aparcamientos del barrio de La Torre. Un joven resultó muerto a las 3,50 de la madrugada, y ese crimen se ha convertido en el hecho más grave de la noche, eclipsando a la actividad antiaglomeraciones. La Policía Local de la ciudad intervino en un botellón en el paseo de La Quintanilla y denunció a diez de sus participantes.

En otro botellón no fueron necesarias las denuncias, pues los participantes se disolvieron sin resistencia. Sí se levantaron actas por una juerga en un piso turístico del Barrio Húmedo, junto al que los vecinos, de por sí acostumbrados en otro tiempo, no soportaron la vuelta del jaleo.

Noticias relacionadas

Donde ha retornado ya plenamente es en Las Palmas de gran Canaria, donde este fin de semana agentes de las policías Local y Nacional han disuelto siete botellones. Cuarenta y nueve participantes tienen su nombre inscrito en propuestas de sanción. Entre ellos, por cierto, un joven a quien la justicia buscaba por tráfico de cocaína.

Mientras el Gobierno de Canarias pleitea a favor de un cierre perimetral de las islas, los dos cuerpos policiales están desplegando juntos en Las Palmas un dispositivo especial de prevención sobre más de 70 puntos susceptibles de albergar aglomeraciones. Además del refuerzo de efectivos, se ayudan con un dron.