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Guía para ligar en Tinder: las faltas de ortografía alejan el 'match'

El 82% de las mujeres penaliza los errores frente al 42,2% de los usuarios de esta red social

Guía para ligar en Tinder: las faltas de ortografía alejan el 'match'
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Sandra Penelas

Faltas de ortografía y saludos genéricos como “Hola, guapa” o “Hola, reina” disuaden a las usuarias de Tinder de una posible cita con su interlocutor. La viguesa María Méndez Santos, profesora del área de Lingüística de la Universidad de Alicante, es coautora de un estudio en marcha sobre el uso del lenguaje en esta popular red social que revela que el 82% de las mujeres penalizan los fallos en la escritura frente a solo el 42,2% de los hombres que aspiran a hacer “match”.

El análisis de las primeras 256 encuestas recibidas también revela que iniciar una conversación con un simple “hola” es considerado pobre por parte de ellas y que los emoticonos de contenido sexual como fuego o berenjenas que ellos utilizan con afán de ser graciosos causan el efecto contrario.

Pero la investigación de María Méndez y Esther Linares, del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra, también evidencia la percepción de la femenidad y la masculinidad que existe en la sociedad actual. Ellas tienen preferencia por los adjetivos divertido y simpático en el perfil de los candidatos, pero también les atraen quienes se definen como responsables, respetuosos y educados.

"Pienso en las interacciones que estas mujeres habrán encontrado para reclamar sobre todo respeto. Es asombroso. Sin embargo, no buscan candidatas educadas, porque es algo que se presupone a la feminidad, sino divertida, amigable, espontánea y aventurera. Todo lo contrario a la percepción social del género femenino, que se cree más conservadora ”, apunta.

Un simple 'hola" se considera pobre

“Cuando las dos personas se gustan y empiezan a hablar, ya no hay más fotos, todo es lenguaje y es muy difícil elegir cómo empezar, porque no conoces para nada a la otra persona y tienes que modular muy bien tu discurso para evitar la mala educación o la incomprensión. Para los hombres un "hola" es suficiente pero ellas se quejan de que es pobre. Y añadir hermosa, bonita o preciosa les hace tener la sensación de impersonalidad, que se les dice lo mismo que a todas. Usar su nombre y preguntarles "¿cómo estás?" sería suficiente. Tampoco piden tanto", bromea.

También dicen que les gusta mucho que les hagan preguntas relacionadas con lo que tienen en su perfil, porque muestra interés. Esto también aparece en los hombres, pero son menos exigentes, quizás porque las mujeres los tratan menos como un trozo de carne ”, agrega.

Méndez también destaca que los encuestados en general se quejan mucho del ghosting, es decir, la desaparición repentina de la otra persona después de intercambiar mensajes o incluso de tener alguna cita. “Es un comportamiento que refleja la impersonalización de este tipo de aplicaciones. Hay quien olvida que detrás del perfil hay una persona, con su vida, con sus sentimientos, que ha dedicado un tiempo a hablar contigo. No puede ser tan difícil dedicar un minuto a dar una explicación y ser responsable emocionalmente. Es una cuestión de educación”, sostiene.

El estudio lingüístico de Tinder desde la perspectiva de género revela que, incluso persiguiendo el mismo objetivo, hombres y mujeres nos comunicamos de forma diferente. “El acto de hablar por hablar, para coquetear, de iniciar una conversación erótica sexual no se percibe ni se realiza de la misma manera. El protocolo, el ritual comunicativo es diferente ”.

Estudio sobre los insultos en España

Esta influencia en la manera de hablar del género y de otros factores como la edad, el lugar de nacimiento, la ideología política, los estudios o la profesión ya quedó plasmado en otro reciente estudio léxico y sociolingüístico sobre los insultos más utilizados por los españoles, dirigido por Jon Andoni Duñabeitia, de la Universidad de Nebrija, y en el que también participó la investigadora viguesa.

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La investigación, que sigue abierta a la participación de voluntarios, pone sobre la mesa la necesidad de las humanidades en una sociedad cada vez más tecnológica: “As persoas que din que non son importantes queren xente sen pensamento crítico, queren borregos”.

María Méndez (Vigo, 1981) estudió Filología Hispánica en el campus de As Lagoas-Marcosende, donde también se doctoró con una tesis sobre neologismos. Y cuenta con una dilatada experiencia como profesora de español en Armenia, Rumania, Ucrania y Japón, además del propio Centro de Linguas de la UVigo. Desde 2017 es docente en la Universidad de Alicante.

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