+ Debate sobre educación

Primer balance del curso: “Los protocolos en las escuelas han funcionado”

  • La vuelta a las clases presenciales el pasado septiembre generó dudas en torno a las medidas de prevención en los centros educativos catalanes, que finalmente se han demostrado eficaces

  • El Periódico ha organizado un coloquio con Josep Bargalló, conseller d’Educació, y tres directores de escuela e instituto para analizar cómo han vivido este periodo tan intenso

  • El conseller Bargalló ha adelantado que las medidas serán similares cara al próximo curso, ya que el alumnado todavía no estará vacunado

Resumen del +Debate sobre educación ’Escoles obertes, escoles segures’. / ZML

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Eduard Palomares

Desde que comenzó el confinamiento, la sociedad ha vivido uno de los periodos más extraños y confusos de las últimas décadas. Y, en el caso de algunos sectores, como el educativo, también el más intenso. Escuelas e institutos tuvieron que improvisar primero una metodología de formación a distancia. Luego, preparar la vuelta a las clases presenciales el pasado septiembre con una serie de medidas de prevención y protocolos que no dejaban de generar incertidumbre y opiniones contrapuestas. Siete meses después, parece que ya no hay duda: han funcionado, y la prueba es que los centros no han tenido que cerrar sus puertas de nuevo, a diferencia de los de otros países europeos.

Esta es una de las principales conclusiones que se puede extraer del coloquio organizado el pasado miércoles por EL PERIÓDICO, titulado 'Escoles obertes, escoles segures', que reunió a Josep Bargalló, conseller de Educació de la Generalitat, con tres directores de centros de distintas características: Raquel García, de la Escola Joaquim Ruyra de L’Hospitalet de Llobregat; Aurora Reyes, de la Escola Aragai de Vilanova i la Geltrú; y Àngel Miguel, del Institut Pere Martell de Tarragona (al final del artículo se puede consultar el vídeo completo). Todo ello en un contexto en el que estaban a punto de anunciarse nuevas medidas, como es el retorno a la presencialidad plena a partir de mañana en los institutos y centros de Formación Profesional.  

“Las medidas han sido eficaces. Hemos demostrado que tenemos un sistema educativo sólido y creo que debemos estar orgullosos. Es un éxito de todos”

Josep Bargalló, conseller de Educació

Otra constatación de la mesa redonda fue que todos los protagonistas respiran ahora más tranquilos, sobre todo si rememoran cómo estaban hace un año. Fue un momento de estrés, adaptación e improvisación, pero se consiguió superar el reto, a la vez que crecía la convicción de que las escuelas debían abrir las puertas cuanto antes, porque solo así tenían un sentido pleno. "En septiembre volvimos con unos protocolos que han funcionado mejor de lo que mucha gente pensaba. Las direcciones, el profesorado, los alumnos… todos han trabajado muy bien. Han existido dificultades, claro, pero hemos demostrado que la escuela existe para estar abierta. Ver la cara de ilusión de los niños y niñas al reabrir los colegios compensó el esfuerzo", resumió el conseller.

De izquierda a derecha, Raquel García, directora de la Escola Joaquim Ruyra de L’Hospitalet de Llobregat; Josep Bargalló, conseller de Educació; Aurora Reyes, directora de la Escola Aragai de Vilanova i la Geltrú; y Àngel Miguel, director del Institut Pere Martell de Tarragona.

/ Joan Cortadellas

Éxito de los grupos burbuja

Durante el verano hubo cierta sensación de que los protocolos iban cambiando sobre la marcha, sobre todo porque debían adaptarse a las recomendaciones que venían desde el ámbito de la salud. Al comenzar el curso, no obstante, ya quedó claro cuáles iban a ser las claves: higiene de manos, mascarilla y, sobre todo, la estanqueidad de los grupos. Es decir, la formación de esos grupos burbuja que han permitido que, al detectar un positivo, solo ese grupo haya tenido que confinarse y no la escuela entera. 

No fue fácil, eso sí, y aquí entra en juego la enorme labor del profesorado. "Comenzamos con un alto índice de contagios en nuestra zona de L’Hospitalet, por lo que nos centramos en reducir la ratio y crear grupos burbuja de 19 o 20 alumnos, cosa que significó multiplicar clases y espacios, y afrontar hasta 22 confinamientos. Somos un centro de alta complejidad y hemos tirado de espíritu de supervivencia y superación", comentó Raquel García, directora de la Escola Joaquim Ruyra, que quiso resaltar el trabajo «intenso, enérgico y transformador» del personal docente.  

“Establecimos grupos burbuja de 19 o 20 alumnos, cosa que significó multiplicar clases y espacios. La labor del profesorado ha sido intensa y transformadora”

Raquel García, directora de la Escola Joaquim Ruyra

La Escola Aragai también tuvo que modificar sus planes, ya que su metodología innovadora se basaba en la mezcla de clases. "Creamos grupos separados y mantuvimos las actividades previstas en aulas separadas, pero decidimos no reducir el número de alumnos de esos grupos burbuja porque no teníamos personal suficiente. En cambio, tenemos la ventaja de que las aulas son grandes, con muchas ventanas al exterior. Se ha demostrado que la eficacia de las medidas ha venido de la estanqueidad y de la ventilación cruzada. ¡Ni un solo día hemos cerrado ventanas!", apunta Aurora Reyes, que remarca el buen comportamiento de todos los alumnos para cumplir las medidas.

Concentrar las prácticas en la FP

Por su parte, en el Institut Pere Martell de Tarragona, orientado a todas las ramas de la Formación Profesional y con mucho peso de los estudios industriales, tuvieron que idear la manera de mantener al máximo las clases prácticas: "Nos preparamos para lograr el 100% de la presencialidad, pero al final tuvimos que adaptarnos al 50%, repartiendo los alumnos una semana sí, una semana no. Nos costó un poco, aunque luego ha resultado muy conveniente, porque concentramos la parte más práctica en las semanas presenciales, y la teoría desde casa. Reducimos así la movilidad y conseguimos disminuir de paso la afectación por positivos", detalló Àngel Miguel.

“Aunque nuestros ciclos de FP requieren mucha práctica, logramos adaptarnos al 50% de presencialidad. Esto hizo reducir la movilidad y los confinamientos”

Àngel Miguel, director del Institut Pere Martell

Estas experiencias, tal y como afirmó el conseller Bargalló, demuestran no solo que los protocolos han funcionado, sino que la autonomía que se ha brindado a escuelas e institutos ha resultado un éxito: "Las indicaciones genéricas pedían que cada centro las adaptara a su propia realidad. Hay unos criterios generales que se deben cumplir y luego está la autonomía de cada centro para ponerlos en práctica de la forma que crean conveniente. Ha sido algo positivo que nos ha traído la pandemia".

Avances que han llegado para quedarse

Precisamente, en la mesa redonda se habló de esos aspectos que han llegado con el coronavirus y que probablemente se quedarán para siempre. Los directores de las escuelas citaron unos cuantos: las formas de comunicación 'on line' con las familias, las entradas escalonadas de cursos para evitar conflictos o las metodologías basadas en la digitalización.

“La separación de grupos y la ventilación cruzada han sido aspectos clave. Además, los alumnos se han comportado mucho mejor de lo que todos pensábamos”

Aurora Reyes, directora de la Escola Aragai

Pero, al mismo tiempo, indicaron algunos puntos a mejorar: mantener la figura del educador social para ejercer de enlace entre las escuelas, las familias y las entidades del entorno (Raquel García); renovar los equipos digitales de las escuelas, que en muchos casos se están quedando desfasados (Aurora Reyes); y seguir con la orientación profesionalizadora para dar respuesta a la demanda de los sectores empresariales, así como solucionar la falta de personal docente en algunas especialidades de FP (Àngel Miguel). 

Medidas similares el próximo curso

Y, ¿qué pasará el próximo curso? Responde el conseller: "Como todavía no existen vacunas pediátricas, todo parece indicar que en setiembre las medidas de prevención tendrán que ser las mismas. Sí que estará todo el profesorado vacunado, y esto ya será un avance. Pero las medidas deberán ser muy parecidas, aunque como tendrán un año de experiencia, cada dirección sabrá cómo ajustarlas mejor". Es decir, que nadie crea que el periodo excepcional generado por la pandemia del coronavirus ya ha terminado, porque todavía queda camino por recorrer.

Eso sí, ya se pueden extraer algunas conclusiones. La primera es que, a pesar de las dudas iniciales, los protocolos en las escuelas e institutos han funcionado, sobre todo por la implicación del profesorado, las familias y los alumnos. La segunda, que el sistema educativo catalán puede estar bien orgulloso: "Abrimos en septiembre y no hemos cerrado, a diferencia de Alemania, Italia, Reino Unido, Francia… Hemos resistido mejor que otros con más presupuesto y que no habían sufrido recortes en los últimos años. Hemos demostrado que tenemos un sistema educativo sólido, y creo que toca sacar el orgullo colectivo. Ha sido un éxito de todos", concluye, por todo lo alto, Josep Bargalló.

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Consulta aquí el vídeo completo de la mesa redonda: