Riesgo en los campus

Las sectas buscan adeptos en las aulas universitarias

  • Hay grupos que seducen a estudiantes con cursos para aumentar el rendimiento académico y la capacidad cerebral

  • Las asociaciones coercitivas estafan, manipulan psicológicamente, aíslan y crean dependencia

 Las sectas aprovechan los tablones de anuncios de las universidades para captar alumnos. En la foto, una imagen del campus de la Complutense, en Madrid.

Las sectas aprovechan los tablones de anuncios de las universidades para captar alumnos. En la foto, una imagen del campus de la Complutense, en Madrid. / David Castro

Se lee en minutos
Olga Pereda
Olga Pereda

Periodista

Especialista en educación y crianza

Escribe desde Madrid

ver +

En los tablones que inundan las universidades de toda España hay anuncios para compartir piso, recibir clases en academias privadas o comprar libros de segunda mano. Pero no solo eso. También hay notificaciones de grupos alternativos que invitan a aumentar la capacidad cerebral y el rendimiento académico, otros que entran en el terreno de lo esotérico y hasta ofertan cursos de milagros, otros que apuestan por corrientes pedagógicas sin base científica y otros que invitan a usar las pseudoterapias para lograr la sanación personal. Detrás de muchas de estas ofertas se esconden sectas, grupos destructivos que manipulan psicológicamente, generan dependencia y aíslan a sus miembros. Los expertos denuncian que estos movimientos depredadores extienden sus tentáculos en todo el ámbito educativo, desde la etapa 0-3 años hasta las aulas universitarias y la formación de adultos. 

Los grupos coercitivos están más presentes en la sociedad de lo que se pueda pensar. En el reciente seminario 'Sectas destructivas en el ámbito educativo', organizado por la facultad de Educació de la Universitat de Barcelona (UB), el rector Joan Guàrdia ofreció una cifra demoledora: en Catalunya cada 10 días se interpone una denuncia sobre comportamientos sectarios.

“El 40% de los carteles que hay en los tablones de anuncios de las facultades son de movimientos sectarios”, afirma Marga Barranco, psicóloga clínica especializada en manipulación psicológica con dilatada experiencia ayudando a pacientes que han salido del grupúsculo. Muchas de estas asociaciones depredadoras se inventan un nombre científico para camuflar y blanquear su verdadero objetivo. Por ejemplo, instituto de investigación, expresión con la que buscan darse un barniz científico. La experiencia de Barranco demuestra que, más allá de la estafa (pagar por algo que no sirve para nada), estos grupos son dañinos y destructivos a nivel psicológico.

Muchas sectas se inventan un nombre científico para camuflar y blanquear su verdadero objetivo

En el ámbito universitario hay asociaciones que promocionan cursos bajo la falsa premisa de que mediante técnicas alternativas (sin respaldo científico) es posible aumentar el rendimiento académico. “Es una estafa económica, desde luego. Pero también un proceso sectario. Son grupos a los que tú das dinero y que te hacen creer que vas a tener lo mejor de la vida. Pero, además, te preparan para que traigas más gente. Si te relacionas con personas que no están dentro te ves desplazado y consiguen aislarte. El problema reside no solo en la estafa económica sino en que hay un componente espiritual, mágico, filosófico o religioso”, añade la experta. 

"Entre mi alumnado veo gente enamorada de ciertas ideas, proyectos y corrientes peligrosas"

Àlex Caramé, profesor de la facultad de Educació

Barranco ha participado en dos seminarios universitarios sobre sectas. El primero se celebró en 2016 y estuvo organizado por el profesor Àlex Caramé, del departamento de Teoría e Historia de la Educación de la UB. El segundo se celebró el pasado mes de febrero y esta vez estuvo organizado por la facultad de Educació. Días después, Caramé ofreció a ocho alumnas que no pudieron asistir un resumen de la jornada. Al terminar, tres de ellas le confesaron que habían tenido tratos con grupos de manipulación psicológica, lo cual da idea de lo muy extendidas que están este tipo de redes en los universitarios. “Entre mi alumnado veo gente enamorada de ciertas ideas, proyectos y corrientes peligrosas. Son personas que en breve se insertarán en el mundo laboral y les falta un punto de madurez. Mi objetivo es que tengan un sentido crítico y que se planteen si lo que está ofreciendo esa camarilla es tan bonito como parece”, destaca Caramé, que ingresó en un grupo coercitivo cuando era alumno universitario después de que fuera captado por uno de sus profesores.

En algunas facultades, los anuncios que se ponen en los tablones necesitan la supervisión de la autoridad académica.

/ David Castro

Cómo captan

La captación llega con mensajes como ‘te vamos a ofrecer otra manera de entender la vida’, ‘vamos a transformar el mundo’ o ‘déjate guiar por mí’. “Detrás de un bonito escaparate se esconden trastiendas oscuras”, alerta Josep Alsina Masmitjà, vicedecano de Transferencia y Relación con la Sociedad de la facultad de Educació.

Dentro del ámbito universitario, los grupos de manipulación psicológica están más metidos en las carreras de Humanidades que en las de Tecnología dado que son un tipo de estudiantes -a priori- más sensibles a cuestiones sociales y con carreras con menos probabilidades de inserción laboral. Es especialmente preocupante que las sectas intenten seducir a universitarios porque se trata de personas que están “en plena fase de construcción”, subraya Caramé.

"Resulta fundamental que los universitarios desarrollen un espíritu crítico para no dejarse embaucar fácilmente"

Ana Ayuste González, vicedecana de Investigación, Doctorado y Comunicación de la facultad de Educació

No hay un perfil único de víctima. Cualquier persona es susceptible de caer. Sobre todo, en periodos de crisis, como el actual, donde se suelen atravesar malos momentos y se buscan más respuestas, advierte Ana Ayuste González, vicedecana de Investigación, Doctorado y Comunicación de la facultad de Educació. “La universidad debería ser un espacio en el que poder debatir de todo y derribar ciertos tabús, como las sectas. Resulta fundamental que los alumnos y las alumnas desarrollen un espíritu crítico para no dejarse embaucar fácilmente”, concluye.

Caramé, precisamente, termina sus conferencias sobre sectas destructivas pidiendo a los estudiantes que pongan en duda todo lo que han escuchado. Que busquen puntos de vista, que contrasten y que acudan a fuentes científicas de información.

En España no hay un listado oficial de sectas. Francia realizó uno en 1995 e identificó a 173 grupos. Bélgica hizo otro en 1997 en el que registró 189

En España no hay un listado oficial de sectas. Francia realizó uno en 1995 en el que incluyó a 173 movimientos, entre los cuales estaban Testigos de Jehová y otros como La ciencia de la mente y el Instituto de Investigaciones Psicoanalíticas. En 1997, Bélgica hizo lo propio e identificó a 189 sectas. Entre ellas estaba la Antroposofía, una corriente ligada a Rudolf Steiner, fundador de los colegios Waldorf. El divulgador científico Mauricio Schwarz explica que la llamada pedagogía Waldorf carece de base científica. “Está basada en las ideas que Steiner dijo haber conocido, pero no estudiando la enseñanza, ni los procesos cognitivos de los niños, ni lo que funciona mejor en un aula, sino poniéndose en trance místico. Su objetivo era ser clarividente”, añade.

La psicóloga Barranco admite que no todos los grupos -por más raros que sean- entran en la categoría de sectas. De la misma manera, las sectas usan las pseudoterapias, pero no todos los que las practican son sectas. Para cumplir los criterios de grupo sectario tiene que darse un componente de manipulación, coerción y aislamiento.

"El objetivo de las sectas es el poder. También el económico"

Marga Barranco, psicóloga especializada en grupos coercitivos

¿Cuál es el objetivo de una secta? “El poder”, responde la psicóloga. “Ellos quieren tener un grupo de gente que hace lo que el líder diga. Y cuando hablo de poder también me refiero a poder económico, evidentemente. No hay ningún líder que viva en situación de pobreza. A los Legionarios de Cristo, por ejemplo, se les conoce en México como los Millonarios de Cristo”.

La batalla contra las sectas es ardua. Cuando la víctima consigue salir, lo que busca es huir y olvidarse de todo lo que le ha pasado. Algunos denuncian, pero es complicado. Entre otras cosas, porque “ir a un juzgado y tener un abogado cuesta dinero”, apunta Barranco. “Los grupos tienen solvencia económica para afrontar ese proceso en los tribunales, al contrario que suele ocurrir con los afectados”.

Noticias relacionadas

Huir de la secta

¿Cómo se consigue salir de un grupo de manipulación psicológica? Con mucha ayuda y mucha paciencia”, concluye la psicóloga. “Mal, de un grupo así se sale mal. Necesitas reconstruirte”, añade Caramé, que hace 19 años consiguió huir de las garras del grupúsculo en el que se metió. “Estaba en un momento de mi vida en el que no me encontraba bien, no estaba de buen humor y eso que yo suelo ser alegre y positivo. El grupo no hacía más que preguntarme constantemente qué me pasaba”, recuerda. Un día, otro docente puso en clase un vídeo sobre una secta. “Observé muchas similitudes con mi vida y salí de esa clase convencido de que tenía que huir”. Lo consiguió.