Un año del estado de alarma

Revuelta ciudadana contra el cierre de consultorios rurales y el traslado de médicos

  • Vecinos de pueblos como Cabrils o Dosrius se movilizan para recuperar los servicios sanitarios que tenían antes del coronavirus

  • “Cuando obligas a alguien a hacer 10 km para tener acceso a un CAP le estás discriminando e impidiendo un acceso fácil a la sanidad”

  • Salut insiste en que la situación es provisional, motivada por la pandemia, y que la intención es reabrir los centros

Manifestación en Cabrils para pedir el retorno del médico al CAP de la localidad.

Manifestación en Cabrils para pedir el retorno del médico al CAP de la localidad. / Jordi Cotrina

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Montse Baraza
Montse Baraza

Periodista

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Hace un año, para hacer frente al reto de la pandemia, la Conselleria de Salut de la Generalitat reorganizó la atención primaria, cerró CAP y consultorios y redistribuyó servicios. La medida afectó sobre todo a municipios pequeños. Sus habitantes se vieron obligados a desplazarse a localidades vecinas para ser atendidos. Un año después, muchos siguen igual y, hartos, los usuarios exigen revertir ya la situación y recuperar los servicios sanitarios que tenían en sus municipios. Denuncian que la falta de proximidad y de accesibilidad les está expulsando de la atención primaria. Los más perjudicados; los mayores y quienes no tienen medios de transporte

A día de hoy, según datos de Salut, el 99% de centros de primaria de Catalunya están abiertos y un 30% de consultorios siguen cerrados. Fuentes de la ‘conselleria’ insisten en que los cierres y la reordenación son “provisionales” y “a causa de la pandemia” y aseguran que “cuando la situación mejore, se pretende reabrir los centros cerrados y sus servicios”. Están estudiando con los equipos de atención primaria y con los municipios cuál será la mejor opción en cada caso.

Pero los afectados desconfían. Cabrils (7.348 habitantes, en el Maresme) es uno de los municipios en pie de guerra. Aquí la readecuación ha supuesto que el consultorio pase a ser solo de pediatría. Los adultos deben ir a Vilassar de Dalt. A su vez, la gente de Vilassar de Dalt debe acudir a Cabrils al pediatra. Con el agravante de que, como sucede en pequeños municipios, apenas hay transporte público que conecte las dos localidades.

“Estamos hartos. Estamos sin médico y la atención telefónica es muy mala”, resume Maria Gràcia Agulló. Clara del Ruste, portavoz de Cabrils amb CAP, apunta que “no lo quieren llamar recortes, pero lo son. Salut quiere decir presencialidad, es saber que tienes acceso a un médico”, apunta. “Queremos volver a tener médico en el municipio”, insiste. El ayuntamiento, en manos de ERC, se ha ofrecido a negociar un transporte, pero los vecinos no quieren eso. “Queremos que vuelvan los médicos”.

Vecinos de Cabrils, en la manifestación para reclamar el regreso del médico.

/ Jordi Cotrina

El caso de Cabrils se repite en muchas otras comarcas catalanas, y no solo en las más rurales, sino en el área de Barcelona. En Dosrius (5.652 habitantes), de tener tres consultorios repartidos en tres núcleos (Dosrius, Can Massuet y Canyamars, bastante alejados unos de los otros), han pasado a tener uno y solo con médico de familia. Para pediatría hay que ir a Argentona, que asume a los 940 niños de Dosrius, a adultos de Canyamars y Massuet y a los 758 de Òrrius, cuyo consultorio también está cerrado.

"No tiene sentido que nos trasladen los médicos a otros municipios. Es una incomodidad y una mala asistencia"

“No entendemos por qué Salut decide estas cosas sin tener en cuenta la casuística de los municipios pequeños, con deficiente transporte público”, dice Emilia Garcia, portavoz de DosriusDiceBastaYa. “Nos dicen que se centraliza el servicio para mejorarlo. El usuario no lo ve así. No tiene sentido que nos trasladen los médicos a otros municipios. Es una incomodidad y una mala asistencia. Ha pasado un año. Hay que ir recuperando la normalidad, pero nos quieren imponer una normalidad inaceptable. Se están cargando la sanidad”, subraya.

La alcaldesa, Silvia Garrido, recuerda que en septiembre, la Regió Sanitària del Barcelonès Nord presentó un “nuevo paradigma” que supondría el cierre de consultorios. ”Nos dijeron que la nueva normalidad no sería como la habíamos conocido hasta ahora. Que habría más visitas domiciliarias y que todo sería mucho mejor. La realidad es que estamos sin pediatra y sin ninguna explicación”, lamenta Garrido.

Pancarta que reclama el regreso de los médicos, a la entrada de Dosrius.

/ DosriusDiceBastaYa

En el triángulo formado por Sant Andreu de Llavaneres, Caldes d’Estrac y Sant Vicenç de Montalt, también en el Maresme, los médicos de cabecera están en Llavaneres, y los pediatras, en Sant Vicenç. Los vecinos (3.021) peor parados son los de Caldes, cuyo consultorio está cerrado y tienen que ir o a Llavaneres (a siete kilómetros) o a Sant Vicenç (a tres). El modelo se repite en Arenys de Munt, que ha perdido el servicio de pediatría y sus vecinos han de ir a Arenys de Mar. La Coordinadora en Defensa de la Sanidad Pública de Arenys de Mar intenta coordinar a todos los afectados. “Es importante que la ciudadanía se entere de lo que está pasando”, dice su portavoz Silvia Soler

En una carta a la 'consellera' Alba Vergés, la alcaldesa de El Bruc (Anoia), Bárbara Ortuño, de ERC, escribía: “No podemos normalizar que la población de El Bruc tenga que hacer 18 kilómetros para ir desde Montserrat Parc al CAP de Esparraguera, como no podemos normalizar que el teléfono o una web traten de sustituir la atención personal. Estos usos no pueden ir en detrimento de una atención sanitaria de proximidad adaptada a las necesidades de la población”. Los 2.120 vecinos de El Bruc consiguieron en octubre una reapertura parcial del consultorio. “Es insuficiente. Hay masías aisladas y gente mayor que vive sola. El médico no puede hacer visitas domiciliarias”, apunta Roser Castellet, una de las portavoces vecinales. 

El CAP de Santa Coloma de Cervelló (Baix Llobregat) logró en octubre reabrir al 100%. El otro consultorio del municipio, el de la Colònia Güell, situado a 3 kilómetros, sigue cerrado. “Salut dice que no reúne las condiciones. Pues que lo adecuen”, reclama Pepi Calbet. “No puede ser que alejen la atención primaria de la ciudadanía. Es una primera necesidad, un derecho fundamental. No nos lo pueden quitar”.

"Los estudios vinculan la atención continuada, de proximidad y accesible con una mayor salud y una menor mortalidad"

Cesca Zapater, médico de familia y miembro del Fòrum Català d'Atenció Primària, subraya que el cierre de consultorios debía ser provisional. Mantener esto así al cabo de un año no tiene sentido. Ya debería estar todo abierto y los servicios recuperados al 100%”, apunta. Hace hincapié en que este ajuste incide negativamente en la esencia de la atención primaria: “La característica de la atención primaria es la accesibilidad” y alude a estudios que relacionan una buena atención continuada, de proximidad y accesible con mayor salud y menor mortalidad. “Cuando pierdes la relación continuada con tu médico de referencia, cuando llamas por teléfono y te atiende cualquiera, esto rompe la función de la atención primaria”.

"Cuando llamas por teléfono y te atiende cualquiera, se rompe la función de la atención primaria, basada en la proximidad y la confianza”

La organización Marea Blanca avisa de que trasladar servicios a otros municipios, obligando a la población a desplazarse, “incide en la salud. La gente debe tener un acceso rápido a la salud”.

Y los grandes damnificados son las personas más vulnerables; gente mayor, con problemas de movilidad y sin medios para desplazarse, personas sin acceso a las nuevas tecnologías y enfermos crónicos. ”Les estás discriminando cuando les obligas a desplazarse 10 kilómetros para tener acceso a un CAP”, remacha Zapater.

Mención aparte merece la atención telefónica. Hay consenso en aceptarla como opción, pero “no como la única opción”. “No es aceptable una atención primaria basada en la llamada o la videoconferencia”, denuncian desde Marea Blanca. “Hay cosas que son imposibles de entender si no las ves o las tocas. El diagnóstico no es el mismo por teléfono y puede haber más errores”, remata Zapater. Y concluye: “atención telefónica y médicos diferentes cada vez, eso mata”.

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El Ayuntamiento de Premià de Dalt ha asumido el coste de renovar el consultorio para poder reabrirlo

Uno de los argumentos de Salut para mantener cerrados los consultorios es que no cumplen las medidas de seguridad covid. En Premià de Dalt, el alcalde, Josep Triadó, ha negociado con Salut asumir el coste (40.000 euros) de renovar el consultorio para poderlo reabrir. Algo poco habitual, ya que las competencias de sanidad no son municipales. “La gente del casco antiguo, la mayoría mayores, quedaban desatendidos porque las opciones de asistencia les quedaban lejos y pensamos que era una cuestión de primera necesidad”, explican desde el consistorio. Las obras ya han acabado y el consultorio reabrirá a final de mes.